16/SABOR
el horizonte
Miércoles 28 de enero de 2026
SABOR
Y SAZÓN
SABORES Y TRADICIÓN DE MÉXICO Antes de degustar unos deliciosos tamales en el Día de la Candelaria, te compartimos algunos ‘sabrosos’ datos sobre esta festividad ¡PREPÁRATE PARA LA TAMALADA!
CADA REGIÓN TIENE SU SAZÓN
REDACCIÓN El Horizonte
Oaxaca: Los tamales tradicionales de Oaxaca son reconocidos por su envoltura en hoja de plátano, lo que les brinda un sabor ahumado; destacan rellenos como el de mole negro, mole amarillo, e ingredientes exóticos como hormigas chicatanas. Veracruz: El tamal de masa colada es uno de los más representativos. La masa se disuelve en caldo (de pollo o cerdo), lo que le da una consistencia casi aterciopelada. En el sur de Veracruz, algunas recetas antiguas incluyen pescado o mariscos. Yucatán: Mucbipollo o pib, es un tamal grande relleno de pollo y cerdo, condimentado con achiote; se envuelve en hojas de plátano, se hornea tradicionalmente en un pib (horno bajo tierra); la textura de este platillo es firme pero jugosa; no son tan esponjosos como los del centro del país. Michoacán: Los uchepos son tamales frescos, suaves y ligeramente dulces, elaborados con elote tierno recién cosechado; se sirven calientes con crema, queso fresco y salsa verde o roja. Y la versión dulce se acompaña con leche condensada, crema o espolvoreados con azúcar. Sinaloa: El tamal barbón es originario de las zonas costeras de Sinaloa; recibe su nombre porque se elabora con camarones enteros, incluyendo cabeza, cáscara y los bigotes o “barbas” del crustáceo, los cuales sobresalen de la hoja de maíz después de ser envueltos.
El Día de la Candelaria no sólo marca el cierre del ciclo navideño, cuando se levantan los na- cimientos y se viste al Niño Dios, sino que tam- bién convoca a una de las tradiciones gastronó- micas más queridas del país: ¡la tamalada!, pero ¿por qué los tamales ocupan un lugar tan central en esta celebración y qué historia hay detrás? El 2 de febrero, Día de la Candelaria, conme- mora la presentación del Niño Jesús en el tem- plo y además la purificación de la Virgen María, una festividad de raíz católica que llegó a Méxi- co con la Colonia. Con el tiempo, esta celebración se entrelazó con costumbres prehispánicas relacionadas con el maíz, alimento sagrado para las civilizaciones mesoamericanas. De acuerdo con la Secretaría de Cultura, “la Candelaria en México es una muestra clara del sincretismo religioso, donde la tradición católica se fusionó con rituales agrícolas prehispánicos” . El 6 de enero se parte la rosca de Reyes y quien encuentra al Niño se convierte, sim- bólicamente, en su padrino… y en el responsa-
ble de invitar los tamales el 2 de febrero. Así, la comida se vuelve un acto comunitario que re- fuerza lazos familiares y sociales. (Con infor- mación de Agencias)
EL TAMAL: HERENCIA VIVA DEL MAÍZ Los tamales existían mucho antes de la llegada de los españoles. Eran alimentos rituales, prácticos para el viaje y fundamentales en ceremonias religiosas. El Instituto Nacional de Antropología e Historia señala que “el tamal es uno de los platillos más antiguos de Mesoamérica y su consumo estaba ligado a ofrendas, festividades y ciclos agrícolas” . Para la UNAM, el valor del tamal va más allá de lo culinario: “Cada región ha adaptado el tamal a su entorno, ingredientes y cosmovisión, lo que explica su enorme diversidad” . Por eso, comer tamales en Candelaria no es sólo cumplir una tradición: es reafirmar una identidad.
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