On the other hand, it is good to point out that the most radical views and attitudes of the European avant-garde are rightly based on a general reaction of culture and society then installed in Europe itself. A society that was incapable of consuming modernity openly, except in its most detached sectors - intellectually or socially. It is these exceptions in architectural consumption that are exposed in the canonical texts of historians such as Benevolo, Ar- gan, or Zevi and not those that were mostly materialized in the great European centers, particularly those related to housing or large city buildings. It is enough to analyze the poor impact of modern architecture in the residential fabrics of cities such as Paris, Madrid, or London, during the first half of the 20 th century, to see that those exposed examples, singularly modern, are precisely mere excep- tions within the built stock. Only in those places where changes induced by national or municipal governments were processed, which operated under the effect of a few decision-makers -the Weimar Republic, the cities of Vienna, ↥
Por otra parte, es bueno precisar que las miradas y actitudes más radicales de la vanguardia europea se fun- damentan, con razón, en un reaccionarismo general de la cultura y la sociedad instalada entonces en la propia Europa. Una sociedad que era incapaz de consumir modernidad en forma abierta, salvo en sus sectores -intelectual o social- mente- más despegados. Son estas excepciones en el con- sumo arquitectónico las que exponen los textos canónicos de historiadores como Benévolo, Argan o Zevi y no los que mayoritariamente se materializaban en los grandes centros europeos, en particular aquellos relacionados a la vivienda o a los grandes edificios de la ciudad. Alcanza con analizar el pobre impacto de la arquitectura moderna en los tejidos residenciales de ciudades como París, Madrid o Londres, durante la primera mitad del siglo XX, para ver que aquellos ejemplos expuestos, singularmente modernos, son precisa- mente meras excepciones dentro del stock construido. Sólo en aquellos sitios donde se procesaron cambios inducidos por gobiernos nacionales o municipales, que operaban bajo el efecto de unos pocos decisores – República de Weimar, las ciudades de Viena y Ámsterdam-, es posible distinguir verdaderas partes de ciudad definidas bajo un predominio moderno. La modernidad no pudo emerger, con la suficiente fuerza en el resto del tejido urbano, por el solo impulso del gusto o la tendencia cultural de sus ciudadanos. Definitiva- mente, la sociedad del viejo continente tuvo una posición bastante cerrada al cambio, aunque sobre esto poco ha referido la historiografía canónica, a efectos de explicar mejor el radicalismo artístico de la vanguardia, así como sus fracasos en la primera mitad del siglo XX. La razón fundamental del extremismo discursivo de una parte importante del movimiento moderno -con tantos manifiestos de izquierda y de derecha- debe buscarse en un reaccionarismo visceral, que estaba verdaderamente instalado en la sociedad del Viejo Mundo. Se trata de la lucha contra un corsé cultural y mental que involucra a la gran mayoría de los europeos, aun cuando la euforia revolu- cionaria de las vanguardias parezca primar –por acción de la historiografía- como verdadero caracterizador temporal o supuesto zeitgeist.
Colegio La Mennais. Arquitectos: Serralta + Clemot + Eladio Dieste como ingeniero. Año: 1959. La Mennais School. Architects: Serralta + Clemot + Eladio Dieste as engineer. Year: 1959.
¿Es posible exigirle a los pioneros modernos de una arquitectura como la uruguaya un discurso de base utópica y una larga lista de manifiestos radicales como manera de legitimar su modernidad, aun cuando los cambios sociales se anticipen e institucionalicen legalmente mediante acuerdos y normas consensuadas entre todos los partidos políticos de un país?
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AOA / n°44
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