Revista AOA_41

Plano Regulador Caracas, 1951. City Planning Scheme, 1951.

CNU Y PLANOS REGULADORES

Las metas de las administraciones posteriores a Isaías Medina (1941-45) fueron posibilitadas por la modernización de la plataforma académica, profesional y administrativa conducente a la planificación, reconocida como competencia estatal en la Constitución de 1947, sin desmedro de la propiedad y la iniciativa privadas (Geigel 1994, p. 23). Al mismo tiempo, en consonancia con la americanización que había penetrado todos los niveles de la sociedad venezolana desde el final de la Segunda Guerra, el urbanismo monumental de los tiempos lopecistas fue desplazado (Almandoz 2006, p. 346-350). Aunque la antigua Dirección de Urbanismo (DU) de la Gobernación del Distrito Federal sobrevivió con diferentes nombres hasta 1948, la junta de gobierno encargó la planificación de las principales ciudades a nuevas instituciones de alcance nacional. Creadas por un mismo decreto el 10 de agosto de 1946, la Dirección de Urbanismo del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Comisión Nacional de Urbanismo (CNU) fueron muestras de la importancia adquirida por la nueva disciplina en la administración pública (Geigel 1994, p. 80). La CNU contaba con varios integrantes de la antigua Comisión Técnica de Urbanismo (CTU), tales como Leopoldo Martínez Olavarría, Luis Malaussena, Edgard Pardo Stolk y Carlos Raúl Villanueva. Sin embargo, gracias en parte a la actuación de Martínez Olavarría como presidente, la CNU tendería a sustituir la europeizada orientación de aquellos veteranos con una planificación urbana de corte norteamericano (Martín 1996, p. 184-187). En este sentido, uno de los primeros asesores designados por la CNU fue Francis Violich, quien venía de la Facultad de Arquitectura de Berkeley. De inmediato el recién llegado advirtió un "renacimiento de las ideas" entre los nuevos ingenieros y

arquitectos criollos, quienes se manifestaban "deseosos de demostrar sus capacidades aún no utilizadas" en la planificación urbana, tras haber estudiado en el extranjero o en la Escuela de Arquitectura de la UCV, creada en 1941 y con una primera promoción egresada a finales de la década (Violich 1975, p. 280). Con el apoyo de Nelson Rockefeller, también estuvo en 1947 Robert Moses, autor de un Arterial Plan for Caracas Project (González Deluca 2013, p. 121-122). Y desde finales de los años 40, nuevamente fue asesor internacional Maurice Rotival, quien volvió a Venezuela en 1946 y, a diferencia de su estadía en la década anterior, pregonó las bondades de la planificación regional de filiación norteamericana. Con todo, los miembros de la CNU se percataron de que persistía una diferencia entre la concepción "macrocósmica" que Rotival tenía de la planificación y la visión "microcósmica" de Violich. Aquel parecía promover un enfoque rápido o fast approach como metodologia, que podía seleccionar factores básicos y formular hipótesis sin conocer toda la situación a planificar. Violich, en cambio, traía un método basado en el conocimiento detallado de las zonas como principal recurso para formular instrumentos de control urbano (Martínez Olavarría y otros 1983, p. 64-66; Martín 1991, p. 106). No obstante, en su prédica como planificador aún resonaba algo del enfoque intuitivo francés propio de Rotival el urbanista. Como el mismo Violich confesara décadas después: "Él tenía un concepto de diseño urbano, de diseño regional, como si la planificación regional fuese un arte" (Martín 2004, p. 136). También resonaban vestigios de monumentalidad en la innovadora propuesta de Rotival para el Centro Simón Bolívar (Negrón 1991, p. 153):

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