La edición número 39 de la Revista AOA concluye el ciclo dedicado a la Arquitectura Moderna en Colombia con el ensayo "Fragmentos: las formas urbanas de la arquitectura moderna (1945-1970)", liderado por Hugo Mondragón junto a un equipo de académicos que analizan la ruptura de la cuadrícula fundacional española. La entrevista internacional al arquitecto colombiano Giancarlo Mazzanti refuerza esta visión de cambio, explorando el aprendizaje a través del conflicto y la crisis. En la sección de Arquitectura Joven, se destaca la labor de Andrea von Chrismar (AVON Arquitectos) en Puerto Varas y su prestigio en el diseño de Casas Galpón. El catálogo de obras de socios despliega una gran diversidad geográfica y tipológica: desde la Casa Casi Cubo de LAND Arquitectos y la Casa Los Molinos de RuizSolar, hasta la proyección internacional de Terrazas de Atalaya en España por Archiplan + JC Cifuentes. Se suman el Condominio Santa Blanca de Searle Puga, la Casa Internacional de Formación de Marambio San Martín Gumucio, la Galería Lastarria de Uno Proyectos y el edificio CV Galería de Macchi Jeame Danús y Boza+Boza. Finalmente, la edición resalta la tesis de Francisco Allard sobre Landscape Urbanism y la actividad en concursos como Madera21-Corma, CAP y Electrolux.
39 ASOCIACIÓN DE OFICINAS DE ARQUITECTOS DE CHILE
PRESENTACIÓN PRESENTATION
208 AÑOS
FUNDADA EN 1998
En esta edición concluye el ciclo de Arquitectura Moderna de Colombia. En este tercer ensayo –"Fragmentos: las formas urbanas de la arquitectura moderna, 1945-1970"–, Hugo Mondragón junto a Rodrigo Cortés, Fernando Arias, Maria Pía Fontana, Miguel Mayorga, Victoria E. Sánchez, Andrés Téllez y Luz Adriana Varela nos presentan una forma diferente de asentamiento de la modernidad en su país, proyectando fragmentos de ciudad como contraposición a la trama de cuadrícula de la ciudad fundacional española como orden existente. Agradecemos al equipo de arquitectos y académicos colombianos que durante este 2018 prepararon acuciosos artículos especialmente para Revista AOA, sin duda un valioso aporte en nuestro objetivo de conocer, comprender y difundir cómo se asentó la modernidad en los distintos países de nuestro continente. En cuanto a obras de nuestros asociados, los proyectos seleccionados por el equipo curatorial son: la Casa Casi Cubo, de LAND Arquitectos, que nace a partir de la deformación abstracta de un paralelepípedo que contiene una planta tipo pabellón, trabajando su espacialidad a partir del corte y priorizando mayores alturas en los espacios principales; también, la Casa Los Molinos, de RuizSolar Arquitectos, respetuosa de la vegetación del contexto de Catapilco en que se emplaza, con un gran quillay que destaca como elemento ordenador de la obra. El proyecto Terrazas de Atalaya, de Archiplan Arquitectos + JC Cifuentes, se ubica en Estepona, localidad turística de la Costa del Sol en Málaga y destaca por la variedad de sus 56 departamentos privilegiando las vistas al espacio interior de los jardines. El Condominio Santa Blanca, de Searle Puga Arquitectos, es en realidad un encargo de dos casas familiares en un terreno común que privilegia la orientación de ambas viviendas y el aprovechamiento del terreno para los jardines, manteniendo su privacidad. De Marambio San Martín Gumucio Arquitectos publicamos la Casa Internacional de Formación de la Congregación de Santa Cruz, culminación del master plan del año 2008 con las oficinas del Distrito. La oficina Uno Proyectos presenta la reutilización de una casona del Barrio Lastarria como una galería comercial tipo boutique, restaurando su fachada y organizando el proyecto en torno a un patio posterior. Por último, publicamos nuevamente el edificio CV Galería, de Macchi Jeame Danús Arquitectos y Boza+Boza Arquitectos, cuya autoría no fue debidamente consignada en nuestra edición pasada por información incompleta enviada a la revista. La entrevista a Giancarlo Mazzanti, arquitecto colombiano, podemos resumirla en su frase: "Siempre me he puesto en situaciones de conflicto y crisis para aprender". En la sección Arquitectura Joven destacamos la obra de Andrea von Chrismar, de AVON Arquitectos, quien se radicó en Puerto Varas ganando prestigio y reconocimiento por sus Casas Galpón, respetuosas de la arquitectura propia de la zona. Publicamos la tesis de Francisco Allard, Landscape Urbanism , investigación que busca debatir acerca del diseño y el paisaje urbano como un proceso activo que permita la integración social para las futuras generaciones. Finalmente, los concursos publicados corresponden a: Madera21-Corma estudiantes, CAP estudiantes y Electrolux profesionales y estudiantes. This edition ends the cycle of Modern Architecture of Colombia. In this third essay –"Fragments: the urban forms of modern architecture, 1945-1970"–, Hugo Mondragón with Rodrigo Cortés, Fernando Arias, Maria Pía Fontana, Miguel Mayorga, Victoria E. Sánchez, Andrés Téllez and Luz Adriana Varela present us with a different form of establishment of the modern movement in their country: designing fragments of the city as opposed to the existing order of the Spanish founding city grid. We thank the team of Colombian architects and academics who during 2018 have prepared particularly diligent articles for AOA Magazine, without a doubt a valuable contribution in our goal to know, understand and disseminate how the modern movement settled in the different countries of our continent. As for the works of our associates, the projects selected by the curatorial team are: Quasi Cube House, by LAND Arquitectos, which emerges from the abstract deformation of a parallelepiped containing a pavilion floor plan, developing its spatial conditions through the section cuts, with greater heights in the main spaces; also, the Los Molinos House, by RuizSolar Arquitectos, respectful of the vegetation of the Catapilco context in which it is located, with a large quillay tree that stands out as the organizing element of the work. The Terrazas de Atalaya project, by Archiplan Arquitectos + JC Cifuentes, is located in Estepona, a tourist town on the Costa del Sol in Málaga, stands out for the diversity of its 56 apartments favoring views of the interior space of the gardens. The Santa Blanca Condominium, of Searle Puga Arquitectos, is in fact a commission for two family homes on a common plot that favors the exposure of both houses and the gardens of the site, while preserving their privacy. From Marambio San Martín Gumucio Arquitectos we publish the International Formation House of the Congregation of the Holy Cross, the culmination of the 2008 master plan with the district offices. The Uno Proyectos office studio presents the recycling of a house in the Lastarria neighborhood as a boutique shopping gallery, restoring its façade and organizing the project with the backyard as main element. Finally, we publish once more the CV Gallery building, by Macchi Jeame Danús Arquitectos and Boza+Boza Arquitectos, whose authorship was not properly consigned in our last edition. The interview with Giancarlo Mazzanti, Colombian architect, can be summarized by his sentence: "In order to learn, I have always put myself in situations of conflict and crisis." In the Young Architecture section, we highlight the work of Andrea von Chrismar, from AVON Arquitectos, who settled in Puerto Varas gaining prestige and recognition for her Galpón Houses, respectful of the architecture of the area. We publish the Landscape Urbanism thesis by Francisco Allard, research that seeks to discuss design and the urban landscape as an active process to allow social integration for future generations. Finally, the published competitions are, Madera21-Corma and CAP for students, and Electrolux for professionals and students.
