EH4231_TAM_02OCT2026

MÉXICO/15

el horizonte

Fin de semana del 2 al 4 de octubre de 2026

su propia tumba. Nadie imaginó que podría ocu- rrir algo peor que el bazucazo. El rector de la UNAM apostó todo. Creyó que las manifestaciones obligarían a Echeverría a renun- ciar a la Secretaría de Goberna- ción y a la candidatura presiden- cial. Se equivocó. Barros Sierra, al encabezar las marchas de protesta, pasó a la his- toria como el héroe del 68, pero me- tió a los estudiantes en una bomba de tiempo. Una malévola disputa por la candidatura presidencial de 1970. Cuando quiso establecer el diálogo entre universitarios y el go- bierno fue demasiado tarde. Luis Echeverría había infiltra- do gente al movimiento,inyectado dinero y proporcionado armas para que éste creciera, se saliera de control, se hiciera violento y a su vez se convirtiera en un con- flicto nacional. Al mismo tiempo Echeverría lograba que el presidente Díaz Ordaz encontrara en su secreta- rio de Gobernación a un funcio- nario leal y eficiente, capaz de mantener la estabilidad del país ante la inauguración de los Jue- gos Olímpicos. El 2 de octubre de 1968 se llevó a cabo la matanza de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas por ór- denes del secretario de Goberna- ción, Luis Echeverría Álvarez. Documentos del director de inteligencia e Investigación del Departamento de Estado de Es- tados Unidos, Thomas L. Hughes (desclasificados en 1998), con- firman la manipulación de Luis Echeverría en el movimiento y su autoría en la matanza del 68. Asimismo, el 18 de octubre de 2006, la CIA liberó documentos clasificados del 68, en los cuales se revelaba que Luis Echeverría Álva- rez era agente de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, que su nombre clave era “LITEM- PO 14” y que había sido reclutado por Winston Scout, jefe de la CIA en México entre 1956 y 1969. En todo ese tiempo LEA le pro- porcionó información clasificada del gobierno de Gustavo Díaz Or- daz a la CIA. Los documentos des- clasificadostambiénrevelaronque Luis Echeverría falseó información a la CIA sobre el movimiento estu- diantil, asegurando que estaba siendo manipulado por comunis- tas y agentes extranjeros. Irma Serrano, quien fuera la amante de Díaz Ordaz práctica- mente todo el sexenio, narró sus memorias: “Gustavo vivía en mi casa (en el Pedregal). Por eso puedo constatar que ese día había ido a visitar cuatro pueblos incomunicados de Jalis- co, y cuando regresó el 3 de octu- bre, azotaba las puertas, y cuando localizó a Echeverría, que no que- ría darle la cara, lo llenó de inju- rias y le gritó ¡Asesino! Recuerdo

muy bien una conversación que tuvo con Echeverría días antes de marcharse a Guadalajara. Or- denaba que bajo ningún motivo se tocara a los estudiantes. El res- ponsable fue el gusano, que dictó las órdenes precisas. Y se le pasó la mano. Díaz Ordaz se echó toda la responsabilidad a cuestas por- que así era su carácter: orgulloso a cual más”. El primero de septiembre de 1969, al rendir su Quinto Informe de Gobierno, Gustavo Díaz Ordaz dijo: “Asumo íntegramente la res- ponsabilidad personal, ética so- cial, jurídica, política e histórica por las decisiones del gobierno federal del año pasado”. Fue un acto responsable y va- liente, pues a fin de cuentas él era el presidente y debía asumir la culpa que le correspondía por todo lo que ocurriera en el país. Muy diferente a la actitud de Ló- pez Obrador de culpar a los expre- sidentes, a los neoliberales. Gustavo Díaz Ordaz fue el úl- timo gran presidente de México. Gracias a él se alcanzó el estatus económico más alto: 1. Crecimiento sostenido anual de 7 por ciento. En los últimos se- xenios el crecimiento ha sido de 2 por ciento. En los primeros cua- tro años de AMLO (2019-2022) es de 0.04 por ciento, y con Claudia Sheinbaum ha sido de 1.9% duran- te el segundo trimestre de 2026 2. Inflación de 3 por ciento. De enero a diciembre de 1995 la in- flación pasó del 10.23% a 51.97 por ciento. Cinco años después del “error de diciembre”, en el 2000 la inflación bajó a 8.66 por ciento. En 2001 fue de 6.95 por ciento. En 2022 fue de 7.82 por ciento. En 2026 ha sido 3.42% 3. La deuda externa más baja de la historia: $3,800 millones de dólares. Con Echeverría y López Portillo se disparó a $80,000 mi- llones de dólares. En 2023 es de $217,000 millones de dólares. En la administración de López Obra- dor aumentó en $15,700 millones de dólares. Mientras que en lo que va de la administración de Clau- dia Sheinbaum es de $653,681 mi- llones de dólares. en 2026 4. El dólar se mantuvo a $12.50 desde finales del gobierno de Ruiz Cortines hasta la salida de Díaz Ordaz. Es decir, 12 años de estabilidad. Devaluación del peso al final de los siguientes se- xenios: Echeverría (1976): $15.69. López Portillo (1982): $57.18. De la Madrid (1988): $2,289.58. Sali- nas (1992): $3,094.08. Entonces tuvieron que quitarle tres ceros a la moneda mexicana, y el dó- lar bajó por arte de magia a $3.37. Zedillo (2000): $9.45. Fox (2006): $10.87. Calderón (2012): $12.98. Peña (2018): $18.79. López Obra- dor $20.03 y Claudia Sheinbaum $18.29 Gracias por leer y com- partir: #DivulguemoslaHistoria.

