Volver a la tabla de contenido
latinoamericanas coinciden con el uso francés del artículo determinado, que dota al adjetivo de una mayor sustantividad propia.) Freud utiliza la palabra “simbolización” en el siguiente pasaje de “La interpretación de los sueños”: “…en la interpretación simbólica, la clave de la simbolización es escogida arbitrariamente por el intérprete; en nuestros casos de disfraz lingüístico, en cambio, esa clave es de todos conocida y la procuran unos hábitos idiomáticos arraigados. Si uno atrapa en la oportunidad justa la ocurrencia que viene al caso, es posible resolver total o fragmentariamente los sueños de este tipo, aun con independencia de las informaciones que pueda proporcionar el soñante” (Freud 1900, pp. 341-342, vol. 5 [347-348]). Con frecuencia, Freud se sirvió de su propia psique (cuyos mecanismos fue desentrañando durante su autoanálisis entre 1895 y 1899) para descifrar o interpretar las simbolizaciones del paciente con el fin de acceder al inconsciente. En ese mismo texto, describe minuciosamente los mecanismos psíquicos implicados en el trabajo onírico, que son compartidos con los que intervienen en el proceso de simbolización: la condensación, el desplazamiento y la representación figurativa (figurabilidad). Sin embargo, si bien los sueños se sirven de símbolos, el trabajo onírico no constituye en sí mismo una creación simbólica; los símbolos empleados en los sueños provienen de lo heredado. Más tarde, en “Moisés y la religión monoteísta”, Freud escribe: “Tenemos… la universalidad del simbolismo del lenguaje. La subrogación simbólica de un asunto por otro –lo mismo vale en el caso de los desempeños– es cosa corriente, por así decir natural, en todos nuestros niños. No podemos pesquisarles cómo lo aprendieron, y en muchos casos tenemos que admitir que un aprendizaje fue imposible. Se trata de un saber originario que el adulto ha olvidado.” (Freud 1939, p. 98 [95]). En este párrafo, Freud articula su tesis sobre la naturaleza hereditaria de los símbolos y su principal expresión a través del lenguaje. II. Aac. Simbolismo del proceso primario y del proceso secundario en Freud (perspectivas norteamericanas tradicionales y recientes) Si bien Freud admitió la transición entre el proceso primario y el secundario y, por tanto, la existencia de procesos y formas simbólicas transicionales, se mantiene y se subraya la diferencia fundamental entre el proceso primario y el secundario (y, en consecuencia, entre el simbolismo psicoanalítico del proceso primario y el simbolismo del proceso secundario propio del lenguaje comunicativo).
841
Made with FlippingBook - Online magazine maker