Revista AOA_47

EL PROGRAMA HABITACIONAL DE LA VIENA ROJA IMPLICÓ, ADEMÁS, UN PROYECTO DE CIUDAD QUE SE PROPUSO TRANSFORMAR A VIENA EN UN ESPACIO MÁS EQUITATIVO PARA LA VIDA URBANA MODERNA. CON LA CONSTRUCCIÓN DE LOS CASI 440 EDIFICIOS DE LA GEMEINDEBAUTEN, SE DISTRIBUYERON POR TODA LA CIUDAD VIVIENDAS, SERVICIOS SOCIALES E INSTITUCIONES CULTURALES. The Red Vienna housing program also included a city project that aimed to transform Vienna into a more equitable space for modern urban living. With the construction of nearly 440 Gemeindebauten buildings, housing, social services, and cultural institutions were distributed throughout the city.

En el otoño de 1921, luego de las medidas de autoridad del gobierno federal, se modificó abruptamente el balance de ingresos de la ciudad. Moviendo al ayuntamiento a bus- car alternativas para incrementar su propia recaudación de impuestos. Fue así como Hugo Breitner ideó una política fiscal progresiva que consideró tres tipos de impuestos: sobre los bienes suntuarios, el capital, la tierra y vivienda, además de tarifas de servicio. Según Wagenaar y Wenninger, estas medidas hicieron que, mientras que el departamento de un trabajador era gravado con 11 chelines por años, un departamento de lujo de una renta anual igual a 140 veces el valor del departamento del trabajador, pagaba 22.770 chelines, algo así como dos mil veces esa cantidad. Los impuestos sobre el lujo –conocidos como “impuestos Breit- ner”– incluían a las visitas a la ópera y el teatro, al champán, las comidas de lujo, al servicio doméstico y a las carreras de caballos. Los impuestos sobre la propiedad, por su parte, hicieron que el 82 por ciento de los bienes de alquiler en Viena pagara solo el 22 por ciento de los impuestos, mien- tras que el 0,55 por ciento de las propiedades más caras aportó con el 45 por ciento. Junto a estos gravámenes, se introdujo un impuesto que pagaban los empleadores como un porcentaje del salario del empleado. Estas recaudaciones permitieron la abolición de los impuestos sobre las ventas de los bienes de uso diario. En septiembre de 1923, el municipio de Viena inició un programa habitacional que fijó como meta la creación de 25 mil nuevas viviendas en cinco años, política que impul- só toda una nueva “cultura de la vivienda” (Wohnkultur), basándose en los principios del austromarxismo y en el reconocimiento de la ciudad como un espacio ventajoso cultural y socialmente para la clase trabajadora, lugar donde el progreso y la creatividad prefiguraban el mundo moderno. Tal como lo ha señalado Eve Blau 5 , una de las variables del éxito del programa radicó en que se apoyó en la infraes- tructura urbana creada por el alcalde Lueger, permitiendo dar prioridad presupuestaria a la construcción de viviendas. Asimismo, el plan municipal de adquisición de grandes terrenos fue posible por la disminución del valor del suelo producto del control sobre las rentas y las medidas de proyección de los arrendatarios, como a los efectos de la inflación. Mientras que, en 1918, el municipio poseía casi el 17 por ciento del suelo urbano, hacia 1930 su participación alcanzó el 30 por ciento. Fue precisamente esta provisión de grandes paños lo que permitió la construcción de conjuntos habitacionales de una o más manzanas, como fue el caso de Karl Marx-Hof, introduciendo una nueva forma urbana caracterizada por la creación de grandes patios ajardinados abiertos al público. Este cambio de escala permitió, después de 1926, la generación de economías de escalas que redujeron el gasto en vivienda. El auge de la construcción fue, además, un agente fundamental en la estabilización de los niveles de desempleo. Pero también, mostró que el municipio fue un buen administrador, consiguiendo mejores rentabilidades a través de la supervisión directa de las obras en un siste- ma de licitaciones altamente competitivo. Esta capacidad técnica permitió construir 25 mil viviendas un año antes de lo previsto. Estas innovaciones en planificación, financia- miento y gestión hicieron que, en 1927, se construyeran 30 mil viviendas, y entre 1928 y 1933 , otras 30 mil, sumando en todo el periodo 63 mil nuevas viviendas. No obstante, el programa habitacional de la Viena Roja implicó además un proyecto de ciudad 6 que se propuso

control of the housing market appeared not only realistic but also possible within the given budgetary framework. In the autumn of 1921, following the federal government's authoritative measures, the city's revenue balance was abruptly modified. This prompted the city council to look for alternatives to increase its own tax collection. Thus, Hugo Breitner devised a progressive fiscal policy that considered three types of taxes: on luxury goods, capital, land, and housing, as well as service fees. According to Wagenaar and Wenninger, these measures meant that while a worker's apartment was taxed at 11 shillings per year, a luxury apart- ment with an annual income equal to 140 times the value of the worker's apartment paid 22,770 shillings, something like two thousand times that amount. Luxury taxes - known as "Breitner taxes" - included visits to the opera and theater, champagne, luxury meals, domestic services, and horse racing. Property taxes, meanwhile, meant that 82 percent of rental properties in Vienna paid only 22 percent of the taxes, while the top 0.55 percent of the most expensive properties contributed 45 percent. Along with these lev- ies, a tax was introduced that was paid by employers as a percentage of the employee's salary. These collections allowed the elimination of sales taxes on everyday goods. In September 1923, the municipality of Vienna initiated a housing program that set a goal of creating 25,000 new housing units in five years, a policy that promoted a whole new "housing culture" (Wohnkultur), based on the princi- ples of Austro-Marxism and the recognition of the city as a culturally and socially advantageous space for the working class, a place where progress and creativity prefigured the modern world. As Eve Blau 5 has pointed out that one of the program's successful variables was that it was based on the urban in- frastructure created by Mayor Lueger, which made it possible

↧ Fachada del conjunto habitacional Karl Marx-Hof, frente a la 12-Februar-Platz. Diseño de K. Ehn. Heiligenstädter Strasse 82-112, Viena, 1927.

