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SALUD/17

el horizonte

Lunes 15 de septiembre de 2025

LAS CÉLULAS MADRE SUFREN UN GRAN IMPACTO

Viajar al espacio acelera la vejez Las conclusiones de la investigación, ayudarán a proteger a los astronautas; y además, a modelar el envejecimiento y enfermedades como el cáncer

mientas usaron inteligencia artificial, centra- ron sus experimentos en cuatro misiones de reabastecimiento de SpaceX a la Estación Es- pacial Internacional. Los detalles se publican en la revista Cell Stem Cell. “El espacio es la prueba de estrés definitiva para el cuerpo humano”, señala Catriona Ja- mieson, directora del Instituto Sanford de Cé- lulas Madre y profesora de medicina en la uni- versidad californiana. Estos hallazgos son de “vital importancia” porque muestran que los factores de estrés del espacio, como la microgravedad y la radia- ción cósmica galáctica, pueden acelerar el en- vejecimiento molecular de las células madre sanguíneas. “Comprenderestoscambiosnosólonosin-

REDACCIÓN El Horizonte

Los vuelos espaciales aceleran el envejeci- miento de las células madre y progenitoras he- matopoyéticas humanas, que son vitales para la salud de la sangre y el sistema inmunológico, según un estudio liderado por la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos). Los resultados muestran que estas perdie- ron parte de su capacidad para producir nue- vas células sanas, se volvieron más propensas al daño del ADN, y mostraron signos de enve- jecimiento más rápido en los extremos de sus cromosomasdespuésdelvueloespacial,todos ellos signos de envejecimiento acelerado. Los investigadores, que entre otras herra-

forma sobre cómo proteger a los astronautas durante las misiones de larga duración, sino que también nos ayuda a modelar el enveje- cimiento humano y enfermedades como el cáncer aquí en la Tierra.

“Setratadeunconocimientoesencialaho- ra que entramos en una nueva era de viajes espaciales comerciales e investigación en ór- bita terrestre baja”, afirmó Jamieson. (Con in- formación de Agencias)

COLUMNA

APUNTES DE PSIQUIATRÍA Y PSICOANÁLISIS POR JUNÍPERO MÉNDEZ

Las redes del odio En el ciberespacio habita un clima psicológico, en que los valores de agresión, dominio, triunfo por medio de aplastar al otro -valores del mundo antiguo- se agitan como los últimos estertores de un organismo agonizante.

se agitan como los últimos estertores de un organismo agonizante. En los motivos personales del Hater, declara que tan solo está haciendo uso de la libertad de expresión contra un mundo hipócrita y timorato. Con ello, deja de darse cuenta que está siendo instrumento de las viejas fuerzas sociales, que se benefician de la destructividad humana, la industria de la agresión. Y con ello, regresamos al punto del que partí: La atención de las víctimas. Es necesario insistir en que el sentimiento de valor personal, si bien tiene un vínculo estrecho con la aceptación de los demás, para una convivencia vivible, no puede depender del ser admirado por los demás, cosa muy diferente. Lo anterior, viene al caso porque las víctimas más vulnerables son aquellas personas que han sido atacadas cuando manifestaban públicamente algo de su vida, o de su pensamiento que consideraban muy valioso. Es decir, en el fondo deseaban y necesitaban, y por ello, esperaban una valoración positiva por parte de los demás. Entonces, el ataque del Hater cae sobre la zona psicológica más sensible, por ello es más doloroso, y es inesperado, es decir, no hay protección previa por parte de la víctima. Hagamos entonces un ejercicio mental precautorio: Cuando alguien toma la decisión de publicar algo de su vida, toma también la decisión de exponer aquello a la potencial crítica destructiva, y al ataque del odio.

E stimados lectores: en mi práctica clínica es cada vez más frecuente que escuche a mis pacientes jóvenes quejarse del odio en las redes sociales. Este fenómeno contemporáneo consiste en el acto de atacar, con insultos, ironía y mordacidad, las publicaciones u opiniones de otros usuarios. Se convierte en un asunto de víctimas y victimarios. Se le denomina genéricamente Hate y Haters, a quienes hacen esta actividad tanto en las redes personales como en las plataformas donde es posible opinar, en este caso atacar, el contenido que alguien tiene a bien publicar. “Jamás pensé que por haber subido esa publicación en donde me estaban dando un reconocimiento académico, iba a recibir tanto ataque de gente que ni conozco”, se queja una persona. “Todavía sigo recibiendo insultos obscenos, por unas

fotos que compartí de una fiesta con amigas”, me comenta entre llanto y temor otra persona. Hay muchas publicaciones de expertos en media, que sobre el mismo tema recomiendan a las víctimas de críticas crueles, insultos o difamaciones, no contestar al Hater, sino de ser posible reportarlo y bloquearlo. Una explicación psicológica simplista sería considerar al Hater como un individuo acomplejado, o afectado de resentimiento por su fracaso personal, que alivia transitoriamente su sufrimiento, al tratar de destruir lo que supone como éxito falso, apariencia, pose y arrogancia, en las personas a quienes ataca. Una mirada que intente ser más comprensiva nos lo muestra como manifestación condensada, de lo que ocurre a gran escala a nivel social: Un clima psicológico en que los valores de agresión, dominio, triunfo por medio de aplastar al otro -valores del mundo antiguo-

Junípero Méndez Martínez es médico, psiquiatra y psicoanalista, miembro de la Asociación Psicoanalítica Internacional y profesor de psicoanálisis en el instituto de ARPAC. Asociación Regiomontana de Psicoanálisis.

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