opciones: calmar a los estudian- tes o apoyarlos, lo cual implicaba declararle la guerra a la Presiden- cia de la República. Y lo hizo. Alimentó el conflicto con un objetivo: quitar a Luis Echeverría de la candidatura presidencial y lanzar al precandidato de los uni- versitarios: Emilio Martínez Ma- nautou, secretario de la Presi- dencia. Luis Echeverría no se iba a quedar con los brazos cruzados. Una de las fórmulas de la po- lítica más eficaces es “crear con- flictos para luego solucionarlos”. La huelga universitaria de 1966, como todas las huelgas estudian- tiles de México, fue una manipula- ción de un grupo de priistas para quitar a Ignacio Chávez y colocar a Javier Barros Sierra como rector. El pleito callejero entre estu- diantes del IPN y la UNAM fue tan sólo la carnada para derrotar a Luis Echeverría, entonces se- cretario de Gobernación y posi- cionar a su propio candidato pre- sidencial Emilio Martínez Manau- tou, secretario de la Presidencia. El error de Javier Barros Sierra fue no medir las consecuencias. Díaz Ordaz se encontraba en gira de trabajo el día del bazucazo a la Preparatoria 1. La orden la ha- bía dado Luis Echeverría a Alfon- so Corona del Rosal y al secreta- rio de Defensa, Marcelino García Barragán. Es decir que Echeverría había mordido el anzuelo. Según los pronósticos de Barros Sierra, Echeverría Álvarez había cavado

ha sido 100% autónoma. Por mu- chos años fue una extensión del PRI. Un claro ejemplo es la cerca- nía entre el exrector José Narro y Enrique Peña, quien le otorgó la Secretaría de Salud, al doctor Na- rro en cuanto terminó su gestión al frente de la UNAM. Las universidades estatales tienen el mismo poder de con- vocatoria que los sindicatos y lo han demostrado muchas veces. Pueden movilizar a toda una ciu- dad o al país entero. No es casuali- dad que los porros sigan existien- do después de tantos años. Tam- poco es normal que el Auditorio Justo Sierra, dentro de CU, siga se- cuestrada desde 1999 por “grupos activistas” ¿Por qué no los sacan? Después del bazucazo en la Preparatoria 1, el rector tenía dos

ba miles de pesos (hoy en día, un desplegado en El Universal cues- ta arriba de $200,000 pesos). Al- guienteníaquefinanciartodoeso. ¿Quién estaría interesado en financiar y en promover el mo- vimiento del 68? La historia nos dejó varias pistas. Javier Barros Sierra había sido Secretario de Obras Públi- cas en el sexenio de Adolfo Ló- pez Mateos y adversario de Gus- tavo Díaz Ordaz en la precandi- datura presidencial. Cuando re- nunció Ignacio Chávez en 1966 a la rectoría de la UNAM, Díaz Or- daz aceptó la designación de Ba- rros Sierra para limar las aspere- zas que habían quedado en el 63, cuando López Mateos designó a GDO y no a JBS. La rectoría de la UNAM nunca

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