EH4252 TAM 02NOV2026

FINANZAS/21

el horizonte

Lunes 2 de noviembre de 2026

Arranca liberación de 100 millones de barriles de crudo

DIANA VALERIA LEYVA El Horizonte

Los países del Grupo de los Sie- te (G7) comenzaron este domin- go a liberar 100 millones de ba- rriles de petróleo y diésel de sus reservas estratégicas, como par- te de una operación que se ex- tenderá durante cuatro meses y busca incrementar la oferta de combustibles y estabilizar los precios internacionales. La medida cuenta con el res- paldo de la Agencia Internacio- nal de la Energía (AIE), cuyos 32 países miembros acordaron en marzo poner en circulación 400 millones de barriles de sus reservas para contrarrestar la es- casez de hidrocarburos. La reducción del suministro se produjo tras el inicio de los ata- ques de Estados Unidos e Israel contra Irán, a finales de febrero, y la respuesta de Teherán con el blo- queo del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que transi-

Economía de México acumula racha positiva

La estimación oportuna del Instituto Nacional de Estadísti- ca y Geografía (Inegi) indica que el avance registrado entre julio y septiembre estuvo impulsado por el crecimiento de los servi- cios y la industria, mientras que las actividades agropecuarias re- portaron un retroceso. En comparación con igual lap- so de 2025 creció 3.2 por ciento.

EMMANUEL ESCAMILLA El Horizonte

taba cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado consumidos en el mundo. El G7, presidido este año por Francia, anunció a principios de octubre que liberaría 100 millo- nes de barriles para incremen- tar la disponibilidad de combus- tibles en el mercado.

A esta iniciativa se sumaron 11 países de la Unión Europea (UE), que anunciaron la liberación de 42.6 millones de barriles de petró- leo, de los cuales cerca de la mi- tad corresponde a diésel. Entre las naciones participan- tes se encuentran Alemania, Francia e Italia.

La economía mexicana creció 0.9% en el tercer trimestre de 2026, en comparación con los tres meses anteriores, y ligo así su tercer periodo consecutivo con cifras positivas, pese a la in- certidumbre generada por la polí- tica comercial de Estados Unidos.

¿El oro, refugio fallido o mal entendido?

COLUMNA

INTELIGENCIA FINANCIERA GLOBAL

POR GUILLERMO BARBA

¿El ORO ha dejado de ser un refugio SEGURO? La pregunta se repite CADA VEZ que su COTIZACIÓN retrocede mientras AUMENTAN las GUERRAS, la INESTABILIDAD financiera y el TEMOR a una crisis. A primera vista parece una contra- dicción: si el mundo se vuelve más peligroso, ¿por qué cae precisa- mente uno de los activos que his-

El Centenario permite apreciar la impor- tancia del horizonte temporal. Hacia 2023 podía adquirirse aproximadamente en- tre $45,000 y $48,000 pesos. A finales de octubre de 2026 rondaba entre $103,000 y $105,000 pesos, aunque había descendi- do desde máximos cercanos a $125,000 o $126,000 pesos a principios de este año. Quien observe únicamente la caída re- ciente verá una corrección importante; quien amplíe la perspectiva encontrará que su precio se ha más que duplicado en apenas tres años. El oro no debe confundirse con una re- serva de efectivo para resolver urgencias inmediatas. Su principal atractivo radica en que es un activo que no puede emitir- se a voluntad de los gobiernos y cuyo va- lor no depende de las promesas de pago de un deudor. En un sistema monetario caracterizado por el crecimiento permanen- te de la deuda y la emisión de dinero, esa in- dependencia resulta especialmente valiosa. Por ello, las caídas temporales de su coti- zación no necesariamente representan un fracaso como activo de inversión. Por el contrario, pueden generar oportunidades para adquirirlo a mejores precios, siempre con una perspectiva de largo plazo. Cuando estalla una crisis, la liquidez se convierte en reina. Pero una cosa es dón- de busca refugio el dinero durante el pá- nico y otra muy distinta dónde se cons- truye riqueza a lo largo del tiempo.

