Revista AOA_35

ARQUITECTURA MODERNA LATINOAMERICANA LATIN AMERICAN MODERN ARCHITECTURE

BLOQUE Y CIUDAD: CONSTANCIA Y RESISTENCIA DE LA ARQUITECTURA MODERNA

BLOCK AND CITY: PERSEVERANCE AND RESISTANCE OF MODERN ARCHITECTURE

El bloque se reveló como una forma discreta capaz de permitir la agregación de unidades repetidas y al mismo tiempo ser proyectado como una entidad unitaria, cuyo tamaño estaba en función de la disponibilidad de suelo y cuya altura estaba en relación con los recursos tecnológicos y financieros. Era el formato disponible frente a una forma de producción de la ciudad de masas. El bloque fue también la opción para proyectar unitariamente una arquitectura de agregación, para desestimar la fragmentación en pequeñas unidades urbanas y para afirmar las posibilidades de realización de la ciudad en algún horizonte colectivo. Era una unidad que podía asumir de manera simple los significados de una nueva vida urbana, que la arquitectura moderna estaba imaginando para los ciudadanos. La posibilidad de alojar muchas unidades en una forma discreta y unitaria a la vez proporcionó su papel protagónico para un ambiente disciplinar que, opuesto a la extensión urbana indefinida, propugnaba por una ciudad más equilibrada y en una nueva relación con la naturaleza y la geografía de la pampa. No obstante, y aunque pudiera parecer que el tipo-bloque se antoja siempre presente, simple y efectista como solución, convocó muchas investigaciones proyectuales y muchas alternativas edificadas, de las cuales aquí solo se ha dado cuenta de unas pocas, tal vez las más paradigmáticas. La constancia esperanzada del bloque como forma arquitectónica fue también la paulatina afirmación de una nueva forma de proyectar, el traspaso a nuevas formas de componer, de relacionar los significados profundos y vitales de la promesa de la ciudad nueva. Pero el bloque fue, sobre todo, la forma que protagonizó la resistencia que la cultura arquitectónica moderna opuso inicialmente a la dialéctica irredimible del crecimiento salvaje de las ciudades argentinas.

The block was revealed as a discrete form capable of allowing the aggregation of repeated units while standing as a unitary entity whose size was in function of the availability of land and whose height was related to technological and financial resources. It was the format available as a form of production of the city of masses. The block was also the option to design the unit in an architecture of aggregation, to dismiss the fragmentation in small urban units and to affirm the possibilities of realization of the city with a collective horizon. It was a unit that could assume in a simple way the meanings of the new urban life that modern architecture was imagining for the citizens. The possibility of housing many units in a discrete and unitary manner at the same time provided a leading role for our discipline which, in opposition to indefinite urban expansion, advocated a more balanced city and a new relationship with the nature and geography of the Pampa. However, and although it may seem that the block typology was always present, simple and effective as a solution, it involved many design investigations and many built alternatives, of which we have presented only a few, perhaps the most paradigmatic. The hopeful permanence of the block as an architectural form was also the gradual affirmation of a new way of designing, the transformation to new ways of composition, of relating the deep and vital meanings of the promise of the new city. But the block was, above all, the shape that led the resistance the modern architectural culture initially opposed to the irreducible dialectic of the wild growth of Argentine cities.

1 Este trabajo forma parte del proyecto La arquitectura de la gran ciudad , del cual el autor es investigador responsable. Escuela de Arquitectura. Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos, Pontificia Universidad Católica de Chile. 2 Ver: Torrent, Horacio. “De la ciudad sin esperanza a la promesa de la ciudad futura”. En Revista AOA , Nº 34, Abril 2017, pp. 16-23.