director director Yves Besançon Prats
comité editorial editorial committee Yves Besançon Gabriela de la Piedra
Francisca Pulido Pablo Riquelme Tomás Swett Carlos Alberto Urzúa
14_ ARQUITECTURA MODERNA LATINOAMERICANA: COLOMBIA III LATIN AMERICAN MODERN ARCHITECTURE: COLOMBIA III Fragmentos: Las formas urbanas de la arquitectura moderna. 1945-1970 Fragments: The urban forms of modern architecture. 1945-1970 34_ MUESTRAS WORKS Casa Casi Cubo
edición periodística editor Pilar Sepúlveda
diseño gráfico graphic design María de las Nieves Rufin Soledad Rodríguez
traducción translate Pablo Molina
representante legal legal representative Ignacio Hernández
Juan Sabbagh Pablo Larraín
Quasi Cube House Casa Los Molinos Los Molinos House
gerente aoa aoa manager Lucía Ríos
jefe de proyecto project manager Valentina Pérez
Terrazas de Atalaya, Málaga, España Terrazas de Atalaya, Málaga, Spain
coordinación administrativa administrative coordination Marcela Catalán
Condominio Santa Blanca Santa Blanca Condominium
ventas y marketing sales and marketing Soledad Bardavid revista@aoa.cl
Casa Internacional de Formación Congregación de Santa Cruz International House of Formation, Congregation of Holy Cross
presidente aoa president of aoa Ignacio Hernández
Galería Lastarria Lastarria Gallery Edificio CV Galería CV Galería Building
impresión printing Sistemas Gráficos Quilicura S.A.
Juan de Dios Vial Correa 1351, 1° piso Providencia, Santiago, Chile Teléfono: (+56-2 ) 2263 4117 ISBN: 9-770718-318001 www.aoa.cl / revista@aoa.cl
72_ ARQUITECTURA JOVEN YOUNG ARCHITECTURE Andrea von Chrismar, AVON Arquitectos 76_ ENTREVISTA INTERNACIONAL INTERNATIONAL INTERVIEW Giancarlo Mazzanti 88_ TESIS THESIS Landscape Urbanism, del modelo predictivo al proceso ecológico Landscape Urbanism, from the predictive model to the ecological process 96_ CONCURSOS COMPETITION
XXXII Concurso CAP. Pabellón invernadero para un parque botánico XXXII CAP Competition. Greenhouse pavilion for a botanical park Madera21-Corma 2018 Electrolux:
Yves Besançon Prats Director
Arquitectura vertical y sustentabilidad urbana Vertical architecture and urban sustainability
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ARQUITECTURA MODERNA LATINOAMERICANA LATIN AMERICAN MODERN ARCHITECTURE
COLOMBIA III
FRAGMENTOS: LAS FORMAS URBANAS DE LA ARQUITECTURA MODERNA. 1945-1970
Con este artículo se cierra el ciclo de tres sobre el asentamiento y desarrollo de la modernidad en Colombia. La arquitectura moderna en el país proyectó objetos alejados de la ciudad haciendo derivar su forma de principios técnico-estructurales. También proyectó edificios de placa + torre que se instalaron con cuidado en la ciudad tradicional, intentando una transformación vigilada de las tipologías edilicias que se basó en la conservación de la manzana española como unidad de orden y medida de la forma urbana. Pero la arquitectura moderna en Colombia también proyectó fragmentos de ciudad que se propusieron en relación de alternancia u oposición con las formas urbanas existentes. This third article closes the cycle on the establishment and development of modern architecture in Colombia. Modern architecture in the country designed objects far from the city, deriving their form from technical-structural principles. It also designed slab and tower buildings that were carefully placed in the traditional city, attempting a supervised transformation of the building typologies based on the conservation of the Spanish block as the unit of order and measure of the urban form. But modern architecture in Colombia also designed fragments of city that were proposed as alternatives, or in opposition, to the existing urban forms.
Por By Hugo Mondragón, Rodrigo Cortés, Fernando Arias, María Pía Fontana, Miguel Mayorga, Victoria E. Sánchez, Andrés Téllez, Luz Adriana Varela. (*)
Entre 1930-1970 la población en Colombia fue cada vez más urbana. Del 9% de los habitantes del país que sumaban Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla iniciando los años 30, en 1973 sólo en Bogotá ya vivía el 12% y con las otras tres ciudades llegaban al 25% del total. Hacia 1970 el 70% de la población colombiana era urbana. En 1929 Bogotá tenía 235.421 habitantes, 330.312 en 1938, 715.250 en 1951 y al inicio de los ’70 albergaba a 2.530.467 personas. Ahora bien, este proceso debe dividirse al menos es dos períodos: de 1930 a 1950 y de 1950 a 1970. En el período 1930-50, con la larga bonanza económica después de la Guerra de los Mil Días (1899-1902), creció la migración campo-ciudad y desde las ciudades intermedias hacia la capital, en busca de los beneficios que la vida urbana ofrecía. Fue un crecimiento poblacional importante aunque no frenético, que estimuló la aparición de barrios con trazados modernos pero con arquitectura ecléctica. Entre 1950-1970 la población de las ciudades creció mayoritariamente empujada por la violencia que se ejerció contra los campesinos. Comenzó entonces un fenómeno que se mantiene hasta el presente: la nueva población se hace urbana a la fuerza. Son los desplazados por la violencia. Between 1930-1970 the population in Colombia became increasingly urban. Of the 9% of the inhabitants of the country who resided in Bogota, Medellin, Cali and Barranquilla in the 1930s, by 1973 Bogotá already concentrated 12%, and combined with the other three cities, reached 25% of the total. By 1970, 70% of Colombia was urban. In 1929 Bogotá had 235,421 inhabitants, 330,312 in 1938, 715,250 in 1951 and at the beginning of the ‘70s it counted 2,530,467 people. However, this process must be divided in at least two periods: from 1930 to 1950 and from 1950 to 1970. During the 1930-50 period, with the long economic bonanza after the War of the Thousand Days (1899-1902), rural-urban migration as well as migration from the intermediate cit- ies towards the capital grew, in search of the benefits that urban life offered. It was an important but not frantic population growth, which stimulated the growth of neighborhoods with a modern layout but with eclectic architecture. by violence against the peasants. A phenomenon that continues into the present: the new population becomes urban by force. They are the displaced by violence.
