Diccionario enciclopédico de psicoanálisis de la API

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la fantasía inconsciente y la transferencia inconsciente (Arlow, 1961, 1963, 1969a, b; Arlow & Richards, 1991; Abend, 1990; Gill, 1982; Gill & Hoffman, 1982); el desarrollo de la personalidad (Abraham, 1923, 1925 y 1926; Reich, 1931a, b); el ordenamiento del proceso intrapsíquico (Rangell, 1969a); “ la función inconsciente de la toma de decisiones ” (Rangell, 1969b, 1971) y una visión ampliada de la formación pactada (Brenner 1976, 1982, 2006). Esto produjo cambios en la conceptualización del inconsciente: de una perspectiva estática del inconsciente , solamente enfocada en su contenido, se pasó a una que lo entendía de forma fluida y estructurada al mismo tiempo. La idea de que el inconsciente opera gracias a la estructuración de la fantasía, los estados múltiples del yo y las identificaciones (como la actividad transferencial, las disociaciones, las modalidades de relación narcisista, los diferentes tipos de relaciones objetales internalizadas, etc.), pero también se adapta al entorno fluidamente, mediante un proceso activo y flexible de maduración, comprensión e integración empieza a extenderse entre las corrientes de pensamiento del funcionamiento inconsciente. A partir de entonces, el concepto de inconsciente empieza a pensarse como algo que posee dimensiones estructurales y procedurales . Arlow (1969a, b) y Beres (1962), por separado y conjuntamente (Beres & Arlow, 1974) demostraron que la fantasía inconsciente no está sólo compuesta de una dimensión estructural y temática, sino que también tiene una dimensión que – como expresión de los deseos más arcaicos – madura con el desarrollo . Esto coincide con el trabajo de Sandlers (1984, 1987, 1994) y el de Rosenblatt (1962) sobre el inconsciente pasado y presente y sobre las representaciones inconscientes. También anticipa formulaciones posteriores (Bachant & Adler, 1997) acerca de la transferencia en relación con el funcionamiento inconsciente adaptativo y arcaico. En “Conceptos psicoanalíticos y la teoría estructural”, Arlow y Brenner (1964) plantearon una reconstrucción radical del concepto del inconsciente. La relación entre la angustia y el conflicto ocupa el núcleo central de esta reorganización. La angustia, según Arlow y Brenner, se convirtió en el factor más importante del conflicto entre el yo y el ello, y en la capacidad del yo de oponerse a las pulsiones instintivas. Demasiado displacer puede provocar una angustia relacionada con los peligros de la infancia. Esta angustia despliega un crisol de temores que estructuran el inconsciente y continúan afectando a la persona a lo largo de su vida (Richards & Lynch, 2010). Loewald fue otro teórico que contribuyó significativamente a desarrollar el concepto. Se ha comparado con Sullivan, Klein, Rado, Kohut (Cooper, 1988) y Winnicott (Chodorow, 2009), Fairbairn y Guntrip. Loewald, sin embargo, se consideraba a sí mismo un psicólogo del yo. En su obra, Loewald subrayó el rol de las relaciones objetales, tanto para la formación psíquica como para el cambio producido a través del análisis. Su énfasis en el tema de las relaciones objetales dio vida a las ideas de la fusión pulsional y la neutralización, la neutralidad analítica y la acción terapéutica. Consideraba que, por

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