Revista AOA_51

EN MEMORIA

Cristián Prado Calvo Arquitecto y urbanista (1929-2024)

en el escuchar a los demás, entender sus problemas, le irían permitiendo aportar mejores soluciones, anteponiendo su propio éxito personal. Este modo de ser, y entrega a los de- más le significó darse en cuerpo y alma en proyectos simples pero grandes. Conceptos como bienestar, sustentabilidad y armonía, confluyeron en sus ideas y en todo su actuar pro- fesional y personal. Para los que lo conocieron más, podría haber sido reco- nocido a lo lejos por su particular sonrisa y gozo de la vida sin tiempos ni apuros, sorprendiéndose de cada momento; y a los que no lo conocieron, lo podrán reconocer, generación tras generación, por su gran legado arquitectónico que deja, y en especial a la ciudad de Concepción donde vivió por más de 50 años: siendo un arquitecto con propósitos.

Fue un soñador e idealista, de esos que inspiran un modelo de vida. Arquitecto de la Pontificia Universidad Católica, con una trayectoria llena de logros y aportes a la ciudad, la belleza y la vida de las personas. Muy joven tuvo inquietud social y encontró que desde la arquitectura podría transformar e impactar la vida de los de- más. Gracias a su formación familiar y a su colegio San Ignacio, tuvo una permanente búsqueda por un mundo mejor. En los primeros años como arquitecto viajó a la India a estudiar la vivienda rural con una beca de la fundación Ford, experiencia que le permitió soñar en grande y desarrollar con simpleza so- luciones arquitectónicas, especialmente para los más pobres. Su pasión, optimismo y sed de múltiples proyectos lo mantu- vieron activo por muchísimos años en una constante creación. En esta búsqueda, hay innumerables historias humanas, las que gracias a su capacidad de escucha, curiosidad, empatía y búsqueda del encuentro personal, hicieron que la mirada profesional estuviese más nutrida a la hora de elaborar un proyecto. Este amor por los demás no sólo se vivenció en su familia, sino que también en su profesión, la cual desarrolló, respetó y engrandeció. Sus obras retratan el estilo de vida que tuvo, plasmándose desde la estética de las ciudades hasta la circulación vial, el urbanismo, los espacios públicos, los barrios sustentables y amistosos con el entorno. Pudo influir en esa transformación gracias a un inagotable espíritu y motor creador, que lo ca- racterizó hasta sus últimos días. Con gran sentido del deber y de bajo perfil, fue un visionario para su época. Hombre de Fe, tuvo la firme convicción que

SU FAMILIA

Pocos saben que diseñó una de las primeras ciclovías del Gran Concepción, que gestionó las esculturas de la destacada artista nacional Marcela Romagnoli en el puente Llacolén, que impulsó la gran plantación de árboles en el centro de Concepción que hoy embellecen la avenida Chacabuco y la Diagonal Pedro Aguirre Cerda, y que, entre otras muchas cosas, colaboró sin retribución alguna, diseñando el modelo de viviendas resilientes implementadas en la reconstrucción del borde costero del Bío-Bío el año 2010.

SERGIO BAERISWYL RADA

NOTA ACLARATORIA En la Revista AOA N°49, publicada en diciembre 2023, la nota En Memoria Víctor José Eugenio Gough Gubbins Browne (1932-2023) aparece firmada por Pedro Gubbins. Debió firmarse: Martín Gubbins.

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AOA / n°51

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