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reemos que, a partir de lo anterior, es impor- tante profundizar en el intento de preservar estas capillas misionales que se reparten por el actual territorio norte de Chile, sur del Perú, occidente de Bolivia y norte de
refleja en su emplazamiento, su orientación, su advocación, su integración con calvarios y posas procesionales, además de su función sagrada que, en una mixtura de elementos, le otorga un carácter único. 3. Arte litúrgico. Cada templo andino es una manifestación estética compleja y particular, como corresponde a los lugares de culto, en la que se integran arquitectura, arte, música, baile, textiles e imaginería, en un todo amalga- mado que se traza desde un esfuerzo misional definido por la Iglesia Católica del siglo XVI, al servicio del Imperio Español. Hasta hoy. 4. Estilo adaptativo. Cada templo andino es un desafío para el estudio de los estilos estéticos materiales, con atributos de valor que conectan tradiciones de Oriente, Europa y la América prehispánica, dando oportunidad a la sorpresa y la paradoja, cuestionando lo que hasta ahora se ha definido como vernáculo y colonial. 5. Corazón de la Comunidad. Cada templo andino, no importa si está en ruinas o conservado con esmero, es el centro de la vida comunitaria, su lugar más sagrado. Allí se actualizan y revitalizan las viejas costumbres junto a ritos asociados al ciclo permanente de la vida, nacimiento y muerte, siembra y cosecha.
W Voluntarios trabajando en Pachacama.
Argentina, revisando los aportes y testimonios que nos han hecho sus propias comunidades. Para estos efectos, nos concentramos en la Región de Arica y Parinacota, que es un territorio de conservación marcado por sus templos andinos y por el esfuerzo de sus comunidades las que, afanadas con cariño en la persistencia cultural, dan significado, relato y sentido a la conservación de sus iglesias como legado de la humanidad. La visión local trasciende, de esta manera, al ejercicio del centro, ya que opera desde el corazón mismo y del sentir comunitario que otorga no solo la condición de monumento sino que de tesoro, en el sentido de una riqueza acumulada y cuidada durante generaciones. Tras muchos años dedicados a aprender del valor profundo de estas iglesias andinas, al tiempo de atender la necesidad de apoyo de las comunidades que las quieren conservar, ahora y siempre, proponemos que estas preciosas capillas –muestras auténticas y únicas del cristianismo andino– sean consideradas como una categoría universal, el Templo Andino, ya que cumple con una serie de características que apoyan y fundamentan su consideración : 1. Paisaje Sagrado. Cada templo andino se inscribe en un escenario y entorno natural magnífico del sur andino ameri- cano, en uno de los diversos pisos ecológicos, y conectado materialmente por sus adobes, piedras, totoras, pajas bravas a la madre naturaleza que lo circunda. 2. Cultura ancestral. Cada templo andino es la manifestación de la espiritualidad profunda de una cultura que ha sabido habitar junto al desierto y la cordillera de los Andes, lo que se
Nos concentramos en la Región de Arica y Parinacota, que es un territorio de conservación marcado por sus templos andinos y por el esfuerzo de sus comunidades las que, afanadas con cariño en la persistencia cultural, dan significado, relato y sentido a la conservación de sus iglesias como legado de la humanidad.
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AOA / n°51
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