EH4102 TAMPS 06ABR2026

FINANZAS/15

el horizonte

Lunes 6 de abril de 2026

GASOLINA BAJO PRESIÓN

PRECIOS DEL CRUDO ‘EN LLAMAS’ El petróleo se encamina a un periodo de alta presión para la economía mundial, con precios que podrían superar los $113 dólares por barril, elevando los riesgos inflacionarios Oxford Economics indica que el crudo Brent promediará ese nivel entre abril y junio, debido a la incertidumbre en el suministro y a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, lo que afectará costos de producción y consumo. En este contexto, la consultora advierte que el mercado seguirá incorporando una prima de riesgo ante la falta de señales claras de estabilización. y frenando el crecimiento.

Subsidios a combustibles en México se prolongan por alza del petróleo

Tras iniciar marzo sin estímulos, la subvención al diésel subió rápidamente de 35.21% a 81.20%

prendido entre el 4 y el 10 de abril repre- senta un aumento considerable frente al 70.28 % aplicado la semana anterior. La decisión gubernamental se tra- duce en un estímulo de $5.9 pesos por litro, lo que reduce la cuota efectiva del IEPS a $1.3 pesos por litro. La Secretaría de Hacienda y Crédi- to Público (SHCP) también confirmó la continuidad de los apoyos para las ga- solinas, buscando mantener la estabi- lidad de los precios al consumidor fi- nal: para la gasolina magna, el estímu- lo será de 31.34 %, mientras que para la premium será de 18.48 por ciento.

CARLOS NAVA El Horizonte

En una medida estratégica para mitigar el impacto de la escalada del conflicto en Oriente Medio, el gobierno federal dio a conocer un incremento signifi- cativo del estímulo fiscal del Impues- to Especial sobre Producción y Servi- cios (IEPS) aplicable al diésel, el cual al- canzará el 81.2 % para la segunda sema- na de abril. De acuerdo con lo publicado el vier- nes en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el subsidio para el periodo com-

MERCADOS ATENTOS AL ESTRECHO DE ORMUZ El ajuste responde a la alta volatilidad internacional, con el crudo cotizando por encima de US$100 por barril

EL MERCADO FINANCIERO SUELE ADELANTARSE A LOS TITULARES. Esa es una de las lecciones más importantes —y más ignoradas— El mercado ya dejó atrás la inflación

COLUMNA

INTELIGENCIA FINANCIERA GLOBAL POR GUILLERMO BARBA BAL

intuitiva en las primeras etapas de una cri- sis: cae, no porque pierda su condición de refugio, sino porque la demanda inmediata es de liquidez. Sin embargo, una vez que el ciclo de expansión monetaria se reactiva, su precio tiende a recuperarse con fuerza. Lo mismo ocurre con otros activos que hoy parecen rezagados. El mercado, en su conjunto, está transitando de una narrati- va centrada en la inflación hacia otra domi- nada por el crecimiento. Ese cambio no se anuncia en conferencias ni en titulares; se detecta en los movimientos de capital, en la estructura de tasas, en la forma en que se reconfiguran las expectativas. 2026, como he venido señalando desde hace meses, no es solo un año de volatili- dad. Es un año de transición: de ajustes, de rebotes, de correcciones que confunden a quienes buscan certezas lineales en un en- torno que no las ofrece. Pero dentro de esa volatilidad hay una dirección, y esa di- rección sigue siendo clara para quien sabe leer las señales correctas. El error más costoso para un inversionista no es equivocarse en el diagnóstico, sino llegar tarde a él. Porque, en los mercados financieros, el tiempo no se mide en días ni en semanas, sino en anticipación. Cuan- do una historia se vuelve evidente para to- dos, deja de ser oportunidad. Y hoy, aun- que muchos aún no lo perciban, esa histo- ria ya está cambiando.

tasas, sino de recortes. No porque la infla- ción esté controlada, sino porque el siste- ma no puede sostener una desaceleración profunda con condiciones financieras res- trictivas. La historia reciente lo confirma: ante el menor indicio de contracción, la

por quienes toman decisiones de inversión mirando el espejo retrovisor de las noticias. H oy, mientras la conversación pública sigue dominada por la inflación y el precio del petróleo, los mercados ya están señalando

respuesta ha sido siem- pre la misma —más li- quidez, más estímulo, más intervención. Esa liquidez no se crea en el vacío. Se in- yecta mediante la compra de bonos, ele- vando sus precios y reduciendo sus ren- dimientos. Y quienes venden esos bonos — fondos, instituciones, inversionistas— deben recolocar ese capital en otros activos. Es ahí donde comienza el si-

a chocar con la barre- ra del 5 por ciento. Esa dinámica no es casuali- dad: refleja una expec- tativa creciente de des- aceleración económica. El contexto geopolíti- co, particularmente en Medio Oriente, ha con- tribuido a reforzar esta percepción. La posibi- lidad de disrupciones prolongadas en el su- ministro energético — ya sea por el estrecho de Ormuz o por el Bab el-Mandeb— no solo

• • • “El verdadero termómetro del

otra preocupación, más profunda y más determinante: el deterioro del crecimiento económico y la respuesta que, inevitable- mente, vendrá de los bancos centrales. No es que la inflación haya desapareci- do. Sigue ahí, persistente, incómoda y es- tructural. Pero ha dejado de ser el eje so- bre el cual se están posicionando los grandes flujos de capital. Quien entien- da esto a tiempo podrá anticiparse. Quien no, llegará tarde, como suele ocurrir cuan- do la narrativa mediática finalmente se ajusta a lo que el mercado ya descontó semanas o meses atrás. La clave está, como tantas veces he in- sistido, en el mercado de bonos. No en las bolsas, no en las criptomonedas ni siquiera en el oro. El verdadero termómetro del sis- tema financiero global sigue siendo la deu- da soberana estadounidense. Y ahí, en ese mercado, las señales son cada vez más cla- ras. Tras semanas de alza en los rendimien- tos, las tasas han comenzado a encon- trar un techo y a retroceder. El bono a 10 años se ha alejado de niveles cercanos al 4.5%, mientras que el de 30 años ha vuelto

sistema financiero global sigue siendo la deuda soberana estadounidense. Y ahí, en ese mercado, las señales son cada vez más claras” • • •

guiente movimiento: acciones, divisas de mayor riesgo, criptomonedas y, por su- puesto, oro se convierten en los recepto- res naturales de ese flujo. Por eso, el aparente debilitamiento re- ciente de algunos de estos activos no debe interpretarse como un cambio de tendencia, sino como una fase dentro de un proceso más amplio. El oro, en particu- lar, suele comportarse de manera contra-

presiona los precios del petróleo al alza, sino que introduce un choque de oferta con implicaciones más amplias. El encare- cimiento de la energía no es únicamente un problema inflacionario; es, sobre todo, un freno al crecimiento. Y ahí es donde cambia el foco. Porque cuando el riesgo dominante pasa de la inflación al crecimiento, también cambia la reacción esperada de los bancos centrales. Contra lo que muchos analistas y comentaristas repiten hoy, el escenario más probable no es de mayores alzas en

GUILLERMO BARBA: Periodista y Economista de la Nueva Escuela Austriaca de Economía. Es autor del blog Inteligencia Financiera Global. Analista especializado en Mercados de Oro y Plata y comentarista de TV en Proyecto 40.

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