Revista AOA_44

En memoria / In Memory

Paulo Mendes da Rocha (1928-2021)

Sergio Alemparte Aldunate (1927-2021)

Paulo Mendes da Rocha estudió en la FAU-Mackenzie de São Paulo graduándose en 1954. Desde muy joven fue un arquitecto cuyas obras avizoraban su futuro promisorio entre los grandes de América Latina. Lo conocimos en un viaje de la AOA en abril del 2017, ocasión en la que recibió a nuestra numerosa delegación y dictó una charla magis- tral en el barrio en el que se encuentra su oficina, donde hay también varios estudios de arquitectos jóvenes que se mantuvieron siempre muy cercanos a él. Nos quedaron en la memoria varías frases suyas como “la obra se hace pública desde el momento que se construye”, o su respuesta cuando le preguntamos por la participación del arquitecto en lo social y colectivo: “toda labor del arquitecto es una acción política”. Su obra así lo demuestra. Siempre estuvo preocupado por lo público y lo social. Su manera de ver la obra como construcción de futuro y apar- tada de egos que buscan levantar edificios como monumentos únicos sin relación a su contexto, son la evidencia de esta preocupación. Obras como el Museo Brasileño de Escultura y la renovación de la Pinacoteca de São Paulo son ejemplos de su talento y visión. Por este último pro- yecto recibió el Premio Mies van der Rohe para América Latina. En 2006 recibió el Pritzker y fue reconocido, también, con el Premio Imperial de Japón y la Medalla de Oro del Real Instituto de Arquitectos Británicos. Formó a numerosas generaciones de arquitectos con los que trabajó y que han sido muy relevantes en la generación de proyectos y espacios de reflexión arquitectónica en Brasil. Fue director de la Escuela Politéc- nica de la Universidad de São Paulo y autor de obras de menor formato como la tienda Forma de Sao Paolo y el Pabellón de Brasil en la Expo Osaka 70, ambos concebidos como formas abstractas y muy expresivas. Nos ha dejado uno de los más grandes arquitectos de América, al que tuvimos el honor de conocer personalmente y disfrutar de su conver- sación llana y generosa.

Sergio Alemparte partió el 22 de Mayo pasado. Fue un arquitecto con mayúsculas, generoso en compartir y entregar toda su experiencia a los demás. Fue un visionario y se preocupó de dar continuidad a la oficina “Alemparte Barreda Wedeles Besançon” incorporando a arquitectos más jóvenes para que algún día tomaran el bastón de la posta que Sergio y Tito Barreda- quien nos dejó en 2014- iniciaron en 1953. Me tocó personalmente trabajar con él en proyectos emblemáticos como el Hotel Ritz Carlton, la Torre Centenario o Santa Augusta de Quintay. Cuando hicimos este último proyecto, así como el loteo Zapa- llar Norte, fuimos juntos a la obra todas las semanas. Los viajes en auto a la 5ta región eran muy conversados pero, si había algo que aprecié mucho fueron, también, sus silencios. Sergio era de pocas palabras pero certero y preciso al hablar. Si hay una característica que destacar como profesional, fue su rigurosidad sin ser, por ello, menos creativo. Tenía aptitudes innatas para el dibujo y para la acuarela, era un fanático de Wagner y cantaba en alemán algunas arias de sus óperas. Aún recuerdo cómo podía armar los planos de un hospital entero en un fin de semana, tenía un ordenador en su cerebro y una memoria como he conocido en pocos y que, junto a su gran sentido del humor, hacían que conversar con él fuera un deleite. También lo recuerdo con sus lápices rojo y amarillo, corrigiendo y revisando los planos de arquitectura y cálculo. Nada de BIM ni com- putadores. Si bien respetaba las nuevas tecnologías, según él, no había nada como el croquis y la mano alzada. Todos los días, hasta hace muy pocos años, Sergio llegaba a la ofi- cina y recorría todos los tableros para estar al tanto de cada proyecto. Luego de ello, conversaba con cada socio para informarse de la marcha de los proyectos. En las obras se hacía respetar como arquitecto, sin embargo, se le tenía cariño por su gran profesionalismo y calidad humana. Como Sergio Alemparte ha habido pocos y nos hará mucha falta pero, como a él le gustaba, seguiremos adelante con su oficina y su nombre con la que tuvo contacto muy directo hasta pocos días de su partida.

FRANCISCA PULIDO C . ARQUITECTA

YVES BESANÇON PRATS SOCIO ALEMPARTE BARREDA WEDELES BESANÇON ARQUITECTOS Y ASOCIADOS

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AOA / n°43

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