Notican® "Pub. Audiov." 435

Rituales al amanecer y al anochecer: Olvida los paseos al mediodía. Su momento es en la fres - ca penumbra de la mañana temprana o cuando cae la no- che. Paseos cortos, tranquilos, con agua a mano y evitando el asfalto caliente que lastima sus patas. El misterio de su pelaje (y por qué nunca debe raparse): Su manto es su protección natural. Afectarlo es alterar su poesía interna. Nunca lo afeites. La clave está en el cepillado diario: retirar el subpelo muerto es como quitarle un jersey invisible que lo ahoga. Un buen groomer es su aliado y el tuyo. Agua y frescor, sus mejores aliados: Pon varios recipientes de agua fresca en casa. Una manta refrescante, un paño húmedo sobre su lomo o una piscina pequeña donde mojar sus patas serán sus pequeños oasis. La hidratación es un acto de amor continuo. Aspectos de salud que no podemos ignorar: En el trópico, su corazón trabaja más. El calor constante puede pesar en su salud a largo plazo. Su tendencia a problemas articulares exige que vigilemos su peso. Con menos oportunidades de ejercicio, cada boca - do cuenta. La humedad es sigilosa: revisa sus oídos y pliegues de piel con frecuencia para evitar infecciones. Palabras finales, de corazón a corazón: Abrir tu casa a un Bernés en el trópico es una decisión que lleva la firma del amor responsable. No será el perro del jardín; será el compañero de tus si- lencios interiores, el que ocupa un espacio grande en tu sofá y en tu cuenta de electricidad. Pero si, sabiendo todo esto, le ofreces un hogar, él te res- ponderá con una lealtad de novela antigua, con una ternu- ra que cala más hondo que cualquier calor. Tu misión, si decides aceptarla, será tejerle un microclima de montaña justo aquí, entre palmeras. Su bienestar será, entonces, el verso más bello que escribirán juntos.

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