FRAGMENTS: THE URBAN FORMS OF MODERN ARCHITECTURE, 1945-1970
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ARQUITECTURA MODERNA LATINOAMERICANA LATIN AMERICAN MODERN ARCHITECTURE
Av. Santiago de Chile, Bogotá, con tranvía al centro; a la izquierda, las torres de la iglesia de La Porciúncula contra los cerros orientales.
Proyecto de ensanche de la Calle Real.
Durante la década de los ’50 el crecimiento de las urbes se torna incontrolable y mayormente no-planificado. Tanto urbanizadores formales como los “piratas” ocupan primero para legalizar después. Las antiguas haciendas de la periferia rural de las ciudades tradicionales son ocupadas por un mosaico desordenado de nuevos barrios. Los primeros esfuerzos de planificación urbana datan de los años ’20. En 1927 se creó en Bogotá la primera Oficina de Urbanismo, dependiente de la alcaldía municipal. Algo semejante ocurrió con Medellín en la década posterior. También se formaron instituciones especializadas en la construcción de vivienda social. En 1932 se creó el Banco Central Hipotecario (BCH), que construyó emblemáticos barrios modernos como El Polo y las Torres del Parque. En 1937 se estableció el Instituto de Crédito Territorial (ICT), al que se debe la construcción de conjuntos urbanos modernos como Muzú, Quiroga, Los Alcázares, Timiza o Ciudad Kennedy, por nombrar los más conocidos. La ciudad formal vio surgir nuevos barrios y conjuntos urbanos que en algunos casos constituyeron verdaderos fragmentos demostrativos de cómo podría llegar a ser una ciudad moderna. Como bien intuyeron quienes formularon la teoría de la Ciudad Funcional en los primeros cuatro CIAM (1928-33), la planificación de la movilidad se volvió central. En Bogotá se erigieron algunas vías para desahogar la planta urbana y permitir su expansión. Vías como la Carrera Décima, las avenidas Caracas, de Las Américas, El Dorado, de Chile, etc., fueron rutas de acceso a los nuevos barrios y conjuntos urbanos. Aunque para comienzos del siglo XX nada hacía prever el explosivo crecimiento urbano que tendría Bogotá -y las principales ciudades del país- solo unos años más tarde se formularon algunos proyectos de expansión de la corona de la ciudad.
El Plan Bogotá Futuro (1923) fue un plan de relleno del espacio urbano comprendido entre la ciudad histórica y el suburbio de Chapinero y de ensanche del espacio urbano de esta nueva conurbación hacia el sur, el norte y el oeste. Las 5.300 hectáreas del ensanche eran más de siete veces las 700 que tenía la ciudad en ese momento. Los autores del plan utilizaron la manzana española como unidad de crecimiento, lo que produjo una cuadrícula a la que sobrepusieron un sistema de diagonales. En 1933 el gobierno de Bogotá invitó a Karl Brunner a elaborar un plan para la ciudad. Propuso entonces una calculada operación de ensanchamiento de ciertas calles de la cuadrícula existente, para adaptarlas al nuevo tránsito mecanizado. Uno de sus proyectos más conocidos es el Estudio de Ensanche de la Calle Real. Y respecto a extensión vial destaca su Avenida Caracas, a la que clasificó en su Manual como “avenida monumental” al igual que la Avenida Pedro de Valdivia de Santiago. Brunner propuso también extensiones del trazado, cuya preocupación central era suturar el tejido preexistente que se había roto e introducir singularidad mediante trazados urbanos orgánicos, como se ve en barrios suyos como El Campín, Palermo o Bosque Izquierdo, que tanto distan formalmente de las intervenciones por las que se le conoce en Chile. El Plan Soto-Bateman (1944), el Plan de la Sociedad Colombiana de Arquitectos (SCA-1945) y el Plan Vial de Proa (1946) median entre las propuestas de Brunner y la aparición en escena de Le Corbusier en 1947, quien instaló a Bogotá en el debate internacional sobre la ciudad moderna y la convirtió en campo de experimentación sobre tres problemas que por aquellos años se debatían intensamente en los CIAM: el centro histórico, las formas urbanas de crecimiento y el centro cívico.
During the decade of the ‘50s, growth of the cities became uncontrollable and largely unplanned. Both formal and “pirate” developers took the land first to legalize later. The old haciendas of the rural periphery of traditional cities were occupied by a disorderly mosaic of new neighborhoods. The first urban planning efforts date back to the 1920s. In 1927 the first Urbanism Office was created in Bogotá, dependent on the municipal administration. A similar situation happened in Medellín in the following decade. Specialized institutions were also formed for the construction of social housing. In 1932 the Central Mortgage Bank (BCH) was created, which built emblematic modern neighborhoods such as El Polo and Torres del Parque. In 1937, the Territorial Credit Institute (ICT) was established, responsible for the construction of modern urban complexes such as Muzú, Quiroga, Los Alcázares, Timiza or Ciudad Kennedy, to name the best known. The formal city saw the emergence of new neighborhoods and urban areas that in some cases constituted true demonstration fragments of the modern city. As those who formulated the Functional City theory in the first four CIAMs (1928-33) predicted, mobility planning became central. In Bogota, several roads were built to free the urban plan and allow its expansion. Routes like Carrera 10, and avenues Caracas, of the Americas, El Dorado, of Chile, etc., were routes of access to the new neighborhoods and urban compounds. Although at the beginning of the 20th century nothing could predict the explosive urban growth that Bogotá would go through – along with the main cities of the country - only a few years later some projects were formulated for the expansion of the city’s outer ring.