↦ Interior del conjunto habitacional Klosehof, diseñado por J. Hoffmann. Phillippovichgasse 1, Viena, 1924.

transformar a Viena en un espacio más equitativo para la vida urbana moderna. Con la construcción de los casi 440 edificios de la Gemeindebauten, se distribuyeron por toda la ciudad viviendas, servicios sociales e instituciones culturales. Producto de las nuevas restricciones de zoni- ficación, se crearon nuevas áreas verdes. Cada edificio estaba asociado a la construcción de todo un sistema de servicios e infraestructura comunitaria, posibilitando que los vieneses tuvieran acceso a nuevas escuelas, bibliotecas, instalaciones deportivas, guarderías, hospitales y nuevas vías y líneas de transporte público. Ejemplo de esto lo constituyó el edificio de viviendas de Karl Marx-Hof diseñado por el alumno de Otto Wagner y miembro de la Sesesión, Karl Ehn 7 . Emplazado en el distrito 19 de Viena y construido entre 1927 y 1930, consideraba 1268 unidades, 50 tiendas comerciales, un amplio espacio público decorado con obras de arte, una lavandería central, dos jardines infantiles, un centro de acogida para nuevas madres, instalaciones para jóvenes, una biblioteca, una enfermería y clínica ambulatoria, una farmacia, una clínica dental y una oficina de correos. Este programa, junto a una planificación urbana que definió una distribución dispersa de estos edificios, permitió la construcción de toda una red de cuidados, favoreciendo sobre todo a las clases medias y trabajadoras de la ciudad, evitando el recrudecimiento de los antagonismos de clase que habían caracterizado los meses inmediatamente posteriores al fin de la guerra. El responsable de la creación de estos servicios sociales fue Julius Tandler, quien lidero además la construcción de nuevos hospitales, clínicas para la tuberculosis y para el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual, la creación de hogares infantiles, guarderías, escuelas, clínicas dentales, centros de atención prenatal y posnatal, instala- ciones deportivas y de ocio, piscinas públicas y viviendas vacacionales. En estas iniciativas destacó el orfanato muni- cipal KÜST, verdadero emblema de la Viena Roja, conocido 6 Blau, Eve. “Revisting Red Vienna as an Urban Project”, 2014 [http:// www.austria.org/revisiting-red-vienna] 7 Gran parte de los arquitectos que trabajaron en la construcción de los Gemeindebauten se habían formado en la oficina de Otto Wagner (1841-1918), especialmente durante los años en que estaba diseñando los proyectos de la Wiener Stadtbahn (1894-1901) y el para la Unbegrenzte Grosstadt (1911).

Facade of the Karl housing complex

Marx-Hof, in front of the 12-Februar-Platz. Design by K. Ehn. Heiligenstädter Strasse 82-112, Vienna, 1927.

to prioritize housing construction in the budget. Likewise, the municipal plan for the acquisition of large plots of land was made possible by the decrease in land value resulting from rent control and tenant projection measures, as well as the effects of inflation. While, in 1918, the municipality owned almost 17 percent of urban land, by 1930 its participation reached 30 percent. It was precisely this supply of large plots of land that allowed the construction of housing complexes of one or more blocks, as was the Karl Marx-Hof example, introducing a new urban design characterized by the creation of large landscaped courtyards open to the public. This change in scale allowed, after 1926, the creation of scale economies that reduced spending on housing. The construction boom was also a fundamental agent in sta- bilizing unemployment levels. Furthermore, it also showed that the municipality was a good administrator, achieving better profitability through direct project supervision in a highly competitive bidding system. This technical expertise made it possible to build 25,000 homes a year ahead of schedule. These innovations in planning, financing, and management led to the construction of 30,000 houses in 1927, and between 1928 and 1933, another 30,000 houses, totaling 63,000 new homes for the entire period. However, the Red Vienna housing program also included a city project 6 that aimed to transform Vienna into a more equitable space for modern urban living. With the construc- tion of nearly 440 Gemeindebauten buildings, housing, social services, and cultural institutions were distributed throughout the city. Because of the new zoning restrictions, new green areas were created. Each building was associat- ed with the construction of a whole system of community services and infrastructure, giving the Viennese access to new schools, libraries, sports facilities, kindergartens, hospitals, and new roads and public transportation lines.

Interior of the Klosehof housing complex, designed by J. Hoffmann. Phillippovichgasse 1, Vienna, 1924.

6 Blau, Eve. “Revisting Red Vienna as an Urban Project”, 2014 [http:// www.austria.org/revisiting-red-vienna]

5 Blau, Eve. 1999. The Architecture of Red Vienna 1919-1934. Cam- bridge, MA: The MIT Press.

5 Blau, Eve. 1999. The Architecture of Red Vienna 1919-1934. Cam- bridge, MA: The MIT Press.

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AOA / n°47

Reportaje / Feature Article

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