NUEVO LEÓN/9
el horizonte
Miércoles 27 de agosto de 2025
Doctors Hospital Auna: #TodosSomosAlena
COLUMNA
LUZ SOBRE LUZ
POR LUIS PADUA
LA MALA EXPERIENCIA vivida por una joven regiomontana en un HOSPITAL PRIVADO de Monterrey —el Doctors Hospital Auna—, en la que denunció haberse convertido en ‘rehén’ de la institución para pagar la cuenta y haber tenido que PASAR UNA NOCHE EXTRA CON CARGO AL SEGURO DE GASTOS MÉDICOS, RESONÓ RÁPIDAMENTE EN LA COMUNIDAD. P or eso su caso se volvió viral: por- que casi todos nos identificamos con ella. Y es que, ¿quién no ha vi- vido una situación injusta o de abu- Para el hospital, es fácil cobrar todo lo que pueda en esa cuenta, porque el pa- ciente difícilmente reclama, pues “lo paga su seguro”. Si utilizan una jeringa, bien puede cobrar todo el paquete —y a pre- cios infladísimos, como con el Pepto—, al cabo “nadie vio y nadie supo”.
cancías, y ya no en humanos, como dijo recientemente Rodrigo García, director del Clúster de Salud de NL, en una entre- vista a El Horizonte. Igualmente, en sus consultorios, muchos médicos ya son básicamente agentes de ventas de las farmacéuticas. Les impor- ta menos el ponerle corazón al diagnóstico que simplemente tratar todo con fármacos “by the book” , recomendando inclusive cier- tas marcas de medicamentos, para después conservar las recetas como “prueba de sus ventas”, ante lo cual los laboratorios los pre- mian con viajes y regalos. Y la Big Pharma , por su parte, genera miles de millones de dólares en las líneas de producción más redituables, como la oncología y lo cardiovascular, donde pa- reciera que desarrollan medicamentos que, más que curar, prolongan la vida —y la enfermedad—, garantizando que el paciente se vuelve cliente permanente de sus productos. Así de triste. ¿Quién, en su sano juicio, puede pensar que tener que tomar una pastilla por el resto de la vida es una verdadera manera de curar un padecimiento? No lo es. Por eso, en lo personal, un servidor he de- jado de acudir a la medicina alópata y a los hospitales, pues ahí sólo me topaba con al- tos costos, trato frío y mercantilista, y pocos resultados verdaderos. En cambio, he conocido maravillosos “mé- dicos” alternativos, verdaderamente capa-
ces, que a veces tienen que autodenomi- narse como “terapeutas” para evitar ser víc- timas de la nueva “Santa Inquisición” de la mafia farmacéutica y sus “brazos armados” en las secretarías de Salud. Pero estos terapeutas, interesados en los nuevos linderos de la llamada medici- na alternativa —y que recurren a conoci- mientos milenarios bien articulados como la acupuntura, la homeopatía, la herbolaria y el orgullosamente mexicano biomagne- tismo—, son quienes verdaderamente me curan y me mantienen sano. Veo en ellos a los “auténticos médicos” de antes, pues son gente sin afán de lucro, con consultorios sencillos, que entienden que tienen una misión para curar a sus semejan- tes, y que verdaderamente desarrollan ese ojo clínico que antes tenían los buenos mé- dicos generales, para diagnosticar no sólo con pruebas de laboratorio, sino también con la charla profunda y el contacto perso- nal cercano. Y así es como entienden lo que está detrás de los padecimientos. Los que verdaderamente cumplen el Ju- ramento Hipocrático —esa ética médica para realmente ayudar al paciente desin- teresadamente— son los nuevos terapeu- tas de la llamada medicina alternativa; y ya no, o muy poco, los médicos, hospitales y farmacéuticas amafiados en un frenesí por ganar dinero antes que de curarnos. Habrá que defender a los primeros y combatir a los segundos.