The Bogotá Futuro Plan (1923) was a plan to fill the urban space between the historic city and the suburb of Chapinero and to expand the urban space of this new conurbation to the south, north and west. The 5,300 ha of the expansion were more than seven times the original 700 the city had at the time. The creators of the plan used the Spanish block as a unit of growth, which produced a grid on which they superimposed a system of diagonals. In 1933 the government of Bogotá invited Karl Brunner to draw up a plan for the city. He proposed an operation of careful widening of certain streets of the existing grid, to adapt them to the new motorized traffic. One of his most well-known projects is the Study for the Widening of Calle Real. And with regard to road extension, Avenida Caracas stands out, which he classified in his Manual as a “monumental avenue”, like Avenida Pedro de Valdivia in Santiago. Brunner also proposed extensions of the layout, in which the main concern was to suture the pre-existing fabric that had been broken and introduce singularity through an organic urban layout, as seen in neighborhoods such as El Campín, Palermo or Bosque Izquierdo, which are both formally distant from the interventions for which he is known in Chile. The Soto-Bateman plan (1944), the Plan of the Colombian Society of Architects (SCA- 1945) and the Vial de Proa plan (1946) mediated between Brunner’s proposals and the appearance of Le Corbusier in 1947, who installed Bogotá in the international debate on the modern city and turned it into a field of experimentation on three problems that were intensely debated during those years in the CIAM: the historic center, urban growth forms and the civic center.
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ARQUITECTURA MODERNA LATINOAMERICANA LATIN AMERICAN MODERN ARCHITECTURE
Plan Director para Bogotá, Le Corbusier, 1950. BOG 4211/112-3, (escala urbana), FLC H3-4-353. Borrador de la función “Recrear cuerpo y espíritu”, con las escorrentías y parques lineales que vertebran cada sector. Documento original del Informe Técnico, LC-61 en biblioteca de Germán Samper Gnecco.
Plan Director para Bogotá, Le Corbusier, 1951. BOG 4300, vivienda, FLC 597. Aplicación a un sector de tipos edificatorios: H2/bloques en greca familiares de 2 pisos, H3/bloques en greca colectivos de 4 pisos, H4/unidades residenciales de 18 pisos y H5/viviendas unifamiliares en hilera, localizados entre V1, V3 y V4.
Plan Director para Bogotá, Le Corbusier, 1950, BOG 4244/131-I, casas modelo Rochelle. Plantas 1º y 2º pisos, corte. Documento original del Informe Técnico, LC-61.
Plan Director para Bogotá, Le Corbusier, 1950, BOG 4239/133-I, agrupación modelo “una casa, un árbol”, axonometría. Documento original del Informe Técnico, LC-61.
LA “TEORÍA DEL SECTOR” EN EL PLAN PILOTO DE LE CORBUSIER PARA BOGOTÁ (1949-51)
THE “THEORY OF THE SECTOR” IN THE PILOT PLAN OF LE CORBUSIER FOR BOGOTÁ (1949-51)
La sabana de Bogotá es una altiplanicie de origen lacustre, alargada de norte a sur, por la que discurre con un cauce lento y serpenteante el río Bogotá. Ubicada a 2.600 msnm, está rodeada de cerros con los que tiene una diferencia de nivel de entre 150 y 1.000 metros, desde los que bajan perpendicularmente escorrentías que conducen las aguas al río. Esos cursos pautan rítmicamente el borde oriental de la ciudad y discurren por la planicie, produciendo humedales y pantanos a medida que se acercan al río. La ciudad creció lineal, recostada históricamente de sur a norte contra los cerros orientales evitando las áreas inundables del poniente. Hacia 1950 algunas vías de la cuadrícula homogénea de calles y carreras habían adquirido un rol importante, acordado difícilmente con y entre los urbanizadores privados: cada ocho o 10 cuadras había una calle de mayor perfil y de trazado más continuo; cada cuatro o seis carreras sucedía lo mismo. Descubrir el engranaje implícito entre esa geografía y el trazado urbano de Bogotá fue el detonador para que en el Plan Piloto Le Corbusier enunciara lo que denominó “teoría del sector”. Este principio ponía sistemáticamente en relación los componentes de un área residencial en condiciones óptimas para la vida urbana. Su área se definía por el tamaño de una comunidad de residentes que requirieran unos servicios básicos (educativos, comerciales, recreativos). La etapa del Plan Regulador, más detallada por Wiener y Sert, incluye una entidad espacial aún más reducida y básica, la unidad vecinal ( neighborhood unit , según enunciara Clarence Perry y aplicara el planning anglosajón) que se dimensionaba por requerir una escuela primaria.
Para insertar los sectores en la estructura urbana de Bogotá se aplicó otra invención reciente de Le Corbusier: la regla de las 7V -en el Plan de Bogotá solo se aplicaron cinco-, que jerarquiza la función y, por ende, el perfil de los elementos del sistema vial. Se definió un área aproximada por sector de 1.200 x 800 m delimitada por V3 y V4, dentro de la que cabrían al menos dos barrios de la ciudad existente. Los sectores están atravesados por un parque lineal que bordea los cursos de agua, en el que se localizan los servicios educativos y comerciales. Con ese principio se puede ordenar, cuantificar y localizar la red de equipamientos colectivos básicos, distribuidos de manera equitativa para toda la población urbana. Al aplicar en el Plan Piloto este modelo teórico se estudió cada sector, partiendo de su densidad (existente, nueva y propuesta) para insertarlo ordenadamente en la estructura urbana compuesta ahora por el agregado de sectores. Al cruzar la evaluación de lo existente con el tratamiento acordado, fue posible estudiar la mezcla de diferentes tipos de habitación probados en planes o proyectos anteriores de Le Corbusier, para convertirlos en tipos de habitación convenientes en cada contexto urbano. Se formuló así un principio universal de ordenamiento urbano, que se aplicó en el proyecto para Chandigarh en la India y, mediante su exposición en el VIII CIAM en 1951, influyó en muchos otros planes posteriores. Los mayores aportes de esta teoría a Bogotá fueron: en positivo, destacar el rol estructurador de la geografía -el relieve y los cursos de agua- en las áreas residenciales existentes y en las nuevas, así no se hayan respetado con toda contundencia. En negativo, la vialidad jerarquizada ha obstaculizado la movilidad más fluida y continua en una metrópoli cuyas pocas centralidades mueven pendularmente grandes flujos a grandes distancias.
