además vomita bilis antes de comer zacate, es muy probable que necesite una comida pequeña antes de dormir. ¿Y las heces? Comer heces propias o de otros animales casi nunca es nor- mal. Las causas digestivas más comunes son: mala absorción de nutrientes (el perro busca recuperar lo que no asimiló), insuficiencia pancreática o dietas desba - lanceadas. Solución: añada fibra como calabaza en puré o salvado, use probióticos y limpie el suelo de inmediato. Nunca castigue por esto; investigue la causa real. El factor invisible: rutina y estrés El intestino del perro es emocional. El estrés por cambios de casa, ruidos, soledad o falta de paseos se traduce en colon irritable, diarrea intermitente o gases malo- lientes. Mantenga horarios fijos de comida (dos tomas al día, separadas de 8 a 12 horas). Nada de ejercicio intenso justo antes o después de comer, especialmente en razas grandes (riesgo real de torsión gástrica). Un ambiente predecible es tan digestivo como un concentrado de calidad. Lo que usted puede hacer desde hoy sin gastar de más Si hubo un exceso alimenticio, ayuno de 12 horas con agua sola (no más de 24 horas sin supervisión veterinaria). Use comederos lentos o reparta la comida en comederos especiales si su perro traga en segundos. Asegure agua fresca y limpia siempre disponible. Ofrezca Ayote cocido (una cuchara sopera al día) como fuente natural de fi - bra. Consulte sin demora si aparece: sangre en heces o vómito, pérdida de peso, abdomen duro como una tabla, vómitos repetitivos en 24 horas o decai- miento. Recuerde: su perro no puede elegir lo que come ni pedir ayuda hasta que le duele mucho. Usted tiene el control de la cocina, los horarios y los paseos. Respete su biología, prevenga antes que curar, y su mejor recompensa será un intestino tranquilo y un perro feliz, sin urgencias veterinarias evitables.
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