EH4077 COAH 02MAR2026

SALUD/17

el horizonte

Lunes 2 de marzo de 2026

Investigadores analizaron la relación del sobrepeso de los padres antes de concebir y las probabilidades de que el niño desarrollara la enfermedad metabólica El hígado graso, una ‘herencia’ de padres obesos

COLUMNA

DE LOS PSICÓLOGOS POR NORA ZAMBRANO

Y me pregunto, ¿dónde están tus monedas?

Joan Garriga Bacardí nos comparte una poderosa reflexión, que nos impulsa a asumir nuestro origen y a encontrar a través de ello nuestro lugar en el mundo. ¿ Dónde están las monedas?, escrito por Joan Garriga Bacardí, es un relato profundamente simbólico que toca fibras sensibles relacionadas con nuestros vínculos más primarios. Lo que más me llamó la atención es la metáfora de las monedas como aquello que recibimos de nuestros padres: la vida, la historia, las experiencias, las carencias y también los dones. Garriga no romantiza la crianza, pero tampoco la condena; simplemente la muestra tal como es. Las monedas no son buenas ni malas, son las que nos tocaron, y eso confronta directamente la idea de que la felicidad depende de haber recibido “mejores” padres o una historia distinta. Mientras avanzaba en la lectura, me di cuenta de cuántas veces, de manera consciente o no, buscamos esas monedas en lugares equivocados. En la pareja, en los hijos, en el trabajo o incluso en la terapia, esperando que alguien más nos dé lo que sentimos que en algun momento nos faltó. El cuento pone sobre la mesa una verdad incómoda: nadie puede darnos lo que no tomamos de nuestros padres, y seguir buscando afuera suele generar más frustración que alivio. La figura del terapeuta en el relato, me pareció poderosa. No es un salvador, no promete soluciones mágicas, ni se coloca por encima del sistema familiar. Al contrario, reconoce con humildad que no tiene las monedas y que su tarea es ayudar a mirar con claridad. Esta postura, recuerda que acompañar no es sustituir, sino facilitar que cada persona tome lo que le corresponde. Otro aspecto que resonó profundamente en mí, es la idea de que rechazar a los padres, en el fondo, también implica rechazarnos a nosotros mismos. El cuento muestra cómo el resentimiento, aunque parezca una forma de protección, termina convirtiéndose en una carga que limita el movimiento vital. Aceptar no significa justificar, sino reconocer la realidad tal como fue, para poder seguir adelante con mayor ligereza. El relato también ofrece una lectura muy clara sobre las relaciones de pareja. Esperar que la pareja tenga las monedas, es colocarla en un lugar que no le corresponde, y condenar el vínculo a la exigencia y al desequilibrio. Garriga recuerda que la pareja es un vínculo entre iguales, no un espacio para reparar heridas infantiles, y que cuando cada uno asume su propia historia, el amor puede fluir con mayor libertad. Hacia el final, el cuento abre una puerta esperanzadora: cuando una persona toma sus monedas, puede caminar su propio camino con mayor firmeza. Aparece una fuerza distinta, más tranquila, menos impulsada por el resentimiento o la carencia. Esta imagen me dejó pensando en cuántos conflictos personales y familiares podrían aliviarse si aprendiéramos a reconciliarnos con nuestro origen. En lo personal, ¿Dónde están las monedas? me parece un cuento que no busca dar lecciones morales, sino provocar reflexión y honestidad emocional. Joan Garriga Bacardí logra, con sencillez y profundidad, recordarnos que no hay mejor punto de partida que aceptar lo que es, honrar de dónde venimos y, desde ahí, atrevernos a vivir una vida más plena y consciente.

El MASLD se definió como niveles elevados de grasa en el hígado y al menos un factor de riesgo cardiometabólico, como colesterol alto o glucosa en ayunas alta. A los 24 años, uno de cada diez ni- ños del estudio padecía MASLD y el resto, 1,732 te- nía un hígado normal. Los que habían desarrollado la enfermedad eran más propensos a ser varones y a tener un IMC más alto. (Con información de Agencias)

REDACCIÓN El Horizonte

El sobrepeso y la obesidad de los padres antes del embarazo se relaciona con un mayor riesgo de que la siguiente generación sufra hígado graso cuando son adultos jóvenes, según un estudio. Un estudio que publica Gut, del grupo BMJ, indica que el riesgo de los adultos jóvenes es más de tres ve- ces mayor si tanto la madre como el padre tienen so- brepeso. La investigación es de tipo observacional, lo que no permite establecer un vínculo causa-efecto. El hígado graso no alcohólico o enfermedad hepá- tica metabólica (MASLD) afecta aproximadamente al 15% de los niños y a más del 30% de los adultos, según el equipo investigador, encabezado por la Universidad de Washington en San Luis (EUA). Investigaciones previas habían señalado el papel de la obesidad materna en el riesgo de MASLD para las generaciones futuras, pero no estaba claro si la pa- terna y el sobrepeso infantil influían. Los investigadores evaluaron la relación entre el peso de los padres, a través del índice de masa corpo- ral (IMC), antes del embarazo, y las probabilidades de desarrollar MASLD a los 24 años, para lo que usaron datos de 1,933 niños del Estudio Longitudinal de Pa- dres e Hijos de Avon (ALSPAC) del Reino Unido.

ENTÉRATE El sobrepeso y la obesidad se

Los resultados respaldan la influencia de la obesidad biparental en la salud metabólica de los hijos durante los primeros años de vida” SEÑALARON LOS ESPECIALISTAS EN UN COMUNICADO

asociaron de forma independiente con un mayor riesgo de que los hijos acabaran sufriendo hígado graso, tras tener en cuenta otros factores que podían influir. Cada kilo adicional del índice de masa corporal materno aumentaba la probabilidad en un 10%, mientras que el equivalente paterno la incrementaba en un 9%.

Nora Zambrano: Es catedrática de la Facultad de Psicopedagogía del CEU; psicóloga, con especialidad en Neuropsicología y Maestría en Asesoramiento Educativo Familiar. Contáctala en nora.zambrano@gmail.com

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