The savannah of Bogotá is a plateau of lacustrine origin, elongated from north to south, with the Bogotá river flowing through in a slow and winding course. Located 2,600 meters above sea level, it is surrounded by hills with a level difference of between 150 and 1,000 meters, from which runoff perpendicularly leads the waters to the river. These courses rhythmically contour the eastern edge of the city and run along the plain, producing wetlands and swamps as they approach the river. The city grew linear, historically spreading from south to north against the eastern hills, avoiding the flood areas of the west. By 1950 some routes of the homogeneous grid of streets (east-west) and carreras (north- south) had acquired an important role, agreed with difficulty among the private developers: every eight or 10 blocks there was a street with a higher profile and a more continuous layout; the same thing happened every four or six carreras. Discovering the implicit link between that geography and the urban layout of Bogotá was the trigger for Le Corbusier to enunciate in the Pilot Plan what he called “sector theory”. This principle systematically connected the components of a residential area in optimal conditions for urban life. Its area was defined by the size of a community of residents that required basic services (educational, commercial, recreational). The stage of the Regula- tory Plan, more detailed by Wiener and Sert, includes an even smaller and basic spatial entity, the neighborhood unit (as Clarence Perry enunciated applying the Anglo-Saxon planning) that was sized to require a primary school. To insert the sectors in the urban structure of Bogotá, another recent invention of Le Corbusier was applied: the 7V rule - in the Bogotá Plan, only five were applied - that
gives hierarchy to the the functions and, therefore, the section of the elements of the road system. An approximate sector area was defined, 1,200 x 800 m, bordered by V3 and V4, within which at least two neighborhoods of the existing city would fit. The sec- tors are crossed by a linear park that borders the water courses, where educational and commercial services are located. With this principle, it is possible to organize, quantify and locate the network of basic collective facilities, distributed in an equitable manner for the entire urban population. When applying this theoretical model to the Pilot Plan, each sector was studied, starting from its density (existing, new and proposed), and inserted in the ordered urban structure now composed of the aggregate of sectors. By crossing the evaluation of the existing with the agreed treatment, it was possible to study the mixture of different types of dwellings tested in previous Le Corbusier plans or projects and convert them into convenient housing types in each urban context. A universal principle of urban planning was formulated, which was applied in the project for Chandigarh in India and, through its exhibition in the VIII CIAM in 1951, applied in many other later plans. The greatest contributions of this theory to Bogotá were: highlighting the structuring role of geography - relief and water courses - in the existing residential areas and in the new ones, even if they have not been resolutely respected. On the negative side, hierarchical roads have hindered the most fluid and continuous mobility in a metropolis whose few centralities move large flows over great distances back and forth.
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ARQUITECTURA MODERNA LATINOAMERICANA LATIN AMERICAN MODERN ARCHITECTURE
Centro Cívico de Bogotá. Le Corbusier. Croquis 28, D14, 1950. Le Sketchobooks. Cambridge: MIT Press, The Architectural History Foundation y Fondation Le Corbusier. Vol. I).
Centro Cívico de Bogotá. Le Corbusier. Circular, 1950 - Etablissement du Plan Directeur . Documento original del Informe Técnico, LC-61.
ARQUITECTURA URBANA EN BOGOTÁ: DEL PLAN PILOTO AL PROYECTO PARA EL CENTRO CÍVICO DE LE CORBUSIER
URBAN ARCHITECTURE IN BOGOTÁ: FROM THE PILOT PLAN TO THE PROJECT FOR THE CIVIC CENTER OF LE CORBUSIER The project for the Civic Center was part of the urban plan called Pilot Plan, understood as a preliminary project, commissioned to Le Corbusier by the municipality of Bogotá from 1949 to 1951. The successive phase of concretion, the Regulatory Plan itself, was in charge of P. L. Wiener and J. L. Sert until 1953. The set of projects by Le Corbusier for the central area of some cities - Antwerp, Algiers, St. Dié, Chandigarh, Bogotá, Paris, among others - constituted a new topic and was the touchstone of the modern city because it defined a part of the city where the question about how to deal with the existing was answered. The Civic Center as a project resulted in a new way of using and subdividing the traditional checkerboard urban ground and presenting its architectural scale. The result in Bogotá was the meeting both of the planning legality framework and its instruments: the logic of CIAM urbanism, the theoretical model of The Three Human Establishments, the principle of urbanism in three dimensions and the theory of the Sector. The project of the Civic Center superimposed an urban tapestry to the area of the historic center of Bogotá. That is, it proposed a generic urban layout of about 400 ha with which he synchronized the existing with the new subdivision of the land and its associated building types, in order to rebuild a representative public urban space, already traditional in the city, and transform it into a center of social life. The Civic Center is described as a montage of diverse actions governed by a strict zoning. He arranged 24 unités d´habitation for new housing. He organized the system of circula- tion and transportation by means of the 7Vs rule to redefine the urban structure and the architectural profiles of the Civic Center. He designed new buildings for the Administra- tive Center: the grand immeuble of the ministries, the mayor’s office and the Palace of Justice. He extended the heart of the Civic Center - the Plaza de Bolívar - to turn it into an esplanade that was more aesthetically related to the rest of the city. He also proposed architectural units for work and to recreate body and spirit; and preserved heritage build- ings in the archaeological blocks, the Cathedral, Capitol, Teatro Colón, San Ignacio, etc. In short, the Civic Center presented a design logic based on the refoundation of an area, a place and an atmosphere resulting from a balanced assembly of the pre-existing with a new topographical base of new buildings; a place that recovered the geographical characteristics of the site and proposed them as part of the structure of the city. And although it was not built, the project fixed design concepts still in force, such as the role of the high-rise building in the city far from the schematic distributive or typological classifications, or the recovery of urban space by the architectural project.
