A NEW SHANTYTOWN: THE TOMA, "A NEW DAWN" IN CERRILLOS The significant presence of migrants is one of the most evident aspects of the shanty- towns that have recently appeared in Santiago and other cities. Formed in July 2020 on the grounds of the former Lo Errázuriz landfill, the "A New Dawn" toma in Cerrillos is a faith- ful representation of this phenomenon (see images). This settlement stands out for the occupation´s magnitude, the cultural diversity of its inhabitants, and the ways they live there, characteristics that affirm the emergence of a new type of shantytown, different from those that had appeared in previous decades. Although there are no official records, it is estimated that close to two thousand families reside in the A New Dawn toma , the majority of which (over 80 percent) are foreigners. In our ethnographic fieldwork, we have met people from Peru, Bolivia, Ecuador, Colombia, Dominican Re- public, Haiti, and Venezuela. Before they arrived at the shantytown, most of our interviewees rented a room or an apartment in communities other than Cerrillos, (Huechuraba, La Pintana, Santiago, Estación Central, among others). The steady rise in rents is, in fact, the main cause that explains the emergence of this and other settlements (Pérez and Palma 2021). Migrants´ vulnerability, espe- cially those who are undocumented, makes them ideal targets for landlords to abuse them: leases without a contract, poor housing conditions, un- justified increases, and evictions without prior notice. "Renting is slavery," one Bolivian resident told us, emphasizing: "I don't think anyone here would want to go back to renting unless their life is at stake. My life would have to be at stake for
En este contexto de menor activismo público y masificación de las soluciones habitacionales, el campamento fue pensado como una realidad residual que, en tanto asentamiento transitorio, podría ser absorbido por una eficiente política de vivienda. De hecho, 20.509 familias vivían en estos asentamientos en 2007, una cifra muy inferior a las 66.408 que lo hacían en 1996. Sin embargo, la actual crisis habitacional ha puesto en tela de juicio las premisas que sostienen las políticas de vivienda. Junto con el déficit, el número de familias que reside en campamentos se ha incrementado considerablemente en los últimos años, fenómeno que se ha complejizado por la llegada de nuevos actores.
extranjero. En nuestro trabajo de campo etno- gráfico hemos conocido personas provenientes de Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, República Dominicana, Haití y Venezuela. Previo a su llegada al campamento, la mayoría de nues- tros interlocutores arrendaba una pieza o un departamento en comunas distintas a Cerrillos (Huechuraba, La Pintana, Santiago, Estación Central, entre otras). El alza sostenida de los arriendos es, en efecto, la principal causa que explica la aparición de este y otros asentamien- tos (Pérez y Palma 2021). La vulnerabilidad de los migrantes, especialmente de quienes se encuentran indocumentados, los convierte en sujetos ideales para prácticas abusivas de los propietarios de las viviendas: arriendos sin contrato, malas condiciones habitacionales, alzas injustificadas y expulsiones sin previo aviso. “El arriendo es una esclavitud”, nos dijo un residente boliviano quien, además, enfati- zaba: “Yo creo que ninguna persona acá quiera regresar al arriendo, a no ser que esté su vida en juego. Mi vida tendría que estar en juego para que yo decida arrendar de nuevo… [por eso] tengo deseos de quedarme acá [en la toma]”. Frente a la inestabilidad del arriendo, para los migrantes el campamento se transforma en un espacio que, aun con todas sus precarieda- des, les permite imaginar formas situadas de inclusión a la sociedad chilena. Para muchos de ellos, ya sea por su estatus migratorio o por simple desconocimiento, la postulación al sub- sidio habitacional o la formación de comités de vivienda no está en su horizonte inmediato. Por ello, las familias migrantes usan la autocons- trucción como un modo de asegurar la tenencia
UN NUEVO CAMPAMENTO: LA TOMA UN NUEVO AMANECER DE CERRILLOS
La presencia considerable de migrantes es uno de los aspectos más evidentes en los campa- mentos que han aparecido recientemente en Santiago y otras ciudades. Formada en julio de 2020 sobre los terrenos del antiguo vertedero Lo Errázuriz, la toma Un Nuevo Amanecer de Cerrillos representa fielmente dicho fenómeno (ver imágenes). Este asentamiento destaca por la magnitud de la ocupación, la diversidad cul- tural de sus habitantes y los modos de habitar que allí se observan, elementos que permiten afirmar la emergencia de un nuevo tipo de campamento distinto a los que aparecieron en las décadas precedentes. Aunque no existen catastros oficiales, se estima que cerca de dos mil familias residen en la toma Un Nuevo Amanecer, la mayoría de las cuales (sobre 80 por ciento) es de origen
PARTICULARMENTE, ENTRE 1970 Y 1973, LOS CAMPAMENTOS EMPIEZAN A OPERAR COMO BASE TERRITORIAL PARA PARTIDOS POLÍTICOS DE CENTRO Y, EN ESPECIAL, DE IZQUIERDA. ELLO TRAJO CONSIGO UN AUMENTO EXPLOSIVO DE LAS OCUPACIONES DE TERRENO, ASÍ COMO LA EMERGENCIA DE CAMPAMENTOS ALTAMENTE ORGANIZADOS CUYOS NOMBRES SOLÍAN REFERIR A PERSONAJES Y CONSIGNAS DE IZQUIERDA. Particularly, between 1970 and 1973, the shantytowns began to operate as a territorial base for central and, especially leftist political parties. This brought about an explosive increase from 23 land occupations in 1969 to almost 350 in 1971, as well as the emergence of highly organized shantytowns whose names usually referred to leftist characters and slogans.
↤ ↦ Campamento "Nueva La Habana", 1970-1972.
“New La Habana” shantytown, 1972.
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Reportaje / Feature Article
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