¿Tienes algún profesor que te haya marcado? Tuve a Justo Uribe y Víctor Vuskovic en primer año. Después a Patricio Cáraves con David Jolly que fue importante, pero todavía estábamos en los parapetos y pormenores. En primer año trabajamos la observación y el croquis principalmente; algunas líneas y empezar a maquetear algo. En segundo ya era parapetos y algo más de diseño, pero todavía lejos de armar un proyecto. Fabio Cruz y Salvador Zahr en tercer año fueron fundamentales. Tercer año es un taller de obra, diseñar, entender estructura, cálculo. Ya entrando en el ERE, Estructura Radical de la Extensión, concepto de Fabio Cruz. ¿Cuál es el trazo de tu proyecto… en qué se basa… cómo nace de la observación de la ciudad? Ahí ya se arma la estructura de cómo plantear un proyecto de arquitectura y de qué trata. Después venían las travesías. Sí, que son muy importantes en la escuela. Yo tuve la suerte de tener una secuencia alucinante de travesías: primer año a Puelche, Argentina; segundo años viajamos durante 4 días hasta Chapada do Guimaraes en Brasil; tercer año a Cuenca en Ecuador; cuarto año recorrimos la red ferroviaria del norte de Argentina con Juan Purcell, y quinto año travesía a San Pedro de Atacama con Manuel Casanuevas, un arrojo que te abre el mundo.
¿Cuál fue tu proyecto de título? Hice un proyecto en la Calle Valparaíso y Arlegui. Un edificio de la envergadura del Cerro Castillo; unos cuerpos en zigzag que subían hasta la cota de la calle corniza del Cerro Castillo, empalmándola. Me fue bien. Nunca destaqué notablemente, pero tampoco me fue mal. Cuando estaba en tercer año, nos pidieron, como taller, que restauráramos el cenotafio de José Vial en caleta Portales. Un juego de cubos construidos con adoquines de piedra, que se encontraba deteriorado por el uso y tenía estampado un poema de Godo en su cara superior. Fue la primera restauración patrimonial en la que participé. Desde ahí nunca más me alejé de la construcción. ¿Cuáles fueron tus siguientes proyectos? Llegó una pareja de Suiza (Saga y Rodrigo) y me encar- garon mi primer diseño de casa unifamiliar. Construimos una casa gigantesca sobre un peñón, y yo estaba en quinto año! Levantamos un arca curva, la cual finalmente forramos en cobre. Venía saliendo de la escuela con todas las ganas y todas las ideas, entonces dije: “Voy a hacer una casa donde pueda conjugar todas estas ideas juntas”. Está impecable hasta el día de hoy.
CALLE MACKAY
38 37
46 45 44
43
42
41
0
20
5
10
Parque Magnolio
Planta
0
5
10
20
44 ←
AOA / n°54
Made with FlippingBook - professional solution for displaying marketing and sales documents online