El proyecto para el Centro Cívico hizo parte del plan urbanístico denominado Plan Piloto, entendido como un anteproyecto, encargado a Le Corbusier por la municipalidad de Bogotá a partir de 1949 hasta 1951. La sucesiva fase de concreción, el Plan Regulador propiamente, estuvo a cargo de P.L. Wiener y J.L. Sert hasta 1953. El conjunto de proyectos de Le Corbusier para el área central de algunas ciudades -Amberes, Argel, St. Dié, Chandigarh, Bogotá, París, entre otras- constituyó un nuevo tópico y fue la piedra de toque de la ciudad moderna porque delimitó una parte de ciudad en la que respondió la pregunta sobre cómo enfrentar lo existente. El Centro Cívico como proyecto redundó en una nueva forma de usar y subdividir el suelo urbano del damero tradicional y presentó su escala arquitectónica. El resultado en Bogotá fue la reunión tanto del marco de legalidad de la planificación como a sus instrumentos: la lógica del urbanismo CIAM, el modelo teórico de Los Tres Establecimientos Humanos, el principio del urbanismo en tres dimensiones y la teoría del Sector. El proyecto del Centro Cívico sobrepuso un tapiz urbano al área del centro histórico de Bogotá. Es decir, planteó un trazado urbano genérico de cerca de 400 ha con que sincronizó lo existente con la nueva parcelación del suelo y sus tipos edilicios asociados, a fin de reconstruir un espacio urbano público representativo, ya tradicional en la ciudad, para transformarlo en centro de vida social. El Centro Cívico se describe como un montaje de diversas acciones regido por una estricta zonificación. Dispuso 24 unités d´habitation para vivienda nueva. Ordenó el sistema de circulación y transporte por medio de la regla de las 7Vs para redefinir la estructura urbana y los perfiles arquitectónicos del Centro Cívico. Proyectó nuevas edificaciones para el Centro Administrativo: el grand immeuble de los ministerios, la Alcaldía y el Palacio de Justicia. Extendió el corazón del Centro Cívico -la Plaza de Bolívar- para convertirlo en una explanada que se relacionaba de manera más plástica con el resto de la ciudad. También propuso unidades arquitectónicas para el trabajo y para recrear el cuerpo y el espíritu ; y preservó edificios patrimoniales en las manzanas arqueológicas -Catedral, Capitolio, Teatro Colón, San Ignacio, etc.- En síntesis, el Centro Cívico presentó una lógica para proyectar basada en la refundación de un área, un lugar y una atmósfera resultado de un ensamble equilibrado de las preexistencias con una nueva base topográfica de edificios inéditos; un lugar que recuperaba las características geográficas del sitio y las proponía como parte de la estructura de la ciudad. Y aunque no se construyó, el proyecto fijó conceptos proyectuales aún vigentes, como el papel del edificio en altura en la ciudad alejado de esquemáticas clasificaciones distributivas o tipológicas, o la recuperación del espacio urbano por parte del proyecto arquitectónico.
Centro Cívico de Bogotá. Le Corbusier. Zonificación, 1950.
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ARQUITECTURA MODERNA LATINOAMERICANA LATIN AMERICAN MODERN ARCHITECTURE
Unidad vecinal Muzú, del arquitecto Jorge Gaitán Cortés et al, Bogotá. Plano de ubicación del barrio en la ciudad.
UNIDAD VECINAL MUZÚ
MUZÚ NEIGHBORHOOD UNIT
Las primeras dos etapas de la Unidad Vecinal Muzú fueron construidas por el departamento técnico del Instituto de Crédito Territorial (ICT) al suroeste del centro tradicional de Bogotá entre noviembre de 1949 y finales de los ’50. El proceso de diseño, que preveía vivienda unifamiliar y una serie de servicios comunitarios en 35 ha, estuvo bajo la coordinación de Jorge Gaitán Cortés, en su calidad de Jefe de la Sección de Vivienda Urbana del Instituto. Muzú, con sus primeras 1.056 casas, se inauguró el 5 de agosto de 1950. Concebido como una Unidad Vecinal, este conjunto de viviendas constituye un bloque de agregación que rompe con la estructura urbana de la ciudad tradicional. Una sola vía vehicular de acceso al barrio y dos ramificaciones que culminan en cul-de-sac conforman una limitada red vial en forma de F invertida. En cambio, la red peatonal prima como conexión al interior de la unidad. Ocupando un 70% de la superficie total, el doble de lo exigido por el municipio en aquel momento, las áreas verdes predominan en el conjunto. Existe una clara jerarquización en el planteamiento de estas zonas. Aquellas que separan la unidad vecinal del entorno, los pequeños espacios públicos rodeados por las diferentes agrupaciones de viviendas, organizadas en hileras de ocho unidades, y finalmente el área central que acoge los servicios comunitarios -tales como escuela, mercado, zonas de recreación, áreas deportivas, etc.- y divide la Unidad Vecinal en dos partes. El diseño de las viviendas se desarrolló con base en los elementos prefabricados producidos por el Taller de Investigación y Aplicación de Materiales del ITC: duelas, viguetas, marcos, ladrillo cerámico. Posteriormente, el arquitecto Álvaro Ortega participó en la construcción de la segunda etapa e implementó el sistema constructivo Vacuum Concrete . La búsqueda por lograr una vivienda mínima económica se plasma en este proyecto a partir de la utilización de elementos prefabricados, estandarizados y de un diseño racional de las plantas. El ICT desarrolló varias tipologías, siendo la casa tipo 58-F-3 (58 m2, familiar, tres habitaciones) la que más se construyó. En Muzú confluyeron ciertos argumentos provenientes del debate internacional acerca de las formas urbanas de la vivienda popular - close, neighborhood unit, row-houses , centro cívico, disolución de la manzana, etc.- con una serie de eventos y actores que buscaron una respuesta particular a las condiciones únicas del país.
The first two stages of the Muzú Neighborhood Unit were built by the ICT technical department southwest of the traditional center of Bogotá between November 1949 and the late 1950s. The design process, which envisaged single-family housing and a series of community services in 35 ha, was under the coordination of Jorge Gaitán Cortés, in his capacity as Head of the Urban Housing Section of the Institute. Muzú, with its first 1,056 houses, was inaugurated on August 5, 1950. Conceived as a Neighborhood Unit, this group of houses constitutes a modular block that breaks with the urban structure of the traditional city. A single vehicular access road to the neighborhood and two ramifications culminating in cul-de-sac, make up a limited road network in the form of inverted F. In contrast, the pedestrian network prevails as the connection to the interior of the unit. Occupying 70% of the total area, twice the amount requested by the municipality at that time, the green areas dominate the complex. There is a clear hierarchy in the approach of these areas. Those that separate the neighborhood unit from the surroundings, the small public spaces surrounded by the different groupings of houses, organized in rows of eight units, and finally the central area that hosts the community services - school, market, recreation areas, sports areas, etc. - and divides the Neighborhood Unit in two parts. The design of the houses was developed based on the prefabricated elements produced by the Workshop of Research and Application of Materials of the ICT: staves, joists, frames, ceramic bricks. Subsequently, architect Álvaro Ortega participated in the construction of the second stage and implemented the Vacuum Concrete construction system. The search to achieve an economic minimum housing is reflected in this project in the use of standardized, prefabricated elements, and of a rational plan design. The ICT developed several types, being house type 58-F-3 (58 m2, family, three rooms) the most commonly built. In Muzú certain concepts from the international debate regarding urban forms of popular housing - close, neighborhood unit, row-houses, civic center, dissolution of the block, etc. – converged with a series of events and actors that sought a particular response to the unique conditions of the country.
Unidad vecinal Muzú, proceso de construcción, unidad y planta.
