EH3968 TAMPS 26SEP2025 WA

30/ESCENA

el horizonte

Fin de semana del 26 al 28 de septiembre de 2025

FRENTE A ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS UNA CHARLA DE PRIMER NIVEL

James Heckman, Premio Nobel de Economía, reflexiona en la UANL sobre la necesidad de desarrollar autocontrol e interacción social

y cómo las políticas públicas pueden generar un impacto profundo y dura- dero para un desarrollo integral. “La forma en la que debemos pen- sar en la promoción de la movilidad social es desarrollando habilidades y por habilidades me refiero no sólo al coeficiente intelectual, sino también a diversos aspectos de autocontrol, los rasgos de personalidad, la capacidad de regulación y la capacidad de inte- ractuar con otras personas. “Tenemos que comprender las ha- bilidades: qué son, cómo se determi- nan y cómo las medimos. Por tanto, la inclusión y la movilidad social se me- jorarán básicamente mediante el fo- mento de estas habilidades”, argumen- tó el Doctor Honoris Causa de la UANL. El trabajo de Heckman ha sido de gran impacto en la economía y cien- cias sociales de diversos países. En ci-

REDACCIÓN El Horizonte E n el marco del 92 aniversario de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Premio No- bel de Economía, James Heck- man, dictó la conferencia ma- gistral Promoviendo la movili- dad social , en el Teatro Universitario del Campus Mederos. El invitado de honor, profesor de la Universidad de Chicago, compartió ante la comunidad universitaria una serie de reflexiones en torno a sus lí- neas de investigación, como lo son la educación inicial, la movilidad social y las estrategias contra la delincuencia. Durante la ponencia, el economis- ta estadounidense abordó la impor- tancia que tiene el desarrollo de habi- lidades para lograr la movilidad social

fras, su trabajo en investigaciones eco- nómicas se resume en más de 360 artí- culos académicos, 16 libros y múltiples colaboraciones en capítulos de libros de diferentes autores. Su investigación más reciente, ela- borada en el Centro de Economía del Desarrollo Humano de la Universidad de Chicago, incluye el análisis del im- pacto de los programas para la prime- ra infancia en todo el mundo, con el es- tudio de las repercusiones inmediatas. UN GRAN ORADOR El economista compartió algunos tips a los jóvenes presentes

FOTO: ESPECIAL

Siguiendo al Papa El Papa León XIV: Descender, para Dios, no es una derrota, sino el cumplimiento de su amor. No es un fracaso, sino el camino a través del cual él muestra que ningún lugar está demasiado lejos, ningún corazón demasiado cerrado, ninguna tumba demasiado sellada para su amor. Esto nos consuela, esto nos sostiene. Y si a veces nos parece tocar el fondo, recordemos: ese es el lugar desde el cual Dios es ca- paz de comenzar una nueva creación. Del 19 al 25 de Septiembre del 2025 POR ANAM CARA

para salvar. Los Padres de la Igle- sia, en páginas de extraordinaria belleza, han descrito este mo- mento como un encuentro: entre Cristo y Adán. Un encuentro que es símbolo de todos los encuen- tros posibles entre Dios y el hom- bre. El señor desciende y donde el hombre se ha escondido por miedo, y lo llama por nombre, lo toma de la mano, lo levanta, lo lle- va de nuevo a la luz. Lo hace con plena autoridad, pero también con infinita dulzura, como un pa- dre con el hijo que teme que ya no es amado. Esta es la verdadera gloria del- Resucitado: es poder de amor, es solidaridad de un Dios que- no quiere salvarse sin nosotros, sino solo con nosotros. Un Dios que no resucita si no es abrazan- do nuestras miserias y nos levan- ta de nuevo para una vida nueva. El Sábado Santo es, por tanto,el día en el que el cielo visita la tierra más en profundidad. Es el tiempo en el que cada rincón de la histo- ria humana es tocado por la luz de la Pascua. Y si Cristo ha podi- do descender hasta ahí, nada pu- ede ser excluido de su redención.

Santo, fue a llevar el anuncio de- salvación también «a los espíritus encarcelados» (1Pe 3,19). Es una de lasimágenes más conmovedo- ras, que no se encuentra desarro- llada en los Evangelios canónicos, sino en un texto apócrifo llamado Evangelio de Nicodemo. Según esta tradición, el Hijo de Dios se adentró en las tinieblas más espe- sas para alcanzar también al úl- timo de sus hermanos y herma- nas, para llevar también ahí aba- jo su luz. En este gesto está toda la fuerza y la ternura del anuncio pas- cual: la muerte nunca es la última palabra. Queridos, este de- scenso de Cristo no tiene que ver solo con el pasado, sino que toca la vida de cada uno de nosotros. Los infiernos no son sólo la condición de quien está muer- to, sino también de quien vive la muerte a causa del mal y del pecado. Es también el infier- no cotidiano de la soledad, de la vergüenza, del abandono, del cansancio de vivir. Cristo entra en todas estas realidades oscuras para testimoniarnos el amor del- Padre. No para juzgar, sino para liberar. No para culpabilizar, sino

AUDIENCIA GENERAL.- Q terio del Sábado Santo. Es el día del misterio pascual en el que todo parece inmóvil y silencio- so, mientras que en realidad se cumple una invisible acción de salvación: Cristo desciende al - reino de los infiernos para lle- var el anuncio de la Resurrección a todos aquellos que estaban en las tinieblas y en la sombra de la muerte. Este evento, representa el ges- to más profundo y radical del ueridos hermanos y her- manas, ¡buenos días! Hoy nos detenemos en el mis-

de Dios y de los demás. Cristo nos alcanza también en este abis- mo, atravesando las puertas de este reino de tinieblas. Entra, por así decir, en la mis- ma casa de la muerte, para va- ciarla, para liberar a los habitan- tes, tomándoles de la mano uno por uno. Es la humildad de un Dios que no se detiene delante de nuestro pecado, que no se asusta frente al rechazo extremo del ser humano. El apóstol Pedro, en el breve pasaje de su primera Carta que hemos escuchado, nos dice que Jesús, vivificado en el Espíritu

amor de Dios por la humani- dad. De hecho, no basta decir ni creer que Jesús ha muerto por nosotros: es necesario reconocer que la fidelidad de su amor ha querido buscarnos ahí donde no- sotros mismos nos habíamos per- dido, ahí donde se puede empu- jar solo la fuerza de una luz capaz de atravesar el dominio de las ti- nieblas. Los infiernos, en la concepción bíblica, no son tanto un lugar, sino una condición existencial: esa condición en la que la vida está debilitada y reinan el dolor, la soledad, la culpa y la separación

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