3 Romero definió a la masa como “ese conjunto heterogéneo, marginalmente situado al lado de una sociedad normalizada, frente a la cual se presentaba como un conjunto anómico. Era un conjunto urbano, aunque urbanizado en distinta medida, puesto que se integraba con gente urbana de antigua data y gente de extracción rural que comenzaba a urbanizarse. Pero muy pronto su fisonomía fue decididamente urbana y lo fue su comportamiento: constituyó una sociedad congregada y compacta que, en cada ciudad, se opuso a la otra sociedad congregada y compacta que ya existía. Así se presentó el conjunto de la sociedad urbana como una sociedad escindida…” . Romero, José Luis. Latinoamérica: las ciudades y las ideas. México, D. F. Siglo Veintiuno Editores, 1976, pp. 336. 4 Ibíd. 5 Romero avanzó aún más en la categorización del fenómeno histórico situándolo en el espacio compartido del ambiente urbano, mostrándolo también como característica de la inestabilidad de las sociedades latinoamericanas: “Quedó claro que la masa no quería destruir la estructura hacia la que se había lanzado; que por el contrario, tenía ella un respeto absoluto, así como por los principios en que se sustentaba; que su plan no era modificarla sustancialmente -como pensaban ciertos grupos arraigados y disconformistas de la sociedad tradicional- sino, simplemente, aceptarla como estaba y corregirla solamente en lo necesario como para que se abriera; que su objetivo final era que casa uno de sus miembros se fuera incorporando a ella para gozar de sus bienes y luego ascender de rango dentro de su escala” . Romero, cit. pp. 337. 6 Torres, Horacio. El Mapa Social de Buenos Aires (1940-1990). Serie Difusión Nº 3. Ediciones FADU/UBA. Buenos Aires, 2006. 7 “Son varias las políticas del Estado que contribuyeron a la difusión de la pequeña propiedad urbana: las líneas de préstamos subsidiados (mensualidades no indexadas) en los bancos oficiales, una política de tarifas también subsidiada en el transporte público nacionalizado y, finalmente, una situación paradójica en materia de control del desarrollo urbano: por una parte, la presencia creciente del Estado en el desarrollo económico y social en general (manifestado entre otros aspectos por el mantenimiento del control de los alquileres establecido en 1943) y, por otra, una verdadera política de laissez-faire en relación con el control del uso del suelo (tanto en relación con el uso residencial -central y periférico- como en lo relativo a las localizaciones industriales)”. Torres, cit. pp. 14. 8 Le Corbusier, Pierre Jeanneret, Jorge Ferrari Hardoy, Juan Kurchan. “Plan Director para Buenos Aires”. La Arquitectura de hoy Nº 4, abril 1947, pp. 47. 9 “Urbanización del Bajo Belgrano. Un barrio para 50.000 habitantes”. Revista de Arquitectura Nº 369 , enero-febrero 1953, pp. 17-75. 10 Jorge Ferrari Hardoy, Juan Kurchan. “Nota a la introducción”. La Arquitectura de hoy Nº 4, abril 1947, pp. 4 11 Ver: Ballent, Anahí. “Plan urbano y habitar colectivo: La breve “era de la planificación” en Buenos Aires, 1946-49”, Capítulo VII de: Ballent, Anahí. Las huellas de la política. Vivienda, ciudad y peronismo en Buenos Aires, 1943-1955. Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes/Prometeo. Buenos Aires, 2005. 12 Como en los casos de la Urbanización del Bajo Flores (Itala Fulvia Villa y Horacio Nazar, 1945); Casa Amarilla (Bonet, Williams, Zalba, Sacriste, Ribas, Caminos, 1942), e incluso con los posteriores, como el tardío proyecto de Remodelación de la Zona Sur de Buenos Aires (Bonet, 1957).Villa, Itala Fulvia; Nazar, Horacio. “Urbanización del bajo de Flores. 1º premio del VI Salón Nacional de Arquitectura”. Revista de Arquitectura Nº 297, septiembre 1945, pp. 340. O.V.R.A “Estudios de los Problemas Contemporáneos para la Organización de la Vivienda Integral de la República Argentina”. OVRA. Cuaderno Nº 1. Buenos Aires, 1943. Antonio Bonet. “Plan de remodelamiento de la zona sud de Buenos Aires”. Mirador Nº 2. Buenos Aires, junio 1957, pp. 63-77. 13 Williams, A.; Gálvez de Williams, D. “Casa habitación en Mar del Plata”, La arquitectura de hoy Nº 2, 1947, pp. 73-89. 14 Williams, Amancio. Amancio Williams: obras y textos . Serie: Summa+ Libros. Donn Editora. Buenos Aires, 2008, pp. 34. 15 Lapunzina, Alejandro. Le Corbusier’s Maison Curutchet. Princeton Architectural Press. New York, 1997, pp. 18. 16 Lucha que habían protagonizado un grupo de jóvenes arquitectos desde 1948 en la Dirección General de Correos, según la introducción a: “Siete obras para la Dirección de Correos: Córdoba, Corrientes, San Juan, San Julián, San Martín, Esperanza y Pacheco”, Nuestra Arquitectura Nº 345, agosto, 1958, pp. 25-37. 17 Gaido, Rossi, Gallardo, Báez, “Edificio Movimiento del Ministerio de Comunicaciones”, Nuestra Arquitectura Nº 328-29, noviembre-diciembre, 1956, pp. 43-55. 18 “Delegación Regional de Correos y Telecomunicaciones. Parque Alberdi, Santa Fe”, Nuestra Arquitectura Nº 366, mayo, 1960, pp. 30-34. 19 “El edificio de Correos y Telecomunicaciones de la ciudad de Mendoza”, en Revista de Arquitectura Nº 364, enero 1952, pp. 22-29. 20 Ver: Moretti, Graciela. “El Palacio de Correos y Telecomunicaciones de Mendoza”. En: Collado, A. Méndez, P. et al. Arquitectura moderna y estado en Argentina: edificios para correos y telecomunicaciones 1947-1955 . CEDODAL, FADU- UNL, Buenos Aires, 2013, pp. 67-72. 21 Comas, Carlos Eduardo. “Prototipo, monumento, un ministerio, el ministerio”. Summa+ Nº 122, junio 2012, pp. 106-121 22 Ortiz, Federico. SEPRA, Instituto de Arte Americano. UBA. Buenos Aires, 1964, pp. 48.