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Centro Urbano Antonio Nariño, Bogotá, de los arquitectos Néstor C. Gutiérrez B., Daniel Suárez Hoyos, Rafael Esquerra García, Enrique García Merlano, Alberto Herrera V., Juan Menéndez, Jaime del Corral y Álvaro Cárdenas. Acuarela del conjunto de Helena Varela de Canal
Centro Urbano Antonio Nariño. Bloque del CUAN desde el predio de la Feria Internacional de Bogotá.
CENTRO URBANO ANTONIO NARIÑO 1
ANTONIO NARIÑO URBAN CENTER 1
El proyecto de vivienda colectiva más ambicioso emprendido en Colombia durante los años ’50 fue el Centro Urbano Antonio Nariño, CUAN. Al igual que sus contemporáneos mexicanos, venezolanos, brasileños y chilenos, tuvo un carácter experimental por ser la primera puesta en práctica, en términos de gran escala, de un conjunto habitacional conceptualmente basado en los principios surgidos al calor de los debates que se dieron al interior de los CIAM de pre y posguerra de 1945. Con un programa de 960 viviendas y equipamientos, con el esquema adoptado se ocupó tan sólo el 11% de la superficie del súper-lote de 15 ha. Los nueve bloques de 13 pisos y seis de cuatro pisos fueron dispuestos hacia los bordes del terreno, formando una suerte de corona dentro de la cual se dispuso un parque y, diseminados hacia el centro, ocho edificios correspondientes al supermercado, iglesia, colegio, guardería, teatro y otras facilidades comunitarias. La implantación del conjunto respondió a los criterios de autosuficiencia funcional y de separación de circulaciones, al disponer de estacionamientos en los bordes frente a los bloques mayores y liberar por completo el espacio central tratándolo como un parque con calles peatonales. La ruptura con un barrio semi industrial de traza ortogonal por el costado norte, una ancha avenida por el sur y un recinto ferial por el oeste, condiciones propias de un sector alejado del centro, determinó una impronta clave en la definición del conjunto como referente urbano. Al plantearse como el fragmento de una ciudad moderna en medio de un heterogéneo aunque ya consolidado entorno, no tuvo efectos transformadores sobre este. La escala de la intervención superó la capacidad administrativa del comitente, en una época de inestabilidad política e incipientes mecanismos de planificación. El ICT asumió la tarea de adjudicar las viviendas e implementar el mecanismo de propiedad horizontal, ganando con el CUAN la experiencia necesaria para emprender en los años ’70 otros proyectos de alcance similar. El mayor valor del conjunto reside en sus espacios comunes. Con 70 años de existencia, el balance que es posible hacer de la operación del CUAN es positivo. La declaratoria de “Bien de Interés Cultural” hacia 2003 permitió apoyar iniciativas de conservación. Los ajustes que se han ido dado en los mecanismos de vida comunitaria determinados por el diseño del conjunto han permitido superar períodos de crisis, tras los cuales se cerró el perímetro y se trazó un plan de manejo que ha dado al conjunto un aspecto de limpieza y cuidado de los bloques y de sus áreas comunes.
The most ambitious collective housing project undertaken in Colombia during the 1950s was the Antonio Nariño Urban Center, CUAN. Like its Mexican, Venezuelan, Brazilian and Chilean contemporaries, it had an experimental character because it was the first implementation, in terms of a large scale, of a housing complex conceptually based on the principles arising from the debates that took place in the interior of CIAM pre and postwar of 1945. With a program of 960 homes and facilities, with the adopted scheme, only 11% of the surface of the 15 ha super-lot was occupied. The nine blocks of 13 floors and six of four floors were arranged towards the edges of the plot, forming a sort of ring around a park and, scattered towards the center, eight buildings corresponding to the supermarket, church, school, nursery, theater and other community facilities. The implementation of the complex responded to the criteria of functional self-sufficiency and separation of circulations, by having parking on the edges in front of the larger blocks and completely clearing the central space treating it as a park with pedestrian streets. The rupture with a semi industrial district of orthogonal layout on the north side, a broad avenue on the south and a fairground on the west, conditions typical of a sector far from the center, determined a key mark in the definition of the complex as an urban reference. When presented as the fragment of a modern city in the midst of a heterogeneous but already consolidated context, it had no transformative effects on it. The scale of the intervention exceeded the administrative capacity of the commissioner, in a time of political instability and incipient planning mechanisms. The Territorial Credit Institute (ICT) assumed the task of allocating housing and implementing the horizontal property mechanism, gaining with the CUAN the necessary experience to undertake in the 1970s other projects of similar scope. The greatest value of the complex is its common spaces. With 70 years of existence, the balance that can be made from the operation of CUAN is positive. The declaration of “As- set of Cultural Interest” in 2003 allowed to fund conservation initiatives. The adjustments that have been made in the mechanisms of community life determined by the design of the complex have allowed to overcome periods of crisis, after which the perimeter was closed, and a management plan was drawn up that has given the compound a clean and cared for aspect to the blocks and their common areas.
1 Bogotá, D.C. Néstor C. Gutiérrez B., Daniel Suárez Hoyos, Rafael Esguerra García, Enrique García Merlano, Alberto Herrera V., Juan Menéndez, Jaime del Corral y Álvaro Cárdenas, Arqs. 1951-1958 Cliente: Ministerio de Obras Públicas. Cálculo Estructural: Doménico Parma M. Construcción: Martínez Cárdenas y Cía. Ltda.
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ARQUITECTURA MODERNA LATINOAMERICANA LATIN AMERICAN MODERN ARCHITECTURE
Edificio Residencias Tequendama Sur
Edif. Conj. Bachué
Hotel Tequendama
Edificio Bochica
Edificio Residencias Tequendama Norte
Conjunto Bavaria Torres de viviendas
Conjunto Bavaria Torre de oficinas
Vista aérea actual del conjunto Tequendama Bavaria, de los arquitectos Cuellar-Serrano- Gómez & Holabird-Root-Burgee / Obregón-Valenzuela & Pizano -Pradilla-Caro.
Vista desde los cerros orientales hacia fin de los años 80 y relación con el entorno urbano existente.
Identificación de las diferentes partes del conjunto: planta baja; cuerpos bajos; cuerpos altos.
