dad. Evita que asome la cabeza con el coche en marcha. Utiliza arneses de sujeción y haz paradas frecuentes para que pueda olisquear el mundo con las patas en el suelo. Para viajes largos o razas de ojos saltones (como los Bulldogs o los Carlinos), las gafas protectoras pueden ser un accesorio tan útil como mo - derno. Se trata de convertir el viaje en un preludio seguro de la diversión. 2. El sol: un enemigo invisible que se refleja por todas partes. En la playa o en la montaña, el sol no solo llega desde arriba. La arena, el agua e incluso la hierba actúan como espejos, multipli - cando su efecto. Este brillo, tan molesto para nosotros, es igual de dañino para ellos. A largo plazo, puede favorecer la aparición de cataratas o lesiones en la córnea. Los perros de ojos claros o pelo blanco alrededor de los ojos son especialmente sensibles, como si llevaran puesta una luz de alarma. ¿Qué podemos hacer? Sé un estratega de las sombras. Pla - nifica los paseos a primera hora de la mañana o al atardecer. Bajo el sol intenso, busca siempre la frescura de un árbol o una sombrilla. Hoy existen gafas de sol para perros con filtro UV, una opción magnífica para los más aventureros. Y un consejo de oro: nunca uses tu protector solar humano cerca de sus ojos. Su composición puede irritarles gravemente. La mejor sombra es la que tú proyectas con tu previsión. 3. Los pequeños intrusos: sal, polen y la temida espiga. La playa deja el regalo salado del agua y la arena. La montaña, el polen y las semillas, esas espigas secas que parecen diseña - das para el drama. Un grano de arena bajo el párpado o, peor, una espiga que se clava y migra, puede convertir un día perfecto en una urgencia grave. ¿Qué podemos hacer? La rutina post-aventura es tu gran aliada. Tras un baño, aclara sus ojos con suero fisiológico o agua limpia, pasando delicadamente desde el lagrimal hacia la oreja. Después de un paseo por el campo, dedica un momento a la inspección. Pasa tus dedos con cariño por su pelaje, especial - mente alrededor de los ojos y entre los dedos. Mantener el pelo de la cara recortado es un escudo natural. Y aprende a leer sus señales: si entrecierra los ojos, se los frota con insistencia o lagri - mea más de lo normal, no dudes. Es su forma de pedirte ayuda. En esos casos, agenda una cita en Veterinaria Dr. Pet y Oftalvet es la única solución. U n saludo afectuoso , D r . H ugo G amboa V eterinario especialista en O ftalmología .
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