Notican® "Pub. Audiov." 436

El Dr. Hugo Gamboa, veterinario oftalmólogo, comparte su experiencia para que las salidas al campo o la playa sean solo felices recuerdos. La llamada del verano es irresistible: el camino abierto, la ven- tanilla bajada, la promesa de la playa o la montaña con nuestro fiel compañero. Esa imagen es pura alegría, pero como veteri - nario dedicado a los ojos de los animales, también veo lo que no se ve a simple vista: el aumento de visitas a mi consulta por problemas que surgen de estas mismas aventuras. Los ojos de tu perro son joyas frágiles y expuestas. El viento, el sol y los pequeños elementos del camino pueden convertir- se en enemigos silenciosos. Pero no se trata de dejar de vivir la aventura, sino de vivirla con más cuidado. Permíteme, desde mi Verano con mirada clara: 3 accinones para proteger los ojos de tu perro en la aventura.

experiencia, sugerirte tres gestos sencillos que mar - carán la diferencia. 1. El viaje: ese viento traicionero que parece tan divertido. ¿A qué perro no le encanta sacar el hocico al viento? Verlo es una de las grandes felicidades del viaje. Sin embargo, ese aire a gran velocidad no es ino - cuo. Seca la fina película de lágrimas que protege su ojo como un cristal blinda- do, dejándolo indefenso. Y lo peor: puede arrastrar arenilla, polvo o un insecto a modo de proyectil dimi- nuto, causando heridas o irritaciones dolorosas. ¿Qué podemos hacer? La clave es el equilibrio en- tre la felicidad y la seguri -

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