CONJUNTO TEQUENDAMA-BAVARIA 2
TEQUENDAMA-BAVARIA SET 2
El Conjunto Bavaria (1962 y 1965), de Obregón-Valenzuela realizado con la colaboración de Pizano-Pradilla-Caro y localizado al extremo norte de la manzana, está compuesto por tres cuerpos altos sobre un amplio cuerpo bajo. Dos torres gemelas de planta cuadrada con uso residencial y una torre de planta rectangular destinada a las oficinas de la empresa Bavaria, mientras que el gran cuerpo bajo alberga usos terciarios y comerciales. Para destacar la calidad y vigencia del Conjunto Tequendama-Bavaria podemos observarlo bajo tres miradas. Una territorial, donde se comprueba que gracias a su estratégica localización, accesibilidad, densidad, inserción urbana, combinación de uso, el conjunto ha sido y sigue siendo parte de la estructura de centralidad urbana de Bogotá. Una mirada de escala intermedia, que muestra que aunque es un conjunto urbano realizado a través de un largo proceso y por distintos proyectistas -y sin un plan general de partida-, su arquitectura logra que sea un proyecto unitario que articula edificios y espacios abiertos, ordenados mediante un sistema de relaciones volumétricas y composiciones con variaciones, entre cuerpos altos y cuerpos bajos, que le otorgan unidad e integración entre sí y con el entorno. Y finalmente una mirada peatonal, donde se aprecia que es un espacio urbano moderno que favorece “la vida entre los edificios” a través del entramado de relaciones de continuidad funcional, física y visual de las plantas bajas. A lo largo de más de tres décadas el conjunto potenció un nuevo espacio de referencia para la ciudad, gracias a una localización estratégica en un cruce de vías con conexión hacia el sur con el centro histórico y hacia occidente con el aeropuerto internacional; una importante accesibilidad garantizada por dos niveles subterráneos de estacionamientos, la densificación y combinación de nuevos usos -hotelero, comercial, oficinas, residencial y de ocio- y la atracción de diversidad de usuarios; y la construcción de ocho edificios en altura conectados entre sí por un sistema de cuerpos bajos, espacios públicos que conforman una amplia red de recorridos peatonales que todavía hoy muestra su vigencia y vitalidad urbana.
a rectangular tower for the offices of the Bavaria company, while the large low volume houses service and commercial uses. To emphasize the quality and validity of the Tequendama-Bavaria Complex, we can ob- serve it under three perspectives: a territorial one, where we can verify that thanks to its strategic location, accessibility, density, urban insertion, and program combination, the set has been and continues to be part of the central urban structure of Bogotá. A look at the intermediate scale, which shows that although it is an urban complex made in a long process and by different designers - and without a general kick-off plan - its architecture accomplishes a unitary project that articulates buildings and open spaces, organized by a system of volumetric relationships and compositions with variations, between tall and low volumes, unified and integrated with each other and with the surrounding context. And finally, from a pedestrian point of view, the experience shows that it is a modern urban space that favors “life between buildings” through a network of functional, physical and visual continuities on the ground floors. Over more than three decades the complex enhanced a new reference space for the city, thanks to a strategic location at a road junction with connection to the south with the historic center and westward with the international airport; an important accessibility guaranteed by two underground levels of parking, the densification and combination of new uses - hotels, retail, offices, residential and leisure - and the attraction of a diversity of users; and the construction of eight high-rise buildings connected to each other by a system of low volumes and public spaces that conform a wide network of pedestrian routes that until today show their soundness and urban vitality.
Este conjunto es el núcleo del Centro Internacional de Bogotá, una centralidad urbana moderna que se construyó entre 1950 y 1982. El proyecto surge de la renovación del sector de San Diego al norte del centro tradicional, con la configuración de una gran manzana resultado de la ampliación y prolongación de la Carrera Décima y la construcción de la Avenida El Dorado que conectaría con el aeropuerto; de la formación de tres parcelas a partir del área ocupada por las antiguas instalaciones de la Escuela Militar y la fábrica de Cervezas Bavaria; y del diseño y construcción por etapas de los edificios por diferentes firmas de arquitectos. El Hotel Tequendama (1950-1953, ampliado en 1967) -de los arquitectos de Chicago Holabird, Root & Burgee y los colombianos Cuellar-Serrano-Gómez- está localizado en el extremo sur de la manzana. La decisión de construirlo “nació en la Oficina Oval de la Casa Blanca” según Gómez Pinzón, para promover la expansión de la cadena de hoteles de lujo Intercontinental de las aerolíneas Pan American en varias ciudades latinoamericanas. El Conjunto Tequendama, de Cuellar-Serrano-Gómez, localizado en el ámbito central de la manzana y realizado en varias etapas entre 1950 y 1982, está compuesto por edificios construidos y diseñados en distintas épocas: el Edificio Bochica (1952-1956) que alberga oficinas y planta baja comercial; el Edificio Residencias Tequendama (1957-1962) de uso hotelero con planta baja comercial; el Edificio Bachué (1964-1966), con usos de oficinas de la Caja del Ejército en el bloque alto, y comercial y teatro en el cuerpo bajo; y finalmente el edificio Residencias Tequendama Norte (1978-1982), destinado a albergar otra ampliación del hotel, con usos comerciales en las plantas bajas.
This complex is the nucleus of the International Center of Bogotá, a modern urban central unit built between 1950 and 1982. The project arises from the renovation of the San Diego sector north of the traditional center, with the configuration of a large block as a result of the expansion and extension of Carrera 10 and the construction of Avenida El Dorado that would connect to the airport; of the formation of three plots from the area occupied by the old facilities of the Military School and the Bavaria Beer factory; and of the design and construction in stages of the buildings by different firms of architects. The Tequendama Hotel (1950-1953, extended in 1967) - by Chicago architects Holabird, Root & Burgee and the Colombians Cuellar-Serrano-Gómez- is located at the southern end of the block. The decision to build it “was born in the Oval Office of the White House” according to Gómez Pinzón, to promote the expansion of the Intercontinental luxury hotel chain of Pan American airlines in several Latin American cities. The Tequendama complex, by Cuellar-Serrano-Gómez, located in the central area of the block and built in several stages between 1950 and 1982, is composed of buildings erected and designed at different times: the Bochica Building (1952-1956) with offices and a commercial ground floor; the Tequendama Residences Building (1957-1962) for hotel use and a commercial ground floor; the Bachué Building (1964-1966), with office use by the Caja del Ejército in the upper block, and retail and theater in the lower body; and finally the Tequendama Norte Residences building (1978-1982), destined to house another extension of the hotel, with commercial uses on the ground level. The Bavaria Complex (1962 and 1965), by Obregón-Valenzuela, with the collaboration of Pizano-Pradilla-Caro and located at the north end of the block, is composed of three tall bodies on a wide base. Two twin towers with a square floor plan for residential use and
2 Conjunto Tequendama-Bavaria. Bogotá, 1950-1982. Holabird-Root-Burgee; Cuellar-Serrano-Gómez; Obregón-Valenzuela; Pizano-Pradilla-Caro
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