Notican® "Pub. Audiov." 435

fines de semana, siga orinando en la casa. Los paseos se alargan a una hora, el perro se dedica a ju - gar con otros perros, a saludar al vecino o a traerle un pa- lito al dueño pero de orinar, nada de nada. El dueño opta por pasear al perro con su correa, sin soltarlo, por si el perro asocia los paseos con juegos y la hora de ir al baño con la casa, bueno...¡pues ni por ésas! El perro en la calle no hace nada y al llegar a casa espera a que el dueño se marche a otra habitación o se va él para defecar a su antojo. Nunca lo hace delante de su dueño ¿y eso porqué? ¿qué pasa? ¿por qué el perro actúa así?. La respuesta es simple: el perro se esconde a la hora de defecar, porque en algún momento se le ha castigado esa conducta y ahora entiende que delante del dueño no puede hacer nada por temor al castigo. Lo que debemos hacer es elogiar al perro cuando lo veamos orinar de tal forma que él se sienta bien y no tema hacerlo en presencia de su amo. Hay que tener en cuenta, que desde que el perro es ca - chorro, debemos llevarlo al sitio indicado de evacuación y acto seguido, premiarlo con caricias y elogios. Nuestra ac - tuación debe ser la misma en el caso de que nuestro perro sea adulto. Para un perro, aprender esto no será difícil ya que en - tenderá que la casa donde vive, es su madriguera. Para ellos es innato, en sus esquemas de conducta, mantener la higiene donde viven. Hay perros, que se sienten inseguros o intimidados y se pueden orinar en señal de sumisión frente su dueño inclu - so cuando los saluda. En estos casos, el dueño tendrá que ponerse a la altura de su perro, agachado, sin mirarle a los ojos fijamente y hablarle en un tono de voz suave. De un modo global éstos pueden ser los casos que se nos presenten relacionados con esta conducta.

Made with FlippingBook Ebook Creator