EH4176 TAM 17JUL2026

BIENES RAÍCES/19

Fin de semana del 17 al 19 de julio de 2026 el horizonte UBÍCALA EN LUGARES CON ABUNDANTE LUZ Monstera: la reina de los espacios interiores Su porte elegante permite utilizarla tanto como pieza protagonista en una sala como elemento de transición entre diferentes ambientes

COLUMNA

EL DIVÁN INTERIOR POR ALEJANDRA SÁNCHEZ

El idealismo del scooter

contemporáneo. Cómo integrarla al diseño interior Los interioristas suelen utilizar la monstera para generar altura y movimiento visual. Algu- nas ideas incluyen: Colocarla en macetas de ce- rámica en tonos neutros, elevarla sobre bases de madera o metal, combinarla con muebles de fi- bras naturales. (Con información de Agencias) ¿DÓNDE COLOCARLA? • Junto a ventanas orientadas al este o al norte. • En salas con iluminación natural filtrada por cortinas ligeras. • Recibidores luminosos y esquinas amplias donde sus hojas puedan desplegarse. • Estudios o home office para aportar un punto natural sin saturar el ambiente. • Conviene evitar el sol directo durante varias horas, ya que puede provocar quemaduras en las hojas.

REDACCIÓN El Horizonte

La movilidad del futuro necesita algo más que entusiasmo: 10 minutos de reflexión para un desplazamiento urbano real, hacer políticas públicas y educación social. H ubo un momento durante el Mundial 2026 en que Monterrey pareció, por unos días, otra ciudad. Turistas y regiomontanos circulando por el Barrio Antiguo y Santa Lucía en scooter eléctrico, con el partido en la cabeza y el viento en la cara. Una postal de movilidad urbana moderna que pocas veces habíamos visto por aquí, y que se sentía, hay que decirlo, bastante bien. Lo que hace ese momento más interesante es un dato: el 89% de quienes usaron un scooter durante el Mundial lo hacían por primera vez en su vida. Eso significa que el torneo logró algo que meses de campañas de movilidad urbana no habían conseguido: sacar a la gente de su carro y subirla a un vehículo eléctrico compartido. Fue real. Y duró exactamente lo que duró el Mundial. Porque cuando se apagaron las pantallas gigantes y se fueron los turistas, lo que quedó en las calles contó una historia diferente. Scooters abandonados en mitad de la banqueta, bloqueando el paso a personas mayores y a quienes van con carriola. Unidades vandalizadas, rayadas, con piezas faltantes. Otros simplemente desaparecidos, robados o tirados en algún rincón que nadie supervisa. Y una ciudadanía genuinamente confundida: ¿puedo subirme aquí? ¿Dónde lo dejo cuando llego? ¿Por qué ese señor viene directo hacia mí en la acera a veinte kilómetros por hora? El problema no fue esa movilidad alterna. El problema fue que Monterrey recibió una solución diseñada para otra ciudad. Los scooters funcionan donde existe infraestructura que los sostiene: carriles dedicados, banquetas anchas y bien mantenidas, cultura vial que pone al peatón como prioridad. Ciudades que llevan décadas construyendo eso. Aquí los dejamos llegar sin nada de eso preparado, con la esperanza de que el entusiasmo del Mundial lo compensara. Y no lo compensó. Que cierto porcentaje lo probara por primera vez no es un éxito de adopción sostenida. Es una fotografía de curiosidad puntual, del asombro natural ante lo nuevo. La pregunta real es: ¿Cuántos volvieron a subirse la semana siguiente, cuando no había partido ni euforia? Y la respuesta está en las calles: scooters varados junto a los postes, en las banquetas recuperadas por los peatones, en la ciudad que regresó, y muchos de ellos ya sin partes mecánicas. Quedó la infraestructura. Faltó la ciudad que la habita. La ciudad que queremos ser y la ciudad que somos todavía tienen una distancia. Y por esa distancia, hoy, circula un scooter sin piloto en el mejor de los casos.

Hay espacios del hogar que suelen pasar desapercibidos: la esquina vacía junto al sofá, el descanso de una escalera, el recibidor o ese rin- cón iluminado por una ventana donde parece faltar algo. En diseño de interiores, estos puntos estratégicos representan una oportunidad para incorporar vegetación y crear ambientes más cá- lidos, sofisticados y llenos de vida. Entre todas las especies disponibles, la Mons- tera deliciosa se ha consolidado como una de las favoritas de diseñadores y paisajistas gracias a su follaje escultórico y su capacidad para convertir- se en un auténtico punto focal. Originaria de las selvas tropicales de Centroa- mérica, esta planta destaca por sus grandes ho- jas verdes perforadas, una característica que la ha convertido en uno de los íconos del diseño

CUIDADOS BÁSICOS Luz: Esta planta prefiere la iluminación brillante e indirecta durante la mayor parte del día. Riego: Debe regarse únicamente cuando la capa superior del sustrato esté seca. El exceso de agua favorece la pudrición de las raíces, ten cuidado. Humedad: Al ser una planta tropical, agradece ambientes con humedad media o alta, especialmente durante el verano.

Sustrato: Lo ideal es utilizar mezclas aireadas con buen drenaje que permitan oxigenar las raíces. Fertilización: Durante primavera y verano puede aplicarse fertilizante líquido balanceado una vez al mes. Limpieza: Limpiar periódicamente las hojas con un paño húmedo ayuda a mejorar la fotosíntesis y mantiene el brillo característico del follaje.

Alejandra Sánchez Gálvez es arquitecta, directora de la AAI México (Agrupación de Arquitectos e Interioristas de México), profesora universitaria en el Tec de Monterrey, campus Monterrey, y en la UANL, contáctala en @aaimexico

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