Revista AOA_49

10 “Recent work of a Mexican architect: Luis Barragán”, Architectural Record, Nueva York, enero 1935. 11 En el archivo personal de Luis Barragán, localizado en su Casa-estudio, se conservan tres cartas firmadas por Le Corbusier el 30 de octubre de 1931, las dos primeras para solicitar a las señoras Stein y Savoye le permitieran visitar sus casas, y la última para la Cité Réfuge. 12 Fernando González Gortázar apuntó esta influencia en “Tres arqui- tectos mexicanos”, México en el arte, Nº 4, México, 1984. P. 52. Sobre este tema ver también Louise Noelle, “Orozco y la arquitectura”, José Clemente Orozco: otras claves, nuevas lecturas, Zapopan, El Colegio de Jalisco, 2011. También en 1929, Barragán realiza dos pequeñas casas para renta, para Emiliano Robles León, donde retoma el esquema de un patio de acceso para organizar la distribución y las ilu- minaciones. Como en las obras anteriores, la casa del doctor Medina, de 1930, conserva el empleo del arco proveniente del lenguaje neocolonial en boga, así como el uso de la teja y los aplanados rugosos. En ese mismo periodo, Barragán se acerca a las casas para vacaciones a orillas del lago de Chapala, donde edifica una para Gustavo R. Cristo y remodela la de su familia, modificando la fachada neoclásica, para logar un aspecto sobrio manteniendo ciertos guiños locales. En este último caso, resulta interesante conocer que esta vivienda es publicada por el Architectural Record , en 1935. 10 Para 1931, Barragán realiza un segundo viaje a Europa, pre- cedido de una estancia en Nueva York, lo que tendrá un reflejo en sus obras posteriores. En París conoce personalmente a Le Corbusier, de quien recibe cartas de introducción para visitar sus obras más recientes: las villas Stein y Savoye. 11 Resulta entonces comprensible que a su regreso se presentara una primera transformación en su lenguaje arquitectónico, donde apuesta por una mayor sobriedad al abandonar los elementos decorativos de raigambre local. Así, entre 1933 y 1934, cons- truye algunas casas donde destaca la de la señora Harper de Garibi, cuyo techo terraza tiene reminiscencias del que Le Corbusier realizara para el apartamento de Carlos Beistegui, en París. En cuanto a la casa del pintor José Clemente Oroz- co, marca la continuación de una sólida amistad establecida durante su paso por Nueva York, que ayuda a comprender la influencia que el connotado muralista ejerciera en su joven coterráneo, en especial si se tienen en cuenta algunos óleos y litografías de Orozco por ese entonces. 12 Un cambio de ciudad y una transformación en el hábitat En 1936 adviene un viraje en la vida de Luis Barragán, ya que su deseo de acceder a un mayor número de clientes y entrar de lleno a la modernidad lo lleva a trasladarse a Ciudad de México, donde triunfaba el Estilo Internacional. En los primeros cuatro años de su estancia en la ciudad, realiza alrededor de veinticinco construcciones dentro del género habitacional, casas y edificios de departamentos. En esta etapa racio- nalista diseña obras de inspiración lecorbusiana y carácter netamente urbano y comercial para nuevas urbanizacio- nes, como las colonias Hipódromo-Condesa y Cuauhtémoc. Plantea edificaciones prismáticas, con grandes ventanales horizontales, ventanas en esquina y elementos como el toit terrasse, amén del empleo de materiales modernos dentro de una singular sobriedad y economía de medios. En cuanto a los interiores, busca mayor eficiencia con espacios de menor tamaño, siguiendo los preceptos de la “máquina para vivir” para un ámbito citadino. De este periodo es interesante recoger las casas dúplex, situadas sobre el Parque México, ya que se han conservado en buen estado, en contraste a muchas otras que han sido bárbaramente modificadas o simplemente demolidas. Estas

R Luis Barragán, Casa Gustavo R. Cristo, 1929, Guadalajara. Fachada. R Luis Barragán, Casa Gustavo R. Cristo, 1929, Guadalajara. Facade.

These works began in 1927, with the remodeling of a res- idence for the Robles León family, and the two small houses for Mr. Robles Castillo. A particularly outstanding house is Efraín González Luna's, built in 1928, where the project reflects the owner's specific requirements, with independent access to the library on the second floor, which contained an office for this former Jalisco governor. In that case, Barragán also took on the task of designing furniture and lamps in keeping with the spirit of the interior spaces. Today, it is an academic extension area of the Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente. The 1929 residence for Gustavo R. Cristo has become the headquarters of the Jalisco College of Architects, which has helped it to survive with dignity. The same is true of the house designed for Idelfonso Franco, now transformed into a gallery. In this one, despite an incipient desire for sobriety, the exterior decorations are maintained and there is a niche in the corner. Also in 1929, Barragán built two small houses to rent, for Emiliano Robles León, where he returned to an access courtyard to organize the distribution and lighting. As in the previous work, the house of Dr. Medina, from 1930, retains the use of the arch from the neo-colonial language in vogue, as well as the use of tile and rough plaster. During the same period, Barragán also built a vacation home on the shores of Lake Chapala, where he built one for Gustavo R. Cristo and remodeled his family's house, modify- ing the neoclassical facade to achieve a sober appearance while maintaining certain local touches. In this latter case, it

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Movimiento Moderno / Modern Movement

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