so en algún hospital privado o con alguna aseguradora en un momento de mucha vul- nerabilidad y fragilidad? Lo que lo hace do- blemente indignante. Así, de las diversas anomalías que repor- tó esta chica de Monterrey, Nuevo León, de nombre Alena Kharissova —como que le falsificaran firmas para autorizar car- gos (tema gravísimo), o que le facturaran servicios como el quirófano, que no utili- zó—, la que particularmente generó recor- dación —por su cercanía— fue la de que le cobraran una caja de Pepto Bismol con 24 pastillas en $6,600 pesos, cuando esa misma cajita cuesta $96 pesos en farma- cias y tiendas de conveniencia. Y ése es justamente uno de los ejemplos donde hay que prestar más atención, por- que destapa toda esta “cloaca” gravísi- ma que ya se investiga a nivel nacional: los posibles cobros fraudulentos —o cuando menos, excedidos— en los servicios hospi- talarios que le facturan al seguro de gas- tos médicos mayores. RESCATISTAS ACUDEN AL AUXILIO Niño se atora en máquina de peluches Elementos del Grupo Jaguares de Protección Civil de Santa Catarina atendieron un reporte de un menor que ingresó a una máquina de peluches. Según versiones, el niño identificado como Dorlan Alexander, de 8 años de edad, se habría metido por donde salen los peluches. Su hermanita, al ver que ya no pudo salir, llamó a sus padres, quienes pidieron el apoyo de los rescatistas.
A quien esto escribe le ha tocado ver casos donde fue hospitalizada una per- sona con cáncer, por ejemplo, en los que una ristra de doctores se aproximaban al paciente en diferentes momentos del día, lo saludaban efusivamente y pre- guntaban por su salud; incluso le daban palmaditas en la espalda. La primera vez que vi eso pensé: “Caray, qué médicos tan atentos y humanos”. Pero cuando revisamos la cuenta del paciente, cada uno de esos “saludos” había sido co- brado puntualmente —y bastante caro— al precio de una consulta médica. ¡Imagíne- se usted! Los doctores haciendo su “agosto” saludando a numerosos pacientes en el día para que les cuenten como consultas paga- das. A lo que hemos llegado. Y ese es el tenor de muchas estancias en los hospitales privados: para muchos, los pacientes se han convertido en mer-
LUIS PADUA VIÑALS: Periodista de investigación y comunicador en televisión y medios impresos desde hace más de 30 años. Hoy Director Editorial de El Horizonte. Cursó licenciatura en CDMX y posgrados en Comuni- cación en Londres, Reino Unido, y en Vancouver, Canadá. Apasionado del cine, el guionismo y las artes; también de la política y la búsqueda de un mundo mejor.
Mauricio Fernández dona un fósil de dinosaurio a San Pedro
VANESSA AGUILAR El Horizonte
El cabildo de San Pedro aprobó que un fósil, propiedad del alcalde Mauricio Fernández y su familia, sea recibido en comodato por el municipio durante 30 años y posteriormente se convierta en propiedad municipal. La exhibición de “Einstein” se tiene contemplada en el futuro Mega Parque, que se construirá en la colonia La Leona, con el fin de acercar este patrimonio his- tórico a las familias sampetrinas y visi- tantes. La pieza es propiedad de la fami- lia de Fernández, quien, a título de ciuda- dano, propuso cederla al municipio para enriquecer su acervo cultural a través de un contrato de comodato y posterior do- nación del fósil de la especie apatosaurus excelsus y/o brontosaurus. El fósil fue hallado en 2004 en la lo- calidad paleontológica Dana Quarry, en Wyoming, y tras exhibirse en Abu Dha- bi llegó a México en 2008. Es uno de los diez fósiles más grandes del mundo y ha sido reconocido por el
‘EINSTEIN’ SERÁ PIEZA CLAVE El fósil será llevado al futuro Mega Parque, que se construirá en La Leona
Museo de Historia Natural de Houston como el mejor de su especie. Actual- mente, está en exhibición en el Papalo- te Museo del Niño, en Monterrey. El fósil “Einstein” pertenece a la fami- lia de los apatosaurios, una de las espe- cies más grandes que habitaron la Tie- rra en el Jurásico tardío, en lo que hoy es Norteamérica.
Made with FlippingBook Ebook Creator