ARQUITECTURA MODERNA LATINOAMERICANA LATIN AMERICAN MODERN ARCHITECTURE
Capilla del colegio Gimnasio Moderno, 1952, de Juvenal Moya Cadena. Chapel of Gimnasio Moderno school, 1952, by Juvenal Moya Cadena.
BÓVEDAS DE HORMIGÓN, CÚPULA DE CRISTAL
CONCRETE VAULTS, GLASS DOME
En 1952, liderado por el rector Agustín Nieto Caballero, el colegio Gimnasio Moderno emprendió la construcción de una capilla. El proyecto vino de un padre de familia, Juvenal Moya Cadena, arquitecto egresado de la Universidad Nacional, especializado en las universidades Syracuse y Cranbrook Academy. El resultado final se debe a la asociación entre Moya, el ingeniero Guillermo González Zuleta y el vitralista Jean Barillet. La capilla se inauguró en 1956. Los bocetos que reposan en el archivo de González Zuleta permiten constatar dos transformaciones sustanciales entre proyecto y edificio. Primero, el paso de una planta en cruz griega ortogonal a una cruz patada -o cruz paté-, modificación que transformó las bóvedas en conoides y repercutió en el aumento de la superficie disponible para los vitrales. Segundo, la geometría de la vidriera cambió de diagonal a ortogonal, lo cual se puede corroborar con las imágenes desnudas de la maqueta y la iglesia. Las bóvedas son membranas de 7 cm de espesor -11 cm terminadas-, aligeradas por ladrillos cerámicos huecos, con una parrilla de venas intermedias de concreto. Una técnica para reducir el peso, el espesor y el costo de la membrana, que González Zuleta venía desarrollando desde el estadio de béisbol de Cartagena. A pesar de la relevancia de las bóvedas, el papel principal en la cualificación arquitectónica le pertenece a la cúpula y sus vitrales. La cúpula se apoya visualmente en el suelo, sobre una planta cuadrada de 12 m de lado. Sin embargo, la carga de la cúpula no la reciben estas “pechinas visuales” sino las bóvedas y los dos arcos parabólicos que se intersectan sobre el altar, a 24 m de altura. Los arcos se perciben como dos líneas negras que se integran con la grilla metálica -1 m x 50 cm- de las coloridas vidrieras, realizadas por la Casa Barillet en París, con temas alusivos a la vida de Jesús escogidos por don Agustín. En la genealogía de esta obra se podrían incluir la pequeña cúpula del Pabellón de Cristal de Taut en Colonia, la gran cúpula vidriada del Aula del Centenario de Berg en Breslau, la iglesia de Notre Dame du Raincy de Perret, los hangares del aeropuerto de Orly de Freyssinet en París y, más evidentemente, la iglesia de la Milagrosa de Enrique de la Mora en Monterrey y la capilla de San Francisco de Asís de Oscar Niemeyer en Pampulha. Vista a la ligera, estaríamos ante una composición de elementos convencionales con una larga tradición: cruz griega, bóvedas laminares, grandes vitrales, cúpula y un espacio centralizado. Vista con detenimiento, la composición sintetiza forma, técnica, espacio y decoración de un modo excepcional. Si a esto le añadimos la ubicación del altar en el centro de la capilla, con 10 años de anterioridad al Concilio Vaticano II, la novedad podría ser doble. Bajo el principio de falsación ( falsify ) de Karl Popper, según el cual la investigación con frecuencia conduce a que “no todos los cisnes son blancos”, detenerse a comprender esta capilla lleva a descubrir que, probablemente, hemos encontrado un cisne negro.
In 1952, led by rector Agustín Nieto Caballero, the Gimnasio Moderno school undertook the construction of a chapel. The project came from a parent, Juvenal Moya Cadena, an architect graduated from Universidad Nacional, specialized in Syracuse University and Cranbrook Academy. The final result came from the partnership between Moya, engineer Guillermo González Zuleta and stained-glass artist Jean Barillet. The chapel was inaugurated in 1956. The sketches that rest in González Zuleta’s archive allow to verify two substantial transformations between the project and the building. First, the floor plan shift from an orthogonal Greek cross to a cross pattée, a modification that transformed the vaults into conoids and impacted on the increase of the stained-glass surface. Second, the geometry of the stained-glass window changed from diagonal to orthogonal, which can be corroborated by the naked images of the model and the church. The vaults are membranes of a thickness of 7 cm -11 cm finished-, lightened by hollow ceramic bricks, with a grid of intermediate concrete veins. A technique to reduce the weight, thickness and cost of the membrane, which González Zuleta had been developing since the Cartagena baseball stadium. Despite the relevance of the vaults, the main role in the architectural qualification belongs to the dome and its stained-glass windows. Visually, the dome rests on the ground, on a square plan of 12 m on each side. However, the load of the dome is not borne by these “visual pendentives” but by the vaults and the two parabolic arches that intersect on the altar, 24 m high. The arches are perceived as two black lines that are integrated with the metallic grid -1 m x 50 cm- of the colorful stained-glass windows, made by Atelier Barillet in Paris, with themes from the life of Jesus chosen by Don Agustín. The genealogy of this work could include the small dome of the Taut Crystal Pavilion in Cologne, the large glazed dome of the Berg Centennial Hall in Breslau, the church of Notre Dame du Raincy in Perret, the hangars at Orly Airport by Freyssinet in Paris and, more evidently, the church of La Milagrosa by Enrique de la Mora in Monterrey and the chapel of Sao Francisco de Assis by Oscar Niemeyer in Pampulha. At first sight, we would be faced with a composition of conventional elements with a long tradition: Greek cross, laminar vaults, large stained-glass windows, dome and a centralized space. Seen in detail, the composition synthesizes form, technique, space and decoration in an exceptional way. If we add to this the location of the altar in the center of the chapel, 10 years before the Second Vatican Council, the novelty could be twofold. Under the principle of falsification by Karl Popper, according to which research often leads to “not all swans are white”, stopping to understand this chapel leads to the discovery that we have probably found a black swan.
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