EH4077 COAH 02MAR2026

FINANZAS/21

el horizonte

Lunes 2 de marzo de 2026

UN 67% SEÑALÓ QUE VIVE DICHO ESCENARIO Enfrentan empresas escasez de talento Un reporte revela que por primera vez, las habilidades en inteligencia artificial lideran la demanda de talento en México, superando a la ingeniería y otras capacidades tradicionales

FALTA DE TÉCNICOS En estudios recientes se ha evidenciado la falta de técnicos, principalmente para sectores como el manufacturero

de tecnologías de la información, mientras que competencias hu- manas como comunicación, tra- bajo en equipo y adaptabilidad si- guen siendo esenciales. La escasez de talento afecta a todos los sectores productivos, pero se refleja de manera muy concreta en industrias tradicio- nales, agregó. Recientemente, en Nuevo León, la Cámara de la Industria de Transformación (Caintra) esti- mó que en la entidad se requieren

más de 42,000 técnicos especia- lizados, principalmente en elec- tromecánica, mantenimiento in- dustrial y electricidad, indispen- sables incluso en un entorno cada vez más automatizado. Sin embargo, 67% de las empre- sas señala que los candidatos ca- recen de las habilidades técnicas y blandas necesarias, y el 85% en- frenta dificultades para cubrir va- cantes desde 2023, afectando es- pecialmente a las Pymes. Para atender este desafío, Cain-

BIANCA CORTÉS El Horizonte

tra impulsó el Modelo de Educa- ción Dual, con seis de cada diez estudiantes contratados tras sus prácticas y salarios hasta 17% supe- riores, fortaleciendo la formación técnica y la estabilidad laboral. Al respecto, Jorge Santos Rey- na, presidente de Caintra Nuevo León, advirtió que “no se puede crecer en la industria si no se tie- nen técnicos suficientes” y desta- có la importancia de consolidar el

modelo en la nueva Ley de Educa- ción del Estado. A nivel nacional, las empresas responden con flexibilidad labo- ral, capacitación interna y bús- queda de nuevas bolsas de talen- to, estrategias clave para enfren- tar un mercado donde la trans- formación digital y la inteligencia artificial redefinen la competitivi- dad y las oportunidades de creci- miento profesional.

El 67% de las empresas en Méxi- co enfrenta dificultades para cu- brir vacantes, una ligera mejoría respecto al 70% del año pasado, reveló la más reciente Encues- ta de Escasez de Talento 2026 de ManpowerGroup. Por primera vez, las habilidades en inteligencia artificial lideran la demanda, superando la ingeniería y otras capacidades tradicionales

Crecimos alrededor de 0.8% EL AÑO PASADO. No hubo CONTRACCIÓN técnica, no hay desplome como en 2009 ni COMO EN LA PANDEMIA. Las cifras oficiales permiten decir, con toda formalidad estadística, que EL PAÍS SIGUE AVANZANDO. Y sin embargo, algo no cuadra. El empleo formal cayó durante casi todo el año. Disminuyó el nú- mero de patrones registrados ante México no está en recesión… y eso es lo preocupante

COLUMNA

INTELIGENCIA FINANCIERA GLOBAL AL

POR GUILLERMO BARBA

México no se está desplomando como otras economías latinoamericanas en cri- sis. Pero tampoco está convergiendo hacia el dinamismo de Estados Unidos. Se está quedando en medio, atrapado en una es- pecie de mediocridad estructural. Y el estancamiento prolongado es más dañino que una crisis breve, porque ador- mece la urgencia de reformar. Esto no significa que el país esté conde- nado. Tampoco implica que el ciudadano común no pueda prosperar. La macroeconomía puede ser débil y, aun así, individuos y empresas pueden cre- cer si entienden las reglas del juego, si in- vierten con criterio, si diversifican y si evi- tan caer en espejismos financieros que prometen rendimientos imposibles. Pero el entorno importa. Y hoy no está favoreciendo la inversión productiva do- méstica ni la formalización. México no está en recesión. Esa es la fra- se que tranquiliza. Lo inquietante es que, aun sin recesión, el país parece estar aceptando como normal crecer poco, formalizar menos y depender más de actividades de subsistencia. Eso no es una crisis espectacular. Es algo más sutil. Es un país que empieza a acostumbrarse a no despegar. Y cuando un país se acostumbra a eso, el mayor riesgo no es el colapso, sino la re- signación.

