ESCENA/31
el horizonte
Fin de semana del 18 al 20 de julio de 2025
Siguiendo al Papa El Papa León XIV: La esperanza cristiana nos impulsa siempre a arriesgar más, a pensar en grande, a no contentarnos con el statuquo. En concreto, a trabajar por un cambio que restituya a los ancianos estima y afecto. POR ANAM CARA
na noticia a los pobres, la vis- ta a los ciegos, la liberación a los cautivos y la libertad a los oprimidos (cf. Lc 4,16-21). Considerando a las personas ancianas desde esta perspec- tiva jubilar, también nosotros estamos llamados a vivir con ellas una liberación, sobre todo de la soledad y del abandono. Este año es el momento propicio para realizarla; la fi- delidad de Dios a sus prome- sas nos enseña que hay una bienaventuranza en la ancian- idad, una alegría auténtica- mente evangélica, que nos pide derribar los muros de la indiferencia, que con frecuen- cia aprisionan a los ancianos. Frente a esta situación, es necesario un cambio de ritmo, que atestigue una asunción de responsabilidad por parte de toda la Iglesia. Cada parroquia, asociación, grupo eclesial está llamado a ser protagonista de la “revo- lución” de la gratitud y del cu- idado, y esto ha de realizarse visitandofrecuentemente a los ancianos, creando para ellos y con ellos redes de apoyo y de oración, entretejiendo relacio- nes que puedan dar esperan- za y dignidad al que se siente olvidado.
Dios (cf. Gn 48,8-20). Si, por tanto, es verdad que la fragilidad de los ancia- nos necesita del vigor de los jóvenes, también es verdad que la inexperiencia de los jóvenes necesita del testimo- nio de los ancianos para trazar con sabiduría el porvenir. ¡Cuán a menudo nuestros abuelos han sido para no- sotros ejemplo de fe y de- voción, de virtudes cívicas y compromiso social, de memo- ria y perseverancia en las prue- bas! Este hermoso legado, que nos han transmitido con espe ranza y amor, siempre será para nosotros motivo de grati- tud y de coherencia. Signos de esperanza para los ancianos El Jubileo, desde sus orígenes bíblicos, ha representado un tiempo de liberación: los escla- vos eran liberados, las deudas condonadas, las tierras restitui- das a propietarios originarios. Era un momento de restau- ración del orden social queri- do por Dios, en el cual se reparaban las desigualdades y las opresiones acumuladas con los años. Jesús renueva estos acontecimientos de libe ración cuando, en la sinagoga de Nazaret, proclama la bue-
Del 11 al 17 de julio del 2025 (VIS).
V JORNADA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y DE LOS MAYORES Q
signo de los tiempos que esta- mos llamados a discernir, para leer correctamente la historia que vivimos. La vida de la Iglesia y del mundo, en efecto, sólo se comprende en la sucesión de- las generaciones, y abrazar a un anciano nos ayuda a com- prender que la historia no se agota en el presente, ni se consuma entre encuentros fu- gaces y relaciones fragmentar- ias, sino que se abre paso ha- cia el futuro. En el libro del Génesis encon- tramos el conmovedor episo- dio de la bendición dada por Jacob, ya anciano, a sus nie- tos, los hijos de José. Sus pa- labras los animan a mirar al fu- turo con esperanza, como en el tiempo de las promesas de
siendo octogenario (cf. Ex 7,7). Con estas elecciones, Dios nos enseña que, a sus ojos, la ancianidad es un tiempo de bendición y de gracia, y que para Él los ancianos son los primeros testigos de esperan- za. “¿Qué significa en mi vejez?”, se pregunta al respecto San Agustín. Cuando me falten las fuerzas, no me abandones. Y a quí Dios te responde: Al con- trario, que desfallezca tu vigor, para que esté presente el mío en ti, y así puedas decir con el Apóstol: “Cuando me debilito, entonces soy fuerte” (Comen- tarios a los Salmos 70,11). El hecho de que el número de personas en edad avanzada esté en aumento se convierte entonces para nosotros en un
ueridos hermanos y hermanas: El Jubileo que estamos viviendo
nos ayuda a descubrir que la esperanza siempre es fuente de alegría, a cualquier edad. Así mismo, cuando esta ha sido templada por el fuego de una larga existencia, se vuelve fuente de una bienaventuran- za plena. Los ancianos, signos de espe- ranza. En la Biblia, Dios mues- tra muchas veces su providen- cia dirigiéndose a personas avanzadas en años. Así ocurre no sólo con Abrahám, Sara, Zacarías e Isa- bel, sino también con Moisés, llamado a liberar a supueblo
LA FRASE DEL DÍA
Con el nuevo día llega nueva fuerza y nuevos pensamientos”, ELEANOR ROOSEVELT ESCRITORA
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Instrucciones: Completa las 81 casillas,
con cifras del 1 al 9, sin repetir el número en una misma fila, columna o cuadro.
SOLUCIÓN AL PASATIEMPO ANTERIOR
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