Revista AOA_49

The origin of Santiago's Barrio Cívico dates back to 1930. It was undoubtedly the most radical intervention that has been carried out in the city's foundational matrix since its origins in 1541. The transformation of the area, of unmistakable Haussman- nian inspiration, is based on the proposal of Austrian architect Karl Brunner, who conceived a new spatiality for the surround- ings of the Palacio de la Moneda, the seat of government of the country, designed by architect Joaquín Toesca, and a paradigm of 18th century neoclassical architecture. The compact blocks facing the government building on the north and south were emptied. This gave rise to two plazas that endowed the Palace with a new dignity. The proposal was extended to the south through a monumental axis at the top of which the National Congress, the seat of the legislative power would be located, a building that was never built. The definition of the end of this axis has been, for years, a pending issue that the last competitions presented here aim to resolve. The voids proposed by Brunner were defined by a set of rationalist buildings, designed by architect Carlos Vera in 1937, strictly defined, continuous in their facade, and homogeneous in their crown. These buildings gave rise to one of the most interesting public spaces in the fabric of Santiago, highlighting the Palacio de la Moneda as the centerpiece and articulator of these voids. These ideas, which were partially put into practice between 1930 and 1938, have been decisive in the symbolic and formal definition of the city. Although the unity of the urban void - guaranteed by a strict ordinance - has remained unchanged over time, the soil of these spaces has been transformed according to the pressures and circumstances that society and the city have imposed at any given moment.

El origen del Barrio Cívico de Santiago se remonta a 1930. Fue, sin lugar a dudas, la intervención más radical que se haya realizado en la matriz fundacional de la ciudad desde sus orí- genes en 1541. La transformación del área, de inequívoca inspiración hauss- maniana, tiene su fundamento en la propuesta del arquitecto austríaco Karl Brunner, quien concibió una nueva espacialidad para los alrededores del Palacio de La Moneda, sede del go- bierno del país, obra del arquitecto Joaquín Toesca y paradigma de la arquitectura neoclásica del siglo XVIII. Las manzanas compactas que enfrentaban al edificio gu- bernamental por el norte y el sur fueron vaciadas. Se dio así origen a sendas plazas que dotaron de una nueva dignidad al Palacio. La propuesta se extendió hacia el sur a través de un eje monumental en cuyo remate se ubicaría el Congreso Nacional, sede del Poder Legislativo, edificio que nunca llegó a construirse. La definición del término de este eje ha sido, por años, una asignatura pendiente que el último de los concursos que aquí se presentan quiere resolver. Los vacíos propuestos por Brunner quedaron definidos por edificios racionalistas, diseñados por el arquitecto Carlos Vera en 1937, estrictos en su definición, continuos en su fachada y homogéneos en su coronación. Estas construcciones originaron uno de los espacios públicos de mayor interés en la trama de la ciudad de Santiago, realzando el Palacio de La Moneda como pieza central y articuladora de dichos vacíos. Estas ideas, que se pusieron parcialmente en práctica entre 1930 y 1938, han sido determinantes en la definición simbólica y formal de la ciudad. Si bien la unidad del vacío urbano –garantizada por una estricta ordenanza– se ha mantenido inalterable en el tiempo, el suelo de estos espacios ha ido transformándose de acuerdo a las presiones y circunstancias que la sociedad y la ciudad ha impuesto en cada momento. La remodelación, y la consiguiente puesta en valor de este espacio, se ha dividido en tres etapas. Es un proceso iniciado hace más de 39 años y que ha continuado en el tiempo mediante diferentes concursos adjudicados a Undurraga Devés. Ello ha permitido a los arquitectos revertir el acentuado deterioro y la evidente disminución jerárquica de estos vacíos urbanos, donde amplias zonas de estacionamiento para automóviles habían desplazado la presencia propiamente ciudadana. El primero de los concursos tuvo lugar en 1980. En esa ocasión, Undurraga Devés propuso una combinación de dos tipos de plaza: la primera de ellas, una plaza dura y triangular, que enfrentaba al Palacio de Gobierno, mientras que la otra, en clave de parque, rodeaba a la primera, incorporando un espacio verde en medio del casco histórico.

X Plano Barrio Cívico. X Civic District Map.

El primero de los concursos tuvo lugar en 1980. En esa ocasión, Undurraga Devés propuso una combinación de dos tipos de plaza: la primera de ellas, una plaza dura y triangular, que enfrentaba al Palacio de Gobierno, mientras que la otra, en clave de parque, rodeaba a la primera, incorporando un espacio verde en medio del casco histórico.

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AOA / n°49

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