ce otra señal preocupante. El empleo for- mal no crece con la fuerza necesaria. El nú- mero de patrones registrados disminuye. Cada vez más personas se mueven hacia la informalidad. Más de 60% del empleo en México ya es informal. Eso no es desarrollo. Es supervivencia. Se está configurando un país partido en dos. Por un lado, grandes empresas altamente capitalizadas, automatizadas e integradas a cadenas globales, que contratan menos personal, pero con mayor productividad. Por el otro, millones de personas atrapa- das en micronegocios de subsistencia, sin acceso real a financiamiento, sin seguri- dad social y con ingresos limitados. No es una catástrofe visible. Es una ero- sión lenta. A esto se suma un fenómeno global que golpeará con fuerza particular a México: la automatización. Estudios recientes estiman que hasta 30% del empleo formal podría verse des- plazado por inteligencia artificial y roboti- zación en los próximos años. Las grandes empresas podrán adaptarse. Las pequeñas y medianas, no necesariamente. El riesgo es claro: menos formalidad, más informalidad, menor productividad promedio y, por lo tanto, menor creci- miento potencial. No es una espiral hacia el colapso inmediato. Es algo más peligro- so: la normalización del bajo crecimiento.

nace dentro del país, la que arriesga capi- tal mexicano— está debilitándose. Y eso sí debería encender focos rojos. Invertir productivamente es lo más ries- goso que existe. Quien emprende arries- ga su patrimonio y su tiempo con la espe- ranza de obtener utilidades proporcionales al riesgo asumido. Pero, cuando el entorno se vuelve más incierto, más regulado, más costoso y más politizado, el incentivo na- tural no es invertir más, sino retraerse. La economía no responde a discursos. Responde a incentivos. Y los incentivos hoy no están alineados con el crecimiento sostenido. Se han incrementado los costos labora- les por decreto. Se ha ampliado la regula- ción. Se ha concentrado poder político. Se han debilitado contrapesos institucionales. Se ha normalizado el déficit público como herramienta permanente. Todo ello pue- de ser defendido políticamente, pero tie- ne consecuencias económicas inevitables: eleva la percepción de riesgo. El resultado no es un desplome inmedia- to. Es una economía que avanza cada vez más despacio. Mientras tanto, el mercado laboral ofre-

el IMSS. La inversión privada nacional se contrajo. La informalidad continúa expan- diéndose. Y, mientras tanto, el discurso ofi- cial insiste en que vamos mejor que nunca. Aquí es donde conviene detenerse. Porque el problema de México no es un colapso súbito. No es una crisis espec- tacular. No es una recesión evidente que obligue a corregir el rumbo. El problema es algo más silencioso: un es- tancamiento que se disfraza de estabilidad. Se presume un “récord histórico” de in- versión extranjera directa. Es cierto que el dato de 2025 fue bueno. Pero no fue el más alto de la historia, aunque así se haya presentado. Y, más allá de la cifra pun- tual, lo verdaderamente importante es otra cosa: esa inversión no está generando el dinamismo suficiente para sacar a la eco- nomía del crecimiento mediocre. Si un país recibe miles de millones de dóla- res y, aun así, apenas crece alrededor de 1%, el debate no es celebratorio. Es estructural. La inversión privada nacional —la que

GUILLERMO BARBA: Periodista y Economista de la Nueva Escuela Austriaca de Economía. Es autor del blog Inteligencia Financiera Global. Analista especializado en Mercados de Oro y Plata y comentarista de TV en Proyecto 40.

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