23 De Lorenzi, Ermete. Teoría de la Arquitectura. Teatros - Auditoriums - Cines. Talleres Gráficos Emilio Fenner, Rosario, 1938. 24 Trabucco, Marcelo. Mario Roberto Álvarez . Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas, Buenos Aires, 1965, pp. 13-43. 25 Una casuística amplia está representada en: Robinsohn, Gustavo; Torrado, Martín. Patrimonio moderno 1940-50-60 . arquis / Documentos de Arquitectura y Urbanismo. Universidad de Palermo. Buenos Aires, 2012.

26 Suarez, Odilia. Planes y Códigos para Buenos Aires 1925-1985 , Serie Ediciones Previas Nº1 FADU-UBA, Buenos Aires, 1986. Diez, Fernando (coord). “La influencia de los códigos de edificación en la generación del tejido urbano”, Revista Ideas en Arte y Tecnología Nº 1, 1983, pp. 49-95. 27 Sostenía que: “El edificio ha sido concebido como un monoblock. Se lo dividió volumétricamente en tres partes: el bloque de los pisos tipo, una unidad formada por la planta baja y un entrepiso, y un remate que abarca el piso retirado y las instalaciones. Cada uno de estos elementos tiene un carácter propio, pero las relaciones entre el bloque de los pisos tipo con los otros dos, ilustra el papel dominante que se le asigna al primero” . Baliero, Horacio. “Casa de Departamentos. Arq. Jorge Ferrari Hardoy. Buenos aires, 1955”. Revista Nueva Visión Nº7, 1955, pp. 34-37. 28 Ibíd.

29 Ortiz, Federico y Baldellou, Miguel Ángel. La obra de Antonio Bonet. Ediciones Summa, Buenos Aires, 1978, pp. 38 y pp. 71-74. 30 Colquhoun, Alan. Arquitectura moderna y cambio histórico: ensayos 1962-1976 . Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1978, pp. 94-113. 31 Morea, Luis; Morea, Alberto. “Vivienda Multifamiliar”. Nuestra Arquitectur a N° 334, septiembre 1957, pp. 33-60.

32 Larrán, Eduardo. “Una Torre para Salta”. Nuestra Arquitectura Nº 432, julio, 1966, pp. 52-54. 33 “Cuatro obras del arquitecto Juan A. Dompé”. Summa Nº 33-34, enero-febrero 1971, pp. 45.

34 Dompé, Juan Antonio. “Bolívar y Buenos Aires. Mar del Plata”. Nuestra Arquitectura Nº 427, agosto 1965, pp. 62-63. 35 Dompé, Juan Antonio. “Colón y Sarmiento, Mar del Plata”. Nuestra Arquitectura Nº 427, agosto 1965, pp. 64-65. 36 Dubourg, Arturo. “Cerrito y Posadas, Buenos Aires”. Nuestra Arquitectura Nº 427, agosto 1965, pp. 50-53.

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