Revista AOA_50

Laboratorio de prototipaje En 2024 se fundó el PEP-Lab, Laboratorio de Prototipaje del CITEC. “La inversión en su equipamiento llegó a cerca de un millón de dólares de distintos fondos estatales y colabora- ciones de empresas, exclusivamente en equipos avanzados. Estos se eligieron por cotizaciones internacionales, además de la prospección realizada por los investigadores con colegas extranjeros”, informa Rodrigo García. Explica que dicho laboratorio “se dedica a apoyar de- sarrollos e investigaciones vinculadas a tesis de pregrado y postgrado, además de visitas y ejercicios de cursos en distintas carreras. Los estudiantes de arquitectura, inge- niería civil, ingeniería en automatización, diseño industrial, entre otras del Campus Concepción, pueden visitar y ver los equipos en funcionamiento. En algunas asignaturas realizan pruebas específicas y plantean memorias o tesis con trabajos experimentales e innovaciones” Abordajes tecnológicos mayores Instalado en una región donde los materiales constructivos preponderantes son la madera y el cemento, resulta técni- camente lógico que el CITEC de la Universidad del Bío-Bío sea el lugar donde se está creando la primera casa con im- presión de hormigón en 3D. García Alvarado sostiene que el desarrollo de esta tecnología responde a un mejoramiento significativo en un área productiva existente. “Esta industria ya sabe cómo producir hormigón, ya sabe cómo integrar esa edificación en el mercado inmobiliario. Le permite mejorar ciertas brechas y eso sin desconocer otros caminos; pero se debe explorar los que tienen mayor potencial y se pueden integrar. Tenemos que hacer innovación disruptiva como también innovación progresiva…” Agrega que la tecnología del hormigón ha llegado a un nivel de manejo de sus capacidades químicas, de endurecimiento rápido y alta resistencia. “Justo entra en el momento preciso,

Mediante una colaboración universidad/Estado/empresa privada se está creando la primera casa en 3D, en el país. El académico sostiene que el desarrollo de esta tecnología responde a un mejo- ramiento significativo en un área productiva existente.

A

Rodrigo García Alvarado , arquitecto profesor investi- gador de la Universidad del Bío-Bío, le preguntamos cómo se inserta el Centro de Investigación en Tecno- logías de la Construcción UBB, CITEC, en la historia y evolución de la industrialización y prefabricación en Chile. Arquitecto titulado en la Universidad Católica, es máster en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid y doctor en Representación Arquitectónica, Sistemas y Tecnologías por la Universidad Politécnica de Catalunya. En la UBB se desempeña también como coordinador de Investigación y Postgrado, FACD. El CITEC se creó en 2009, pero proviene de un largo pro- ceso de investigación desde los años 80. Lo dirige el profesor Ariel Bobadilla y en la actualidad, además de las labores de investigación propiamente tales, su fuerza está en la formación de un triángulo favorable de colaboración con empresas del área y el apoyo del Estado. “El Centro ha sido protagonista en varias acciones estatales de programas de los edificios públicos y más recientemente se da ese paso también fomentado ya de manera central por el Estado al ver esta especialización del CITEC en calidad de la construcción, en sustentabilidad, en la industrialización”, señala Rodrigo García. Porque en esta etapa, existe la certeza de que “para poder avanzar en una industrialización adecuada, hay que prototipar soluciones y eso no lo puede hacer ni la academia encerrada en laboratorios teóricos, ni la empresa con las urgencias que tiene”. Esta vinculación universidad/empresas se ha ido dando por conversaciones informales, visitas, también por deman- das de algunas compañías que han tenido conflictos por humedad o deterioros estructurales. Así se ha ido armando una cadena de vinculación con el medio y de aplicación de estas investigaciones. “Estamos en los inicios de este tipo de colaboraciones. Las empresas deberían comenzar a entender que si quieren desarrollar nuevos productos, nuevas iniciativas de mercado, no necesariamente tienen que comprarlas en el extranjero o a otra empresa. Las pueden experimentar por ellos mismos en estas colaboraciones con la academia a la que también le favorece trabajar en condiciones de empresa real. Pero eso requiere estructurarlo y es una fase que estamos recién armando: impulsar que empresas en el área de la construc- ción y la arquitectura tengan equipos de innovación. Esas empresas deben aprender a tener esos espacios, albergar- los, potenciarlos, colaborar y desarrollarlos, que no es fácil. Pasar del prototipo a un servicio duradero es un proceso de escalamiento que requiere financiamiento y tecnología. Esa fase también hay que construirla”.

Q Muros interiores de la Casa Semilla.

R Proceso de impresión 3D de la Casa Semilla.

→ 43

Reportaje

Made with FlippingBook Annual report maker