ENVEJECER EN NUESTRA COMUNIDAD Un mensaje de Robert Ojeda, director ejecutivo de Pima Council on Aging
Les quiero hacer una pregunta: ¿Cómo se vería nuestra comunidad en el año 2036 si todos los adultos mayores estuvieran prosperando? Piénsenlo por un minuto. Imaginen su calle, sus vecinos, su propia vida diez años a futuro. En los últimos meses he hecho esta pregunta en todo el condado Pima. La hice en nuestra reunión Elder Alliance, donde se reúnen más de 80 organizaciones a nombre de los adultos mayores. Se lo pregunté a nuestros propios empleados en nuestro retiro con todo el personal. Las respuestas han sido muy estimulantes. Las personas describen distintas cosas, pero su visión se entrelaza. Juntos imaginan un condado Pima donde los adultos mayores cuentan con todos los recursos que necesitan para envejecer con dignidad. Nadie tiene que elegir entre el pago de alquiler y los medicamentos. Acudir al médico, hacer compras de supermercado o ir a las urnas es sencillo. Los adultos mayores no solo son atendidos en su comunidad, sino que la dirigen. En esta visión hemos encontrado la causa principal de la pobreza entre los adultos mayores y la hemos resuelto, no por medio de una agencia o de un programa, sino juntos mediante un impacto colectivo. Es una visión fuerte. Fue entonces cuando un participante dijo algo que aún no he podido olvidar: la esperanza no resuelve problemas.
Esta declaración ha permanecido conmigo porque es verdad. La esperanza importa. Es donde empieza todo cambio. Pero la esperanza que se queda en sentimiento no cambia nada para una mujer en nuestro vecindario que deja de comer para poder pagar el recibo de la luz. La esperanza resulta útil cuando se convierte en un plan y el plan se hace realidad cuando las personas se hacen presentes para llevarlo a cabo. Esto ya lo hemos visto. Este año, más de 50 adultos mayores se reunieron para aprender sobre sus derechos electorales por medio de Know Your Rights, una colaboración con AARP y la Liga de Mujeres Votantes. Esto es esperanza lista para entrar en acción. El trabajo más arduo es hacer que eso sea la regla y no la excepción. Es pedirles a las organizaciones que dejen de trabajar cada una por su lado y empiecen a trabajar juntas en torno a metas compartidas. Es pedirles a los adultos mayores que participen en la toma de decisiones, no como personas que necesitan ayuda, sino como líderes que conocen mejor las necesidades de su comunidad. Y se le pide a cada uno de nosotros que decida lo que haremos, no solo lo que deseamos. Las respuestas no vendrán solamente de PCOA. Vendrán de ustedes. Así que se los pregunto directamente. Como comunidad, ¿cómo transfor- maremos la esperanza en acción? ¿Qué es lo primero que harían? ¿Qué es algo que ya funciona en su comunidad y que debemos de fortalecer? ¿Cuáles son los obstáculos?
Robert Ojeda, PhD
Por favor, díganos. Comparta su visión de un condado Pima amigable con los adultos mayores, donde todos los adultos llegan a la tercera edad con dignidad. Envíe sus comentarios a
Debbie Sisco Rich, directora de Desarrollo, a drich@pcoa.org.
Diez años no es mucho. El condado Pima que imaginamos para el 2036 se construirá con las decisiones que tomemos ahora. Tomemos juntos esas decisiones. Con respeto y gratitud:
Dr. Robert Ojeda Director Ejecutivo Pima Council on Aging
Page 22 | November & December 2026, Never Too Late
Pima Council on Aging
Made with FlippingBook - Share PDF online