Diccionario enciclopédico de psicoanálisis de la API

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II. Bb. Carl Gustav Jung En su obra “Símbolos de transformación”, Jung (1912) restó importancia a la sexualidad infantil y subrayó el inconsciente colectivo en la formación de los símbolos. Para Jung, los símbolos emergen del inconsciente personal o colectivo de manera espontánea, en los sueños y en la vida cotidiana. Si las asociaciones del soñante son correctamente comprendidas, el contenido tendrá una carga emocional y pasará a formar parte del mito privado del individuo. La función principal del símbolo es transformar la energía y reconciliar los opuestos dentro de la psique. Cuando la energía psíquica se bloquea, como ocurre en la depresión, la inactividad resultante en el plano consciente estimula la actividad de formación de símbolos en el inconsciente, señalando el camino hacia nuevas metas para que la vida pueda seguir fluyendo. Los símbolos religiosos son la autorrevelación de fuerzas arquetípicas provenientes del inconsciente colectivo, capaces de otorgar sentido a sociedades y épocas enteras. Con frecuencia se presentan bajo formas similares en todo el mundo. II. Bc. Sándor Ferenczi En sus dos publicaciones principales sobre el tema, “Ontogénesis de los símbolos” (1913) y “El simbolismo del puente” (1922), Ferenczi amplía la descripción topográfica freudiana de la formación de los símbolos. Hace hincapié en la base fisiológica de este proceso, que expresa a través del cuerpo en su totalidad o de un órgano del cuerpo o de una función, la dinámica de la represión y las intensidades psicofísicas implicadas en la interacción de fuerzas en conflicto. Asimismo, Ferenczi subraya datos específicos relativos a la ontogénesis y la filogénesis del símbolo, así como la “carga afectiva” ( affective cathexis ) involucrada en la formación de los verdaderos símbolos psicoanalíticos, distinguibles de las metáforas, las parábolas y los símiles. Ferenczi sostiene que la identificación, precursora del simbolismo, surge del empeño del bebé por redescubrir en cada objeto sus propios órganos y su funcionamiento. La presencia determinante del “afecto” (es decir, el miedo a perder un diente o el pene, que, al coincidir cronológicamente, pueden llegar a sustituirse simbólicamente en el material psíquico) es un requisito previo de la formación del símbolo, que Ferenczi ordena de la siguiente manera: 1) El niño equipara las cosas que se asemejan (pene = diente, castración = extracción de un diente). Esto corresponde al modo en que el inconsciente opera con las imágenes en general (sueño, chiste).

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