EH4015 TAMPS 02DIC2025

18/INTERNACIONAL

el horizonte

Martes 2 de diciembre de 2025

NO ACEPTARÁN MÁS DESPLAZADOS BOLIVARIANOS Chile y Perú combatirán crisis de migración en la frontera CHILENOS Ciudadanos de Venezuela, Ecuador y Colombia buscan refugio en los países andinos así como mejores oportunidades

servicios básicos y a la presen- cia previa de cientos de miles de extranjeros ya radicados en el país. “Las capacidades están ya colmadas”, subrayó. La estrategia peruana pasa por la aplicación estricta de normas y controles, impidien- do el ingreso de cualquier mi- grante irregular. La decisión del gobierno interino de José Jerí se hizo visible con el des- pliegue de 50 militares adi- cionales en el complejo Santa Rosa y con declaración de es- tado de emergencia fronteriza. La reacción en Chile inclu- yó el desplazamiento de auto- ridades nacionales y regiona- les hasta la región de Arica y Parinacota.

COORDINAN ESFUERZOS La reacción en Chile

incluyó el desplazamiento de autoridades nacionales y regionales hasta la región de Arica y Parinacota. En reunión celebrada el domingo 30 de noviembre, el subsecretario del Interior, Víctor Ramos, el gobernador regional Diego Paco y otros funcionarios delinearon propuestas para anticipar posibles escenarios de crisis. “No hay crisis, es normal el flujo en estos momentos”, afirmó Orlando Vargas.

logísticas y humanitarias de la crisis migratoria, que involucra principalmente a ciudadanos de Venezuela, Ecuador y Co- lombia, según dieron a conocer autoridades del vecinos país. ESTADO DE EMERGENCIA La posición oficial de Perú fue expresada por el canciller Hugo de Zela, quien sostuvo: “No tenemos capacidad para recibir a más migrantes”. Agre- gó que la política del gobierno responde a la saturación de los

REDACCIÓN El Horizonte

La situación en la frontera en- tre Perú y Chile, marcada por el reforzamiento militar con la implementación del estado de emergencia en Tacna, lle- vó a ambos gobiernos a insta- lar ayer lunes un comité bina- cional con el objetivo de coor- dinar acciones frente al flujo creciente de migrantes. Delegaciones de alto nivel abordaron las consecuencias

SE DIVIDE LATINOAMÉRICA La estrategia busca militarizar la frontera para evitar más intrusiones

¿Cómo sabemos que Dios existe?

COLUMNA

ESPIRITUALIDAD POR RON ROLHEISER

Hace poco escuchaba un PROGRAMA DE RADIO sobre religión cuando alguien llamó y preguntó: “¿CÓMO SABEMOS QUE DIOS EXISTE?” . Buena pregunta. E l locutor respondió que lo cono- cemos por la fe. Esa no es una mala respuesta, pero lo que hay que aclarar es cómo lo sabemos cer para mantenernos fieles. Es allí donde conocemos a Dios, más allá de cualquier comprensión imaginativa, intelectual o in- cluso afectiva.

aunque todos ellos puedan ofrecer pistas convincentes sobre su existencia. Sin embargo, Dios no se encuentra al fi- nal de un argumento, un silogismo o una ecuación. La existencia, la vida y el amor de Dios se conocen (se experimentan) dentro de una determinada forma de vida. En pocas palabras, si vivimos de cierta manera, como todas las religiones dignas de ese nombre (incluida la cristiana) nos invitan a vivir —es decir, con compasión, altruismo, perdón, generosidad, paciencia, longanimidad, fidelidad y gratitud—, en- tonces conoceremos la existencia de Dios al participar en su propia vida; y no im- porta si tenemos o no una idea imaginati- va de su existencia. ¿Por qué creo en Dios? No porque me convenzan especialmente las pruebas de grandes mentes filosóficas como Tomás de Aquino, Anselmo, Descartes, Leibniz o Hartshorne. Encuentro sus pruebas inte- lectualmente intrigantes, pero existencial- mente menos persuasivas. Creo en Dios porque siento su presen- cia visceralmente, como una voz silencio- sa, como un llamado, una invitación, un imperativo moral que, siempre que se es- cucha y se obedece, genera comunidad, amor, paz y propósito. Esa es la verdadera prueba de la exis- tencia de Dios.

