EH3981 TAMPS 15OCT2025

8/NUEVO LEÓN

el horizonte

Miércoles 15 de octubre de 2025

Autoritarismo… y magnetismo

LUZ SOBRE LUZ POR LUIS PADUA COLUMNA E A

taba como ”representante del pue- blo”, pero respondía a intereses par- ticulares y discursos dominantes pro- venientes de oootra élite. Hoy nos puede sorprender cómo a Trump le permiten sus atropellos a la libertad de expresión, a los valores que Estados Unidos siempre ha pro- movido y hasta a la gobernabilidad basada en contrapesos. Trump em- puja a su país cada vez más hacia una autocracia, y a sus seguidores parece no importales, porque les pesa más lo que él representa y defiende. Pero en México también hay mu- cho que sorprende, y hasta se le parece. Aunque el discurso de la 4T es contrario al de Trump, tam- bién hay polarización (en especial la hubo con AMLO; la hay menos con Sheinbaum), también hay emocio- nes por encima de racionalizaciones y —esto es lo más importante— se avanza hacia un régimen de mayor estatismo y de “control absoluto”: dominancia en todos los poderes, el Ejecutivo, el Legislativo y ahora en el Judicial. Y hasta los gobernadores de la oposición se ”cuadran” con el régimen dominante. ¿Cómo explicar este boom mun- dial de los regímenes más autorita- rios? ¿Cómo es que, desde el propio Estados Unidos, que ha representado

Sorprendente, INESPERADA , TERRORÍFICA PARA ALGUNOS, LLENA DE OPORTUNIDADES PARA OTROS, LA NUEVA TENDENCIA POLÍTICA QUE GANA TERRENO EN EL MUNDO —Y ESO INCLUYE A MÉXICO— nos obliga a replantearnos todo lo que creíamos y considerábamos “correcto” y “civilizado”, para poder entender y funcionar ante todo lo que viene. H ay claramente dos fenóme- nos dignos de estudiar: Uno, la creciente acep- tación de formas de polí-

el estandarte de la libertad y la demo- cracia, se proyectan ahora políticas de corte dictatorial? Hay quien piensa que es una ten- dencia que ahora apoyan los grandes y más más altos poderes fácticos: al- guna vez impulsaron la democracia en el mundo occidental para evitar los cacicazgos locales y controlar el ba- lance y el florecimiento de sus intere- ses mediante el conflicto entre oposi- tores (pero en Oriente impulsaron re- gímenes estatistas-comunistas para combatir el rezago casi feudal e intro- ducir la modernidad y la banca). Pero ahora que la modernidad está insta- lada en Occidente y Oriente, en la era digital y los algoritmos, les funcionan mejor regímenes más absolutistas y que tengan todo bajo control, a los cuales, a su vez, controlan mediante un mundo súper conectado de “Big Brother”. Al menos así lo creen los “conspiranoicos”. No andan tan perdi- dos, quizá.

confían en sus intuiciones y sus pen- samientos son moldeados por ami- gos y familiares, frente a las tenden- cias dominantes en el entorno me- diático que los rodea. Siguen a los mensajeros “confiables” y se dejan alimentar por sus opiniones. Más aún, en una época en que el algoritmo de las redes sociales te presenta progre- sivamente contenido del extremo al que asume perteneces. Dice el periodista Michael Hirschorn, del New York Times, que tanto Do- nald Trump como Zohran Mamda- ni —el nuevo fenómeno demócra- ta-izquierdista de Nueva York— son “magnetistas”. Que el “trumpismo” es más que política: es “una explo- sión de gases emocionales”, de gente que se sentía ignorada, desatendida y obligada a aceptar ideologías aje- nas. Mientras que el fenómeno Mam- dani “es también una válvula de pre- sión”, una ventanilla para lanzar un mensaje vehemente contra el movi- miento “MAGA”, pero también contra el elitismo demócrata que se presen-

mientas científicas a todo (y a eso lo llama el “encuestismo”): buscaban “entender” a los votantes usando lu- pas y microscopios formales, ima- ginando que las formas de pensar son relativamente estáticas y siem- pre coinciden con los valores que la gente expresa cuando se le pregunta mediante encuestas y sondeos. Pero la realidad es que, para los de- mócratas, esos métodos resultaron in- útiles en las últimas elecciones, por- que la tendencia dominante hoy es el “magnetismo”. La autora llama “magnetismo” a la noción de que, “si quieres que la gen- te siga tu causa, debes ser atractivo”. Eso requiere tener una “causa” y con- tar con una “polaridad” que te distin- ga de tu oponente. En el magnetismo, afirma, lo impor- tante es establecer la conversación adecuada, en vez de reaccionar a las agendas impuestas por los oposito- res o dejarse llevar por las supuestas preferencias temáticas de las encues- tas. Los votantes, más que nunca,

tica, y hasta regímenes, más autori- tarios y cuasi-dictatoriales, que va de la mano del desgaste de los cáno- nes pro-democráticos; o sea, el que la gente aplauda y vote cada vez más por quien impone estilos personales y se comporta de forma intolerante ante la crítica. Y dos, la muy evidente transición del político mesurado, estudiado, experto y “políticamente correcto”, a las figu- ras frescas, a veces novatas en la polí- tica pero apasionadas, soñadoras, que hablan fuerte y mueven sentimientos antes que raciocinios. La experta en comunicación política Anat Shenker-Osorio lo define como el cambio entre la política del “encuestis- mo” hacia la política del “magnetismo”. Los políticos, en especial los demó- cratas en EUA, afirma Shenker-Oso- rio, se acostumbraron a ganar elec- ciones aplicando encuestas y herra-

LUIS PADUA VIÑALS: Periodista de investigación y comunicador en televisión y medios im- presos desde hace más de 30 años. Hoy Director Editorial de El Horizonte. Cursó licenciatu- ra en CDMX y posgrados en Comunicación en Londres, Reino Unido, y en Vancouver, Ca- nadá. Apasionado del cine, el guionismo y las artes; también de la política y la búsqueda de un mundo mejor.

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