Magnetízate - #16 Julio

Cuando hay poca agua en el organismo, el corazón tiene que trabajar más para bombear la sangre oxigenada a las células y órganos del cuerpo, lo cual produce fatiga y dolor de cabeza. Además, el rendimiento muscular disminuye por lo que al estar deshidratados, existe un cansancio mayor al normal. Beber suficiente agua puede ayudarte a sentirte más dispuesto y menos cansado para enfrentar el día.

Otro beneficio de estar bien hidratado es que aumenta la tasa de metabolismo, generando que los alimentos que consumamos se descompongan apropiadamente, previniendo problemas gastrointestinales como estreñimiento y mala digestión. La piel también es un órgano que se ve afectado por el consumo de agua, al tener una buena hidratación los procesos de reposición de la piel son más efectivos, por lo que tomar agua te puede ayudar a cicatrizar, y a tener la piel más suave, tersa e hidratada.

El agua es el principal responsable de las funciones termorreguladoras del organismo. Por ejemplo, cuando

sudamos nuestra temperatura se regula gracias a la evaporación de nuestro sudor. Por ello es importante que, sobre todo al sudar, recuperemos el agua perdida hidratándonos correctamente. También el sistema inmunológico se beneficia de una buena hidratación, puesto que el agua nos ayuda a combatir y a protegernos de enfermedades. Se recomienda tomar 2 litros de agua al día, sin embargo el consumo de agua varía de acuerdo a las necesidades de cada persona. Tener un termo de agua contigo y programar recordatorios en tu teléfono o computadora son dos buenas estrategias para cuidar tu hidratación y por lo tanto cuidar de ti. Recuerda que aunque parezca algo muy simple, la hidratación es un hábito que te ayudará a mejorar tu calidad de vida, tanto en el presente, como en el futuro.

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