Diccionario enciclopédico de psicoanálisis de la API

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III. Ab. El inconsciente en la teoría contemporánea del conflicto (MTC) La teoría contemporánea del conflicto (MTC, por sus siglas en inglés) ha dejado atrás el estudio de las fases psicosexuales del desarrollo para centrarse en los procesos del conflicto y la formación del compromiso (Arlow, 1966, 1981; Brenner, 1982, 1999, 2006; Richards, 1986). Para este enfoque es fundamental entender las fantasías, deseos y temores organizados a través de las relaciones del niño con otras personas. Los psicólogos contemporáneos del conflicto consideran que una comprensión de los procesos intrapsíquicos , manifiestos a través de fantasías inconscientes modeladas y expresadas a través de una mezcla de determinantes psicológicos, biológicos y sociales, es central para su teoría. Aunque Abend (1980, 2005), Brenner (1999, 2002), Rothstein (2005) y Richards (1986) definieron anteriormente las formaciones de compromiso como una cosa, la posición que adoptan muchos teóricos del conflicto es que esta dimensión de la actividad mental puede entenderse mejor si se piensa en operación continua de un proceso que siempre está buscando mejores soluciones para resolver los conflictos y su displacer. La mente siempre está sintetizando (Rangell, 2004, 2007) y gran parte de lo que logra conducir son conflictos inconscientes . La secuenciación de los procesos intrapíquicos ( toma de decisiones inconscientes ) de Rangell (1963a, b; 1969a, b; Lynch & Richards, 2010) contribuye a esta perspectiva del proceso. En la teoría contemporánea del conflicto no existe el concepto de “el inconsciente” como una estructura o un lugar donde se ocultan los recuerdos secretos, y de donde pueden ser sonsacados a través del análisis. En lugar de ser un sustantivo, la palabra inconsciente se emplea como un adjetivo o adverbio para designar el afecto inconsciente, los temores inconscientes, las prohibiciones inconscientes, y las formas inconscientes que tiene uno mismo de defenderse del displacer y la fantasía inconsciente, los cuales se formulan e investigan para disminuir su poder y motivar la conducta. Para comprender la nueva teoría del conflicto es importante tener en cuenta que las contribuciones inconscientes al funcionamiento de la mente tienen dimensiones estructurales y procesales . El aspecto estructural de la actividad inconsciente se analiza a través de su organización de la vida psíquica. La transferencia, así como los patrones relacionales con uno mismo y con los demás (incluyendo la culpa y el auto-castigo), las disociaciones, el campo intersubjetivo y las relaciones objetales internalizadas se estructuran entorno a las fantasías inconscientes , las cuales son únicas para cada individuo. Los procesos inconscientes tienen una dimensión fluida, se adaptan de forma creativa a las realidades del presente mediante la maduración, la comprensión y la integración o desintegración que se transforma en angustia o depresión. Se puede entender mejor el rol de la fantasía en el desarrollo de la actividad inconsciente si se piensa como una fuerza organizadora primordial , que se origina a partir de una compleja interacción de factores ambientales e intrapíquicos (Arlow, 1969a, b; Arlow & Richards, 1991). Las fantasías inconscientes son organizaciones

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