Rodrigo Werner: Concebimos el parque tal cual lo hace la naturaleza en estos lugares. Acá, de repente hay un punto en el desierto en donde aflora el agua desde el suelo, las llamadas aguadas, y el parque también nace de esta idea de afloración, de este verdor en un contexto árido. Esto no fue parte del encargo, pero presentamos un plan maestro que va reconociendo sectores de afloramientos rocosos al interior de esta densa trama de viviendas que se pueden aprovechar como un sistema de vergeles-espacios públicos. Alberto Texido: En ese sistema, aparte de la conexión física que se plantea, ¿hay alguna innovación en términos de reciclaje de aguas? Y pregunto también por los árboles. En los cortes se ven árboles, pero no sé si han crecido o no. Si la opción sombra por árbol fue desechada o si falló. Rodrigo Werner: El parque se terminó de construir a finales de 2022 y a esa fecha todavía no existía la Ley de Reciclaje de Aguas Grises domiciliarias. No fue por ahí el tema de la sustentabilidad y de la baja mantención en Geoparque. Hubo una buena elección de especies vegetales que pudieran darse en el lugar porque en el camino entre Antofagasta y Tocopilla, o entre Calama y Tocopilla, prácticamente no existen especies árboreas. Aquí predominan las eulychnias, que son unas cac- táceas súper aisladas en la ceja del farellón que aprovechan la camanchaca, pero acá abajo en la planicie litoral fuera del borde costero prácticamente solo existen terófitas, totalmente ausentes en años secos. Entonces, el municipio recomendó especies que les funcionaban y aplicamos las mismas. Tam- bién plantamos árboles nativos de dosel intermedio, por ejemplo chañar y algarrobo. El sustrato rocoso da pie para que crezcan como arbolitos más que como un gran árbol de
sombra. Los árboles en el norte demoran más que en el sur en crecer, así que hay que darles tiempo. Esperemos de aquí a un par de años para ver cómo crecen. PRIMERO, ESCUCHAR Sebastián Rozas: En Santiago uno ve que progresivamente los espacios públicos se empiezan a cerrar, les ponen un cerco, guardias, horario. ¿Cómo abordaron el tema de la seguridad? Rodrigo Werner: En ese ámbito hicimos muchos talleres de participación con los vecinos y también con los colegios. La misma gente entiende que este lugar es un tremendo beneficio y se encargan de protegerlo. Ayudan a arreglar algún tobogán o cuidar las plantas, porque la cantidad de robo de especies vegetales es tremenda. Pero la verdad es que, como estamos hoy día, en la situación de crisis de seguridad, puede ser que en cualquier momento lo enrejen. No es un comodín permanente.
Alberto Texidó: Respecto al tema energía, ¿cómo se resolvió la iluminación nocturna? ¿Y el manejo de la basura?
Rodrigo Werner: La municipalidad había descartado poner paneles solares dada la importante cantidad de material particulado, en dos meses su eficiencia disminuye en un tercio. Sumado a que se roban las baterías y los vandalizan. Entonces, acordamos hacer un estudio Dialux detallado para ubicar la menor cantidad posible de luminarias y las cuales se especificaron como LED de alto standard y el menor consumo. El manejo vegetal es de crecimiento muy lento y va pros- perando, pero no hay podas o elementos que generen resi- duos vegetales. La parte de manejo de basura es mínima y la trabajamos en conjunto con el Colegio John Kennedy, el que
Corte longitudinal
LINEA TERRENO NATURAL
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