Diccionario enciclopédico de psicoanálisis de la API

Volver a la tabla de contenido

visión estructural. Este cambio abrió puertas a nuevas formas de concebir el inconsciente. Cabe destacar nuevos integracionistas como Kernberg (1966), Kohut (1971) y Rangell (1969b). El enfoque psicológico tradicional del yo pasó a convertirse en el nuevo modelo estructural: un modelo que fue aceptado por la mayoría de los analistas de América del Norte hasta bien entrada la década de los setenta. Uno de los principales cambios en el zeitgeist de esta corriente fue debido a su oposición ante la orientación metapsicológica. Guiados por la metodología del “operativismo” (la investigación de operaciones concretas), los teóricos interpersonales y culturales H.S. Sullivan (1953), Horney (1941) y Fromm (1941) exhibieron un énfasis anti-metapsicológico en sus obras, donde raramente, y sólo de forma selectiva, utilizaron el concepto con fines descriptivos y secundarios, y no como un aspecto trascendental de la vida psíquica. Sin embargo, incluso en sus formulaciones, aquello “alienado”, “malo” y el “yo no” tenía que mantenerse fuera de la conciencia y contenido dentro de un inconsciente “inmutablemente privado”. Si bien no se trata de una corriente prevaleciente, este enfoque ha contribuido directa e indirectamente a las nuevas conceptualizaciones psicoanalíticas; al trabajo dinámico con patologías graves; a las conceptualizaciones de las primeras etapas del desarrollo y a profundizar la comprensión de las transacciones inconscientes dentro del campo de la transferencia y la contratransferencia. El siguiente desafío que experimentó la conceptualización del inconsciente fue proveniente de la perspectiva metapsicológica. Los principales representantes de esta corriente fueron George Klein (1976) y Merton Gill, quien primero abandonó la perspectiva topográfica (1963), y más tarde la metapsicología en general (1976, 1994). Ellos, con el tiempo, trazaron dos teorías psicoanalíticas: (1) una teoría clínica basada en la observación empírica, y (2) una teoría abstracta especulativa. Roy Schafer (1976) propuso un lenguaje de acción que pudiera explicar fenómenos psicológicos de forma dinámica, empleando verbos y adverbios en lugar de sustantivos y adjetivos. Además, Schafer defendió el uso de un lenguaje que incluyera las fuerzas motivacionales y sus consecuencias, entendidas como las secuencias de una acción. Esto representó otro avance hacia la intersubjetividad . Entre los teóricos anti-metapsicólogos posteriores destacan Kohut (1977) y Gedo (1979). Gedo rechazó la metapsicología porque había perdido de vista a la “persona” como un “agente” y planteó un modelo del individuo en relación con los objetos para corregirla. Por ese entonces se crearon nuevos grupos, con profesionales afines a la perspectiva interpersonal y a la psicología del yo y relacional (Gerson, 2004; Hatcher, 1990). Su centro de atención clínica era interpersonal, con excepción de Thomas Ogden (1992a, b) y Jay Greenberg (1991), quienes volvieron a ocuparse de las fuerzas motivacionales inconscientes. Estos avences fueron acompañados por una serie de cambios o “modificaciones metapsicológicas” que incrementaron el empleo del modelo estructural y del conflicto psíquico (Arlow & Brenner, 1964); el papel y la función de

182

Made with FlippingBook - Online magazine maker