de siempre. Tomás de Aquino nos pide entonces que apliquemos esto a nuestra propia existencia y al universo. La creación tie- ne un diseño increíblemente inteligente y, como sabemos por la física contempo- ránea, no siempre ha existido. Algo o al- guien con inteligencia nos ha dado —a nosotros y al universo— un comienzo his- tórico y un diseño inteligente. ¿Quién? ¿Cuánto peso tiene un argumento como este? Hubo un famoso debate en la ra- dio de la BBC, en Inglaterra, entre Frede- rick Copleston —un reconocido filósofo cristiano— y Bertrand Russell —un brillan- te pensador agnóstico—. Tras un intenso intercambio de ideas, coincidieron, como ateos y creyentes, en una sola cosa: si el mundo tiene sentido, entonces Dios exis- te. Como ateo, Russell estuvo de acuerdo, pero luego añadió que, en última instan- cia, el mundo no tiene sentido. La mayoría de los ateos reflexivos acep- tan que el mundo no tiene sentido; pero luego, como Albert Camus, se preguntan: ¿cómo puede no tener sentido? Si no hay Dios, ¿cómo podemos decir que es mejor ayudar a un niño que abusar de él? Si no hay Dios, ¿cómo podemos fundamentar la racionalidad y la moralidad? Al final de mi tesis, concluí que la exis- tencia de Dios no puede demostrarse me- diante un argumento racional, un silogis- mo lógico o una ecuación matemática,

Las verdades reveladas sobre Dios en las Escrituras, en la tradición cristiana y en el testimonio de las vidas de mártires y santos, simplemente expresan algo que ya sabemos —como lo expresan los místi- cos— de una manera oscura. Entonces, ¿cómo podríamos probar la existencia de Dios? Escribí mi tesis doctoral precisamen- te sobre esa cuestión. En ella, retomo las pruebas clásicas de la existencia de Dios tal como las vemos articuladas en la filo- sofía occidental. Por ejemplo, Tomás de Aquino intentó demostrar la existencia de Dios con cinco argumentos distintos. Este es uno de esos argumentos: imagi- na caminar por un camino, ver una piedra y preguntarte: “¿Cómo llegó ahí?”. Dada la cruda rea- lidad de una piedra, podrías responder simplemente: “Siempre ha estado ahí”. Sin embargo, imagina caminar por un cami- no y ver un reloj que aún da la hora. ¿Pue- des decir que siempre ha estado ahí? No, no siempre pudo haber estado ahí por- que tiene un diseño inteligente que al- guien debió haberle incorporado y está marcando el paso del tiempo, lo que sig- nifica que no puede haber estado ahí des-

por la fe. Primero, ¿qué significa conocer algo? Si creemos que saber algo significa poder imaginarlo, comprenderlo e imaginar su existencia, entonces, más allá de la eter- nidad, nunca podremos conocer a Dios. ¿Por qué? Porque Dios es inefable. Esa es la pri- mera e innegociable verdad que debe- mos aceptar sobre Dios, y significa que, por definición, Dios está más allá de nues- tra imaginación. Dios es infinito, y lo infi- nito nunca puede circunscribirse ni cap- turarse en un concepto. Intenta imaginar el número más alto hasta el cual sea posi- ble contar. La naturaleza y la existencia de Dios nunca pueden conceptualizarse ni imaginarse. Pero sí pueden conocerse. El conocimiento no siempre reside en la cabeza, en algo que podamos explicar, plasmar en una imagen y expresar con palabras. A veces, sobre todo en asun- tos que tocan los misterios más profun- dos de la vida, sabemos más allá de nues- tra cabeza y nuestro corazón. Este cono- cimiento reside en nuestras entrañas, algo que sentimos como un imperativo moral, un empujón, una llamada, una obligación, una voz que nos dice qué debemos ha-

www.ronrolheiser.com

RON ROLHEISER: Sacerdote católico y miembro de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada. Especializado en Teología en la Universidad de Lovaina, Bélgica. Presidente Emérito de la Escuela de Teología de los Oblatos en San Antonio, Texas. Columnista, conferencista y escritor

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