muz ha presionado los ingresos de países dependientes de esas exportaciones. Ante la necesidad de dólares, algunos tenedo- res de reservas de oro pueden verse obli- gados a venderlas. Son operaciones moti- vadas por una urgencia financiera, no ne- cesariamente por una pérdida de confian- za en el metal. A ello se suma el aumento de las tasas de interés estadounidenses, que favorece al dólar y eleva el atractivo de determinados instrumentos de renta fija. Aquí aparece una paradoja fundamen- tal: el dinero que ofrece alivio durante una emergencia puede perder valor con el paso del tiempo. Estados Unidos acumu- la deuda y déficits fiscales que alimentan la creación monetaria. El dólar puede for- talecerse frente al peso, el euro o el yen y, simultáneamente, deteriorar su capacidad de compra. Ser la divisa predominante del sistema financiero internacional no garan- tiza conservar indefinidamente su valor. Para los mexicanos, además, observar exclusivamente la cotización del oro en dólares puede conducir a conclusiones equivocadas. Su precio en pesos depende tanto del mercado internacional como del tipo de cambio. Si la onza baja, pero el dó- lar se encarece frente a nuestra moneda, el retroceso puede ser considerablemente menor en términos nacionales. La diferen- cia de tasas entre la Reserva Federal y el Banco de México es, por ello, otra varia- ble que debe tomarse en cuenta.

en dólares. Una corrección importante desde el máximo no significa, por sí sola, que un activo haya perdido su función económica. La clave está en comprender qué bus- can los inversionistas cuando estalla el miedo. Frente a una guerra, una caída bursátil o una crisis de financiamiento, muchos no buscan comprar activos para conservarlos a largo plazo. ¡Todo lo con- trario! Necesitan dinero disponible de in- mediato. Necesitan liquidez. Hay obliga- ciones que cumplir, pérdidas que cubrir y deudas que pagar. En esa carrera, el dólar estadounidense adquiere protagonismo por su aceptación internacional. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos también atraen capital en estas circuns- tancias. Cuando aumenta su precio, dis- minuye su rendimiento, precisamente lo observado durante las semanas recien- tes. Sin embargo, que el dólar y la deu- da estadounidense sean los instrumen- tos preferidos en momentos de tensión no significa que constituyan las mejores alternativas para conservar el poder ad- quisitivo durante décadas. La situación en Medio Oriente ilustra esta dinámica. La interrupción del comer- cio petrolero asociada al estrecho de Hor-

tóricamente se utilizan para preservar ri- queza? La respuesta exige distinguir en- tre la necesidad inmediata de liquidez y el crecimiento del patrimonio a largo plazo. El primer error consiste en interpretar el precio internacional del oro como si fuera idéntico al de una moneda física. La co- tización que aparece en las pantallas co- rresponde principalmente a contratos de futuros negociados al mayoreo, no a mo- nedas o barras listas para su entrega al pú- blico. Un contrato estándar representa 100 onzas, mientras que el oro físico incorpo- ra costos de refinación, acuñación, trans- porte, almacenamiento, seguros y comer- cialización. Por eso, el precio de referencia mundial no equivale en automático al pre- cio de las monedas de oro de inversión. El segundo error es elegir arbitraria- mente el periodo de comparación. Al 27 de octubre de 2026, la onza rondaba los $4,074 dólares, muy por debajo de los máximos cercanos a $5,500 dólares re- gistrados a principios de año. Sin embar- go, respecto de doce meses atrás conser- vaba una ganancia aproximada de 1.45%

GUILLERMO BARBA: Periodista y Economista de la Nueva Escuela Austriaca de Economía. Es autor del blog Inteligencia Financiera Global. Analista especializado en Mercados de Oro y Plata y comentarista de TV en Proyecto 40.

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