«Como latinoamericanos, cuesta aceptar que debemos cambiar de dirección a una que quizás no es la que se nos ha vendido como ideal, pero que es la realista y, tal vez, más efectiva para hacer ciudad, que los guetos de vivienda pública. A los barrios hay que reconocerlos como parte de la ciudad. Debemos expandir nuestro concepto de ciudad a uno que incluya a toda la gente que opera en ella y a sus subtejidos tal como son».
«Neighborhoods must be recognized as part of the city. We must expand our concept of "city" to one that includes all the people who live in it and its suburbs as they are. There is an important road to travel in this sense, towards neighbor- hood recognition and the assumption that the city is much more complex than it is told.» ↧
es absoluta, puede llevar su imaginación a cualquier esquina, tienen una infancia más plena y, creo que más bonita que muchos de los niños que crecen en la parte formal de Caracas. En los últimos años ha aumentado muchísimo la tasa de personas que vive en campamentos en Chile. ¿Cómo ve lo que está sucediendo en nuestro país? En Chile se sigue dando la misma respuesta al mismo problema, esperando un resultado diferente. Es hora de abrirse a otro campo de acción. Debemos ver la autoconstrucción como una acción más positiva en vez de seguir estigmatizándola y etiquetándola como ilegal. En muchos aspectos, la autoconstrucción –que implica una familia que quiere hacerse cargo de su problema de vivienda– es más beneficiosa que entregarle una casa, lo que puede ponerlos en situaciones económicas más comprometidas. La familia que tiene que pagar hipoteca, que no ahorra, que se alimenta mal, va en declive. La vivienda no necesariamente produce un beneficio real, aunque que toda la elite crea que bajo un techo están mejor. Tal vez solo están mejor escondidos. ¿Cómo podemos acercarnos como país a asumir esa visión? Es difícil para un Estado ver la autoconstrucción como una solución, aceptar que Chile no es ni Portugal ni Es- paña, sino más similar a Perú. Eso espanta a los chilenos. Como latinoamericanos, cuesta aceptar que debemos cambiar de dirección a una que quizás no es la que se nos ha vendido como ideal, pero que es la realista y, tal vez, más efectiva para hacer ciudad, que los guetos de vivienda pública. A los barrios hay que reconocerlos como parte de la ciudad. Debemos expandir nuestro concepto de “ciudad” a uno que incluya a toda la gente que opera en ella y a sus subtejidos tal como son. Hay un camino importante que recorrer en este sentido, hacia el reco- nocimiento de los barrios y a asumir que la ciudad es mucho más compleja de lo que se quiere contar. ¿Cuál podría ser el aporte de los profesionales y la aca- demia para lograr lo que propone? A la academia y al gremio nos toca una labor importante de desescolarización. Ha habido en nuestra profesión una tendencia a la gestión del control que no nos ha hecho ningún bien y, entre más temprano empecemos a digerir esto, más oportunidades de invención y de nuevas lecturas sobre el territorio vamos a tener. Es el Estado y nuestra profesión los que no aceptan la hibridez, no aceptan una arquitectura que no queda bonita en fotos. Debemos desescolarizarnos y celebrar la ciudad de una manera diferente. Los arquitectos te- nemos que ver que esta posibilidad de hacer vivienda pública no se trata de un ejercicio formal y estético. Es necesario que se produzca un vuelco disciplinar a las convenciones que tenemos instaladas y volver a la visión del arquitecto artista, de pensar fuera de la caja y descubrir nuevas posibilidades. /
Maqueta expuesta por Enlace Arquitectura en La Bienal de Venecia en 2021. Muestra las 1,75 hectáreas de espacio público en el barrio La Palomera, constituidos por caminerías, escalinatas y plazas, además de los jardines. La maqueta incluye, además, la vegetación tanto cultivada, como espontánea, en reproducciones de acrílico.
What might be the contribution from professionals and academia to achieve what you are proposing?
Academy and the guild have an important task of de- schooling. There has been a tendency in our profession to manage the control that has not done us any good, and the sooner we begin to digest this, the more op- portunities for invention and new interpretations of the territory we will have. It is the State and our profession that do not accept hybridity, and architecture that does not look pretty in photos. We must deschool ourselves and celebrate the city differently. We architects have to see that the possibility of public housing is not just a formal and aesthetic exercise. There must be a dis- ciplinary overturn of the conventions we have installed and a return to the vision of the artist-architect, to think outside the box and discover new possibilities. / ↥
A model exhibited by Enlace Arquitectura at the Venice Biennale in 2021. It shows the 1.75 hectares of public space in the La Palomera neighborhood, consisting of walkways, stairways, and parks, in addition to the gardens. The model also includes both cultivated and spontaneous vegetation in acrylic reproductions.
«As Latin Americans, it is hard to accept that we must change direction to one that is perhaps not the one that has been sold to us as ideal, but which is realistic and perhaps the most effective way to build a city, instead of public housing ghettos. Neighborhoods must be recognized as part of the city. We must expand our concept of "city" to one that includes all the people who live in it and its suburbs as they are.»
«A los barrios hay que reconocerlos como parte de la ciudad. Debemos expandir nuestro concepto de “ciudad” a uno que incluya a toda la gente que opera en ella y a sus subtejidos tal como son. Hay un camino importante que recorrer en este sentido, hacia el reconocimiento de los barrios y a asumir que la ciudad es mucho más compleja de lo que se quiere contar».
ELISA SILVA
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Entrevista internacional / International Interview
AOA / n°47
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