Revista AOA_41

Este año, en diciembre, el mexicano Michel Rojkind cumple 50 años. Y los recibe en un muy buen momento personal y profesional, maduro y consolidado, según dice. Satisfecho con opciones de vida que lo han hecho transitar sucesivamente por la música –en su juventud fue baterista de la exitosa banda mexicana Aleks Syntek y la Gente Normal–, el deporte –es maratonista–, la meditación y, claro, la arquitectura. Pero si las tres primeras surgieron como consecuencias naturales en determinadas etapas, dedicarse a la arquitectura le costó más: ya egresado (de la Universidad Iberoamericana en 1994), se demoró varios años en iniciarse como profesional y convencerse de que sí, la arquitectura también era lo suyo. Luego de trabajar en un par de estudios, el 2002 decidió formar Rojkind Arquitectos, que desde el comienzo destacó en la avanzada mexicana. De hecho, una de sus primeras obras con firma propia fue la Casa F2 –o Casa de la Bailarina– que ese mismo año recibió el Premio Cemex de Arquitectura, al que se fueron sumando otros múltiples reconocimientos: el 2005, Architectural Record​escogió a Rojkind Arquitectos entre las 10 oficinas más vanguardistas y la revista japonesa A+U dijo que era "el futuro de la arquitectura en México"; Rojkind ha sido nombrado "Faces to Watch" por Los Angeles Times, "Emerging Voices" de la Liga de Arquitectura de Nueva York, uno de los creativos más importantes de los últimos años según Wallpaper y de los "50 Mexicanos en la Escena Creativa Global" de la revista Negocios ProMéxico. El premio más reciente es por el Foro Boca, mejor obra del 2018 según Archdaily. Entre sus creaciones más conocidas se cuentan la Casa pR34 (2003), el Museo del Chocolate Nestlé en Toluca (2007), las oficinas de Nestlé en Querétaro (2009), el restaurante Tori Tori (2010, en colaboración con Esrawe Studio), el Liverpool Paseo Interlomas (2011) y la Cineteca Nacional del Siglo XXI en Ciudad de México (2013), a las que se suman edificios de gran envergadura en Canadá, España China, Kuwait, Dubái y Singapur. Pero no solo es de los arquitectos mexicanos más influyentes, sino también de los más 'incluyentes', como lo muestra una filosofía y sistema de trabajo que en el proceso de diseño integra diversas disciplinas y en el proceso de construcción a maestros y artesanos. Como explica el propio Rojkind, su manera de hacerse cargo de la rica tradición cultural y patrimonial de su país no va por reinterpretar la arquitectura originaria, sino justamente por poner en valor los oficios tradicionales y lo que la mano de obra local es capaz de aportar a sus diseños. Ese –y no un estilo reconocible– ha sido el hilo conductor en su obra y que paradójicamente lo ha situado como sinónimo de innovación y vanguardia. Esta mirada hizo que los socios fundadores de la global WeWork lo convocaran como vicepresidente de su nueva área de arquitectura. Las razones que a él lo cautivaron para aceptar el desafío –que desde Nueva York combinará con los encargos de su oficina en México– fue uno de los temas que conversó con el comité editorial de la Revista AOA durante una reciente visita flash a Santiago. This year, in December, the Mexican Michel Rojkind turns 50, going through a very good personal and professional moment, mature and consolidated, in his own words. Satisfied with the life choices that have made him move successively through music –in his youth he was the drummer of the successful Mexican band Aleks Syntek y la Gente Normal–, sports –he is a marathon runner–, meditation and, of course, architecture. But if the first three emerged as natural consequences in certain stages, dedicating himself to architecture was less so. After graduation (from Universidad Iberoamericana in 1994), it took him four years to start a career as a professional and convince himself that yes, architecture was also his own. After working in a couple of studios, in 2002 he decided to form Rojkind Arquitectos, which from the beginning stood out in the Mexican avant-garde. In fact, one of his first signature works was the F2 house –or Casa de la Bailarina– which that same year received the architecture Premio Cemex, to which several other recognitions were added: in 2005, Architectural Record placed Rojkind Arquitectos among the ten most avant-garde offices and the Japanese magazine A+U named it as "the future of architecture in Mexico". Rojkind has been identified as "Faces to Watch" by the Los Angeles Times, "Emerging Voices" by the New York Architecture League, one of the most important creatives of recent years according to Wallpaper magazine and among the 50 Mexicans in the global creative scene by Negocios ProMéxico magazine. The most recent award is for Foro Boca, best work of 2018 according to Archdaily. Among his best-known works are the pR34 House(2003), the Nestlé Chocolate Museum in Toluca (2007), the Nestlé offices in Querétaro (2009), the Tori Tori restaurant (2011, in collaboration with Esrawe Studio), the Liverpool Paseo Interlomas (2011) and the Cineteca Nacional del Siglo XXI in Mexico City (2013), in addition to major buildings in Canada, Spain, China, Kuwait, Dubai and Singapore. But he is not only among the most influential Mexican architects, but also the most 'inclusive', as shown by a philosophy and work system that integrates various disciplines into the design process, and master craftsmen and artisans into the construction process. As Rojkind himself explains, his way of dealing with the rich cultural and patrimonial tradition of his country is not by reinterpreting the original architecture, but rather to showcase traditional crafts and what the local workforce is able to provide to his designs. That –and not a recognizable style– has been the guiding thread in his work, and that, paradoxically, has placed it as synonymous with innovation and vanguard. This vision made the founding partners of the global WeWork network to summon him as vice president of their new area of​ architecture. The reasons that captivated him to accept the challenge –which he will combine from New York with the commissions of his office in Mexico– was one of the topics that he discussed with the editorial committee of AOA Magazine during a recent flash trip to Santiago.

Considerado uno de los arquitectos mexicanos

más innovadores, el autor de obras como el Museo del Chocolate de Nestlé en Toluca, la Cineteca Nacional del Siglo XXI en Ciudad de México y el Foro Boca en Veracruz, mejor obra del 2018 según Archdaily, estuvo recientemente en Santiago por su rol como vicepresidente de la nueva área de arquitectura de WeWork. Considered one of the most innovative Mexican architects, the author of works such as the Nestlé Chocolate Museum in Toluca, Cineteca Nacional del Siglo XXI in Mexico City and Foro Boca in Veracruz, best work of 2018 according to Archdaily, was recently in Santiago for his role as vice president of the emerging architecture area of ​WeWork.

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