La arquitectura de participación con marcado compromiso tec- nológico es el sello de los proyectos que realiza en Chair of Archi- tecture and Urban Design at the Department of Architecture at the Swiss Federal Institute of Technology in Zurich (ETHZ, CH) y en su o fi cina Urban Think Tank-Next. Sus experiencias en Sarajevo, Barranquilla, Medellín y otros lugares del mundo dan testimonio de ese quehacer internacional.
de construcción de ciudad es algo completamente nuevo en Europa y es un tema donde Latinoamérica está enseñando al resto del mundo. Muchos de mis colegas están sorprendidos, pero estoy convencido de que las maneras de trabajar que aprendimos en los proyectos en los barrios latinoamericanos son novedosos y deberíamos establecerlos metodológica- mente para que se puedan utilizar como una didáctica para la enseñanza y la investigación. Nuestra investigación no es de mesa, nuestros laboratorios son las ciudades donde trabaja- mos: Medellín, Sarajevo, Barranquilla; también Kigali, en Ruanda. Desde el punto de vista teórico existe una rica historia de investigación y denuncia en Latinoamérica, pero cuando cam- bias las velocidades y entras en la producción de proyectos, aparece la expectativa de que esos deben ser (hechos) por las autoridades, los dirigentes. Recién di una charla en Belgrado, Serbia. Para mí los Balcanes son el islam de Europa; nadie quiere ser de los Balcanes. Si preguntas a alguien de Croacia dicen: los Balcanes son en Bosnia. Si preguntas a alguien de Bosnia, dicen: los Balcanes son en Serbia. Ellos han pasado una historia de crisis y conflictos y también abandono. Eso está pasando mucho con Latinoamérica, también. Todo lo que se pensaba hace dos generaciones sobre el Modernis- mo ahora parece falso. Si miras a la situación contemporánea –y ese es exactamente nuestro punto de partida–, estamos viendo la hibridización, la mezcla que existe. Como ustedes saben, en las favelas de Latinoamérica la gente tiene dos teléfonos smartphones, pero no tiene agua potable en la casa. Todo eso está produciendo una situación distinta que se tiene que evaluar de nuevo… Y aquí es donde tienen que entrar los temas ecológicos. Trabajando en urbanismo y arquitectura hay muchos ismos. Existe el Smart City Movement y hay mucha discusión de las consultorías y los grandes acuerdos, pero los resultados son muy pocos. Después viene el Sponge City. Siempre existen estos ismos, pero si miras de verdad las ciudades, hay solo un gran tema: conciliar el ambiente construido con el am- biente natural. Hasta ahorita, en la temporada moderna, la regla siempre era: yo pongo algo construido encima de algo natural y lo natural se consume… desaparece. Es uno o lo otro. Hoy en día en arquitectura, también en urbanismo, los ejemplos más interesantes son donde hay mezclas, donde hay un collage, un montaje. Ahora entra también el paisajismo, un tema muy fuerte no solo en nuestras escuelas, sino también en el trabajo que hacemos. En las ciudades identificamos esa mezcla, ese sobreponer distintas capas, esos temas que antes se identi- ficaban como lo informal. Pero lo informal no existe más. Lo informal son solo los temas que los otros no han entendido. Una persona en una ciudad latinoamericana va a decir: esa es mi ciudad, es lo normal, eso no es informal. Pero para la gente que tiene una dirección modernista en sus ideas, lo ve como algo que tiene ser limpiado, arreglado, destruido, reconstruido, etc. ¿Qué estamos haciendo ahora? Nosotros estamos exponiéndonos a las realidades, midiendo, sintiendo lo que pasa en las ciudades. Y estamos produciendo nuevos modelos que surgen de la realidad, no son modelos teóricos.
“I
nvestigamos siempre temas locales que tengan una mayor proyección para traducirlos en arquitectura”, señala Hubert Klumpner refiriéndose a los proyectos que realizan en distintos lugares del mundo desde la Chair of Architecture and Urban Design, at the Swiss Federal Institute of Technology in Zurich (ETHZ, CH), que dirige desde 2010. Venezuela, Guatemala, Colombia, Brasil, Ruanda y la ex Yugos- lavia han sido destinos donde han desarrollado experiencias que comprenden las ciudades desde la tecnología y la arquitectura de participación, involucrando también a las comunidades locales. Klumpner es reconocido internacionalmente por el diseño socioambiental y los modelos de gestión en que ha innovado. “Estamos trabajando mucho con herramientas digitales que resultan en proyectos que tienen aspectos muy explosivos. Esa manera en que actúan distintas generaciones juntas está cambiando la investigación en la universidad y la práctica, lo que es extremadamente interesante”. Pablo Levine, Arquitecto de la Pontificia Universidad Ca- tólica de Chile, realizó un Máster en Diseño Urbano en ETHZ, y desde 2019 es parte del equipo de investigación de Hubert Klumpner. Ha sido coordinador de los proyectos en ciudades de Colombia, Santiago y Sarajevo.
Ambos dialogaron con revista AOA para esta entrevista.
Sebastián Rozas: Nos interesa de qué manera la asociación entre arquitectos y urbanistas que están alojados en una universidad llega a proyectos concretos. La mirada que us- tedes tienen del diseño socioambiental es un ejemplo que puede iluminar a personas que estén buscando referentes arquitectónicos en distintos lugares y en muy distintas es- calas. Entonces, la primera pregunta es: ¿cuál es su método de trabajo, la visión general? Hubert Klumpner: Nuestro Urban Think Tank Next está ins- talado en Suiza y es una ventana hacia Latinoamérica y otras aéreas del mundo; pero voy a evitar el discurso del Sur Global porque eso no existe más. La ecología y otros temas tienen una connotación completamente distinta en Europa y en la perspectiva latinoamericana. Muchas de las cosas que para nosotros son casi cotidianas en la arquitectura y urbanismo de participación, son algo completamente nuevo en Europa. En Suiza existe una tradición democrática a través del voto, pero no existe una tradición de participación activa, de gente que está tomando las cosas en sus manos. El modelo participativo
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Reportaje
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