En el perfeccionismo orientado a terceros , los estándares y la exigencia se orientan hacia las personas que rodean al perfeccionista, el perfeccionista espera demasiado de los demás, será poco tolerante, fácilmente se sentirá lastimado, se tomará todo muy personal y probablemente, o se sentirá sólo o su vida estará llena de discusiones con la gente que quiere y con la gente con la que trata en su día a día.
En el perfeccionismo impuesto por los demás , la persona perfeccionista tiene la firme creencia de que los demás esperan demasiado de él o ella; siente mucha presión y mucho miedo por no cubrir expectativas ajenas, hace hasta lo imposible para que no lo vean fallar. Probablemente muchas veces preferirá no intentar algo nuevo, a arriesgarse a hacerlo mal y que los demás lo vean equivocarse.
La realidad es que la mayoría de los perfeccionistas poseen los tres tipos de perfeccionismo en mayor o menor medida. El problema no está en el perfeccionismo en sí, sino en cómo lo maneja la persona que lo posee. Si el perfeccionista sabe cómo usarlo a su favor y cómo regularlo, puede ser incluso bueno para él, pero si el perfeccionismo no se maneja adecuadamente, puede llegar a provocar serios problemas en el perfeccionista y en quienes lo rodean.
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