Revista AOA_39

ARQUITECTURA MODERNA LATINOAMERICANA LATIN AMERICAN MODERN ARCHITECTURE

Torre C

Torre A

Torre B

Carrera 5

Avda. 25

Biblioteca Nacional

Plaza de Toros

Museo Nacional

Parque de la Independencia

Planetario

Museo de Arte Moderno

Carrera 7

Conjunto Bavaria

Carrera 10

Centro Internacional

Perspectiva del conjunto.

Torres del Parque, Bogotá. Rogelio Salmona para el BCH. Planta de inserción urbana del proyecto.

Vista aérea de las Torres del Parque.

LAS TORRES DEL PARQUE

THE PARK TOWERS

En 1963, el Banco Central Hipotecario encomendó a Rogelio Salmona el proyecto para albergar a casi 300 familias, renovando el costado oriental de la Plaza de Toros de la Santamaría, en un terreno difícil, en pendiente y alargado con figura de corbatín en el centro de Bogotá Este proyecto hacía parte de una política pública de la administración de la ciudad para densificar con vivienda el centro histórico. Se construyeron entonces varios edificios racionalistas en altura, como las Torres Blancas, Torres de Fenicia, Torres Jiménez de Quesada y Torres de Sans Façon. En este caso, la normativa vigente modelaba un monobloque sobre placa comercial a lo largo de la Carrera Quinta y fijaba índices de ocupación y de construcción, accesibilidad, orientación, etc. Sin embargo, a través de un arduo proceso proyectual el arquitecto despedazó ese monobloque en tres partes: una torre y dos espirales volumétricas abiertas y escalonadas, conformadas en cada piso por varias unidades que giran 15° una respecto de la otra; sobre los sótanos de estacionamientos dispuso una plataforma pública abierta, con recorridos diversos, locales comerciales y lugares de encuentro a diferentes niveles y de gran calidad espacial. Salmona completó el conjunto tiempo después, monumentalizando la calle en el costado sur por medio de una escalinata de proporciones y ambiciones propias del Barroco. Se engranaron así las Torres con el Parque de la Independencia, recuperado también con planos suyos. Ese parque, conmemorativo del centenario de la Independencia colombiana en 1910, había conectado la Carrera Séptima -la calle real- con los cerros, organizando

sobre la pendiente los pabellones para la primera exposición industrial de la ciudad. Esos recorridos tuvieron entonces como destino y confluencia las Torres para conectarse con los barrios residenciales y los servicios colocados ya sobre las faldas de los cerros. Con este conjunto -construido entre 1963 y 1972- Salmona culminó una etapa de su trabajo que, en compañía de Fernando Martínez y un grupo de jóvenes profesionales, buscaba hacer operativas en diferentes escalas y localizaciones las preocupaciones de la arquitectura orgánica. Por eso es significativo el uso del ladrillo para revestir la estructura en concreto, reivindicando el trabajo artesanal para su fabricación y ensamblaje. A escala urbana, pareciera recoger la tradición expresionista de las Stadtkronen (coronas urbanas) ilustradas por Bruno Taut, para coronar con las Torres del Parque la singularidad del lugar en que los cerros orientales cierran la suave concavidad que alberga el centro histórico y cambian sutilmente de dirección para dirigirse hacia el nororiente. Ese lugar se configura articulando muchos otros componentes de escala y significación metropolitanas: la Biblioteca Nacional, los museos Nacional y de Arte Moderno, la sede de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Plaza de Toros, el planetario y el conjunto hotelero, de trabajo terciario y comercial del Centro Internacional. El conjunto de estas intervenciones ha consolidado un reducto metropolitano, una nueva centralidad de muy alta densidad, que da buen ejemplo sobre los balances entre espacio público y privado, sobre las conexiones directas con los espacios verdes de recreación y con los componentes estructurales del paisaje de la urbe: los cerros orientales, la sabana y la nubosidad del cielo bogotano en cambio rápido y permanente.

In 1963, the Central Mortgage Bank entrusted Rogelio Salmona with the project to house almost 300 families, renovating the eastern side of the Santamaría bullring, in a difficult, sloping and elongated terrain with the shape of a bowtie in the center of Bogotá. This project was part of a public policy of the city administration to densify the historic center with housing. Several rationalist high-rise buildings were built, such as the White Towers, Phenicia Towers, Jiménez de Quesada Towers and De Sans Façon Towers. In this case, the existing regulations modeled a single block on a commercial slab along Carrera 5 and fixed occupancy and construction ratios, accessibility, orientation, etc. However, through an arduous design process, the architect broke this single block into three parts: one tower and two volumetric spirals, open and staggered, formed on each floor by several units that rotate 15° one with respect to the other; an open public platform was placed over the parking basements, with different paths, commercial premises and meeting places at different levels and of great spatial quality. Salmona completed the compound later, monumentalizing the street on the south side by means of a stairway of Baroque proportions and ambitions. Thus, the Towers were interlocked with Independence Park, also renovated by his hand. That park, commemorat- ing the centenary of the Colombian Independence in 1910, had connected Carrera 7 - the royal street - with the hills, placing the pavilions for the first industrial exhibition of the city on the slope. These circulations had then the towers as destination and confluence,

to connect with residential neighborhoods and services already placed on the hillsides. With this complex - built between 1963 and 1972 - Salmona culminated a stage of his work that, in the company of Fernando Martínez and a group of young professionals, sought to make the concerns of organic architecture operational at different scales and locations. That is why the use of brick to coat the concrete structure is significant, advocating craftmanship for its manufacture and assembly. On an urban scale, it seems to capture the expressionist tradition of the Stadtkronen (urban crowns) illustrated by Bruno Taut, crowning with the Park Towers the singularity of the place, where the eastern hills close the soft concavity that houses the historic center and subtly change direction towards the northeast. This place is configured by articulating many other components of metropolitan scale and significance: The National Library, the National and Modern Art museums, the headquarters of the Colombian Society of Architects, the Plaza de Toros, the planetarium and the hotel, service and commercial complex of the International Center. This group of interventions has consolidated a metropolitan enclave, a new centrality of very high density, which gives a good example of the balance between public and private space, of the direct connections with the green spaces of recreation and with the structural components of the city landscape: the eastern hills, the savannah and the cloudiness of the Bogotá sky, in fast and permanent change.

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