EH3972 TAMPS 02OCT2025

14/MÉXICO

el horizonte

Jueves 2 de octubre de 2025

LA CIA SEÑALA A ECHEVERRÍA COMO EL RESPONSABLE (TERCERA Y ÚLTIMA PARTE) La otra mirada al 2 de octubre

1 .- La presión del gobierno estadounidense. 2.- Los Juegos Olímpicos, com- promiso adquirido en el gobierno de López Ma- teos. 3.- Las manifestacio- nes estudiantiles, renuentes al diálogo. El entusiasmo del presiden- te Díaz Ordaz por las Olimpiadas era poco. En realidad, le genera- ba muchas preocupaciones. Los

ojos del mundo es- tarían enfocados en México. El país recibiría miles de extranjeros. La prio- ridad del gobierno era garantizar la se- guridad a los visi- tantes y la estabili- dad de la nación. Desde el primer año de su gobierno,

El gobierno de Gustavo Díaz Ordaz tenía tres grandes problemas en el verano de 1968

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GDO había consultado a distintos sectores de la sociedad la posibili- dad de declinar la sede de los Jue- gos Olímpicos. Se concluyó que al hacerlo “podía perjudicarse gra- vemente nuestro crédito en los medios bancarios internaciona- les y deteriorarse nuestra econo- mía interna”. Gustavo Díaz Ordaz se sentía sumamente orgulloso de haber sido universitario, y más aún, de haber sido profesor y vicerrec- tor de su alma mater, la Universi- dad de Puebla. Cada año inaugu- raba el ciclo escolar en la UNAM y el IPN. ¿Entonces cómo se explica la matanza de Tlatelolco? En agosto de 1966 se fundó la Organización Continental de Es- tudiantes Latinoamericanos en La Habana, con el objetivo de “promover la solidaridad de los estudiantes del continente en la lucha contra el imperialismo, así como para consolidar los lazos de unión con los campesinos y obreros”. En 1966, el rector de la UNAM, Ignacio Chávez, se vio obligado a renunciar debido a las manifesta- ciones en contra de las reformas universitarias en las que se elimi- naba el pase automático y se im- plementan el examen de selec- ción a todos los aspirantes sin im- portar si eran egresados o no del bachillerato de la universidad. Poco después se dio a conocer la creación del Consejo Estudian- til Universitario… y su cercanía al Partido Comunista Mexicano. Tras la renuncia de Ignacio Chávez quedó como rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, quien en el sexenio de Adolfo López Mateos había sido Secretario de Obras Públicas y había tenido va- rios desencuentros con el enton- ces secretario de Gobernación, Gustavo Díaz Ordaz. De acuerdo con la historia ofi-

cial, Barros Sierra solucionó todas las demandas de los estudiantes que habían provocado la renun- cia de Chávez. Es decir, que ya no había razón para manifestarse en las calles. Si algo ha demostrado la his- toria universal es que las grandes tragedias no se dan solas y mu- cho menos por casualidad. Siem- pre hay alguien moviendo los hi- los. Y los estudiantes fueron tan solo sus marionetas. El 22 de junio de 1968, los alumnos de la vocacional 2 del Instituto Politécnico Nacional y la Preparatoria 1 de la UNAM co- menzaron un pleito callejero tras un partido de futbol. Las autorida- des del IPN solicitaron el apoyo de la policía, lo cual concluyó en un severo acto de represión hacia los jóvenes. La tensión fue aumentando con el paso de los días. A petición

del regente del Distrito Federal, Alfonso Corona del Rosal, el 29 de julio llegaron a la capital tan- ques ligeros, jeeps con bazucas y morteros. El Ejército se apostó frente a la Preparatoria 1 (actualmente el Museo de San Ildefonso), al man- do del general José Hernández Toledo, y dispararon un bazuca- zo contra la puerta. Granaderos y militares aprehendieron a los es- tudiantes. José Barros Sierra y Agustín Yáñez, titular de Educación Pú- blica, acordaron el cierre tempo- ral de las preparatorias y vocacio- nales. Si bien es cierto que en 1968 la agitación estudiantil se había convertido en un fenómeno des- de Alemania Occidental, Europa, Estados Unidos y hasta América Latina, no era suficiente para que llegara al nivel de las manifesta-

ciones en México. Cualquier tipo de manifesta- ción requiere reclutamiento de participantes, organización y al- gún método de financiamiento. Si se hace una comparación imparcial con el presente, se pue- den encontrar numerosas simi- litudes con las manifestaciones que reclamaban el regreso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en el sexenio de EPN. Por muy des- cabellado que parezca, y aunque cueste admitirlo, dichas moviliza- ciones fueron financiadas y apo- yadas por la izquierda. Junto a ellos marcharon los sindicatos del SNTE, la extinta Luz y Fuerza y muchos más. Cabe re- cordar que los padres de los 43 viajaron a Estados Unidos y Eu- ropa para manifestarse ante or- ganismos internacionales. Es razonable y objetivo cues- tionarnos de dónde conseguían

dinero tan sólo para vivir si pasa- ron la mayor parte del tiempo ma- nifestándose. Más aún, ¿por qué en cuánto AMLO ganó las elecciones desa- parecieron las manifestaciones de los 43? Se evaporó el reclamo de “Vivos se los llevaron y vivos los queremos”. Ahora sólo queda la esperanza de por lo menos en- contrar los cuerpos. Enlasúltimasdosdécadas,el2 de octubre era un día de terror en el Centro Histórico. Todos los loca- les de la zona cerraban sus puer- tas. Grupos anarquistas salían a las calles a destrozar todo a su paso: ventanas, puertas, paradas de autobuses, lo que fuera. Y ni hablar de los Oxxos que saquea- ban. Pero el 2 de octubre de 2018, justo cuando la “izquierda” ganó las elecciones, no hubo los tan co- munes destrozos a negocios en el Centro Histórico.

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